{"id":1811,"date":"2026-04-14T13:32:16","date_gmt":"2026-04-14T11:32:16","guid":{"rendered":"https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/?p=1811"},"modified":"2026-04-14T13:32:16","modified_gmt":"2026-04-14T11:32:16","slug":"sanar-lejos-de-casa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/2026\/04\/14\/sanar-lejos-de-casa\/","title":{"rendered":"Sanar lejos de casa"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Cuando la enfermedad llega sin red familiar, las personas en situaci\u00f3n de movilidad humana afrontan la salud desde la soledad y la incertidumbre, mientras espacios como la Casa de los Milagros de C\u00e1ritas Diocesana de Huelva sostienen su recuperaci\u00f3n y sus cuidados<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Cada 7 de abril, D\u00eda Mundial de la Salud, se vuelve a situar en el centro la idea de que <strong>la salud es un derecho universal<\/strong>. Sin embargo, cuando ese derecho se observa desde la experiencia de la movilidad humana, su significado se vuelve m\u00e1s complejo y, en muchos casos, m\u00e1s fr\u00e1gil. Porque la salud no empieza en un hospital ni termina en un tratamiento. Empieza mucho antes, en las condiciones que hacen posible poder recuperarte: <strong>tener un lugar donde descansar, alguien que te acompa\u00f1e o una red que te <\/strong><strong>sostenga<\/strong>. Cuando todo eso falta, enfermar deja de ser un episodio puntual para convertirse en una experiencia de vulnerabilidad muy grave.<\/p>\n\n\n\n<p>En Huelva, esa realidad se palpa cada d\u00eda en la <strong>Casa Santa Mar<\/strong><strong>\u00eda de los Milagros<\/strong>, un proyecto impulsado por <strong>C\u00e1<\/strong><strong>ritas Diocesana de Huelva<\/strong> que acoge a personas enfermas sin hogar, muchas de ellas migrantes, para que puedan recuperarse en condiciones dignas. All\u00ed, <strong>la salud se entiende de manera integral<\/strong>, como un proceso que no solo implica tratamiento m\u00e9dico, sino tambi\u00e9n cuidado cotidiano, estabilidad y acompa\u00f1amiento. <em>\u201c<\/em><em>Lo que pretendemos es ofrecer el cuidado que cualquier persona tendr\u00eda en su casa, con su familia\u201d<\/em>, explica Juana Redondo, t\u00e9cnica de la casa. Su afirmaci\u00f3n encierra, en realidad, una carencia estructural: quienes llegan a esta casa lo hacen, precisamente, porque no tienen ni hogar ni familia cerca.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"771\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/1-771x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1812\" srcset=\"https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/1-771x1024.jpeg 771w, https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/1-226x300.jpeg 226w, https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/1-768x1021.jpeg 768w, https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/1-1156x1536.jpeg 1156w, https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/1.jpeg 1204w\" sizes=\"auto, (max-width: 767px) 89vw, (max-width: 1000px) 54vw, (max-width: 1071px) 543px, 580px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Esa ausencia se hace especialmente visible en historias como la de <strong>Carmen Elena Busuioc<\/strong>, una mujer de 42 a\u00f1os proveniente de Ruman\u00eda que lleva m\u00e1s de cinco meses en la casa recuper\u00e1ndose de un c\u00e1ncer de mama. A pesar de vivir desde hace quince a\u00f1os en Espa\u00f1a, la enfermedad la dej\u00f3 completamente desprotegida. <em>\u201c<\/em><em>Me encontr<\/em><em>\u00e9 <\/em><em>sin hogar, sin comida, sin dinero, sin nada\u201d<\/em>, relata. Su experiencia pone de relieve una diferencia fundamental entre enfermar dentro o fuera de tu pa\u00eds, de tu casa: la red de apoyo. <em>\u201c<\/em><em>Aqu\u00ed no tengo a nadie\u2026 mi familia no est<\/em><em>\u00e1 <\/em><em>conmigo\u201d<\/em>, explica. Frente a quienes cuentan con un entorno que sostiene en los momentos m\u00e1s dif\u00edciles, muchas personas migrantes atraviesan la enfermedad desde la soledad. <em>\u201c<\/em><em>Si naces aqu\u00ed, alguna casa tienes, alg\u00fa<\/em><em>n apoyo<\/em><em>\u2026 para nosotros es mucho m\u00e1s dif\u00edcil\u201d<\/em>, resume.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque el sistema sanitario espa\u00f1ol garantiza la atenci\u00f3n m\u00e9dica, la experiencia cotidiana demuestra que el acceso real a la salud no depende \u00fanicamente de ese derecho formal. <em>\u201cLa atenci\u00f3n m<\/em><em>\u00e9<\/em><em>dica est<\/em><em>\u00e1 <\/em><em>garantizada incluso para personas en situaci\u00f3<\/em><em>n administrativa irregular<\/em><em>\u201d<\/em>, explica Juana Redondo. Sin embargo, la experiencia real muestra otra cara del sistema. Existen <strong>barreras menos visibles que condicionan profundamente los procesos de recuperaci\u00f3n<\/strong>. El <strong>idioma<\/strong> es una de ellas. Tal y como se\u00f1ala Juana, los profesionales sanitarios explican diagn\u00f3sticos y tratamientos, pero no siempre de una forma accesible para quienes no dominan la lengua. Esta dificultad, sumada al desconocimiento del funcionamiento del sistema \u2014los tiempos de espera, los circuitos m\u00e9dicos, la importancia del seguimiento\u2014, provoca que muchas personas no comprendan completamente su proceso de salud. Las consecuencias son notables: citas perdidas, tratamientos interrumpidos o medicaci\u00f3n mal administrada. A esto se suma un factor determinante que rara vez se tiene en cuenta en la consulta: <strong>las condiciones de vida<\/strong>. Resulta dif\u00edcil seguir una dieta, guardar reposo o cumplir con determinadas pautas m\u00e9dicas cuando no se dispone de un espacio estable donde hacerlo. Seg\u00fan el <strong>IX Informe sobre Exclusi<\/strong><strong>\u00f3n y Desarrollo Social en Andaluc\u00eda<\/strong>, un 15,9% de la poblaci\u00f3n andaluza ha tenido que dejar de comprar medicamentos, seguir tratamientos o mantener dietas por motivos econ\u00f3micos. <strong>Entre la poblaci<\/strong><strong>\u00f3n extranjera no comunitaria, esta cifra asciende hasta el 22,2%.<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"841\" src=\"https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/2-1024x841.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1813\" srcset=\"https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/2-1024x841.jpeg 1024w, https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/2-300x246.jpeg 300w, https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/2-768x630.jpeg 768w, https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/2-1536x1261.jpeg 1536w, https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/2.jpeg 1596w\" sizes=\"auto, (max-width: 767px) 89vw, (max-width: 1000px) 54vw, (max-width: 1071px) 543px, 580px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La desigualdad se acent\u00faa a\u00fan m\u00e1s en el <strong>acceso mismo al sistema sanitario<\/strong>: mientras que en el conjunto de Andaluc\u00eda solo un 1,1% de la poblaci\u00f3n carece de cobertura, el porcentaje se eleva hasta el <strong>7,6% entre las personas extranjeras<\/strong> fuera de la Uni\u00f3n Europea. Datos que evidencian que, aunque el derecho exista, no siempre se traduce en una posibilidad real.<\/p>\n\n\n\n<p>La situaci\u00f3n se agrava especialmente cuando la enfermedad se cruza con <strong>la falta de vivienda<\/strong>. <em>\u201c<\/em><em>Hay muchas personas <\/em><em>enferm<\/em><em>as que terminan en la calle\u201d<\/em>, advierte Juana. En ese contexto, la recuperaci\u00f3n se vuelve pr\u00e1cticamente imposible. Sin un lugar donde descansar, sin acceso a una alimentaci\u00f3n adecuada o sin medios para desplazarse a revisiones m\u00e9dicas, la enfermedad no solo persiste, sino que se intensifica. Es en ese punto donde la Casa Santa Mar\u00eda de los Milagros cobra importancia, ofreciendo algo tan b\u00e1sico como imprescindible: <strong>un lugar donde estar, parar y curarse<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"805\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/3-805x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1814\" srcset=\"https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/3-805x1024.jpeg 805w, https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/3-236x300.jpeg 236w, https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/3-768x976.jpeg 768w, https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/3.jpeg 1098w\" sizes=\"auto, (max-width: 767px) 89vw, (max-width: 1000px) 54vw, (max-width: 1071px) 543px, 580px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Pero el cuidado que se ofrece en la casa va m\u00e1s all\u00e1 de lo material. En el d\u00eda a d\u00eda, el <strong>acompa\u00f1amiento emocional<\/strong> juega un papel fundamental. Carmen Mar\u00eda Serrano, voluntaria desde hace un a\u00f1o y medio, describe c\u00f3mo su labor comienza mucho antes de lo que podr\u00eda parecer. Llega antes de su turno para compartir la cena con las personas acogidas, conversar con ellas y escuchar sus historias. No se trata solo de estar presente, sino de generar un espacio de confianza y cercan\u00eda. \u201c<em>Muchas veces nos convertimos un poco en familia\u201d,<\/em> explica. En un entorno donde la red afectiva est\u00e1 ausente, ese acompa\u00f1amiento cotidiano se convierte en un pilar esencial del proceso de recuperaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La experiencia de <strong>Oumar Diabat<\/strong><strong>\u00e9<\/strong>, de 43 a\u00f1os, originario de Mali y con m\u00e1s de una d\u00e9cada en Espa\u00f1a y en situaci\u00f3n administrativa regular, introduce otra dimensi\u00f3n clave en la relaci\u00f3n entre salud y migraci\u00f3n: <strong>la imposibilidad de detenerse<\/strong>. Tras sufrir un accidente de moto en su pa\u00eds, que le dej\u00f3 la pierna gravemente da\u00f1ada, regres\u00f3 a Espa\u00f1a \u2014donde llevaba desde 2010 trabajando en el sector agr\u00edcola \u2014 con la intenci\u00f3n de retomar su vida. Intent\u00f3 ponerle soluci\u00f3n a su pierna en Bamako, pero la \u00fanica soluci\u00f3n que le dieron fue cort\u00e1rsela. Atemorizado, volvi\u00f3 con dolor a Espa\u00f1a para seguir su vida. Sin embargo, el dolor y la lesi\u00f3n se lo impidieron. Aun as\u00ed, su primera reacci\u00f3n fue intentar trabajar. \u201c<em>Si no trabajas, \u00bfc\u00f3<\/em><em>mo comes?<\/em><em>\u201d<\/em>, plantea, dejando al descubierto una l\u00f3gica marcada por la <strong>supervivencia<\/strong>. Durante m\u00e1s de un a\u00f1o y ocho meses esper\u00f3 una operaci\u00f3n, desplaz\u00e1ndose constantemente entre Lepe y Huelva, mientras viv\u00eda en condiciones precarias, durmiendo en el sal\u00f3n de un compa\u00f1ero. <em>\u201c<\/em><em>Sufr<\/em><em>\u00ed much\u00ed<\/em><em>simo<\/em><em>\u201d,<\/em> recuerda.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"855\" height=\"1245\" src=\"https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/4-703x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1815\" srcset=\"https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/4-703x1024.jpeg 703w, https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/4-206x300.jpeg 206w, https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/4-768x1118.jpeg 768w, https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/4.jpeg 855w\" sizes=\"auto, (max-width: 767px) 89vw, (max-width: 1000px) 54vw, (max-width: 1071px) 543px, 580px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Su llegada a la Casa de los Milagros supuso un punto muy importante para su futuro. Por primera vez en mucho tiempo, encontr\u00f3 estabilidad. \u201c<em>Aqu\u00ed no me faltaba nada: comida, vivienda y personas que me apoyaban\u201d<\/em>, explica. Adem\u00e1s, el acompa\u00f1amiento facilit\u00f3 el seguimiento de su tratamiento m\u00e9dico, algo que hasta entonces hab\u00eda sido dif\u00edcil de sostener. Sin embargo, incluso en ese entorno protegido, la presi\u00f3n por trabajar no desaparece. Oumar tiene tres hijos y una mujer en Mali, y su tranquilidad depende, en gran medida, de los ingresos que \u00e9l pueda enviar. <em>\u201c<\/em><em>Si tienes familia, tienes una presi\u00f3n muy fuerte para no parar de trabajar\u201d<\/em>, afirma. Esta urgencia atraviesa la experiencia de muchas personas migrantes, que se ven obligadas a priorizar el trabajo incluso en situaciones de enfermedad, poniendo en riesgo su propia recuperaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Junto a estas dificultades materiales, la enfermedad tambi\u00e9n tiene un impacto <strong>emocional<\/strong> profundo. La <strong>distancia con la familia, la preocupaci\u00f3n constante y la imposibilidad de acompa\u00f1ar a los seres queridos<\/strong> generan un desgaste dif\u00edcil de gestionar. Seg\u00fan explica Juana, esta carga se vive de manera especialmente intensa en el caso de las <strong>mujeres<\/strong>, que a menudo asumen el peso emocional del cuidado incluso desde la distancia.<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, el acceso a la salud de las personas migrantes ha vuelto al centro del debate pol\u00edtico en Espa\u00f1a. En los \u00faltimos d\u00edas, el partido de ultraderecha Vox ha impulsado propuestas para restringir la atenci\u00f3n sanitaria a personas en situaci\u00f3n administrativa irregular, planteando limitar su acceso a determinados servicios. Estas posiciones han arrastrado al Partido Popular a reabrir un debate que parec\u00eda superado desde la recuperaci\u00f3n del modelo de sanidad universal. Frente a ello, organizaciones sociales y profesionales del \u00e1mbito sanitario advierten de <strong>que limitar el acceso no solo supone una vulneraci\u00f3n del derecho a la salud, sino que tambi<\/strong><strong>\u00e9<\/strong><strong>n tiene consecuencias en t<\/strong><strong>\u00e9<\/strong><strong>rminos de salud p\u00fablica y cohesi\u00f3n social<\/strong>, al dejar fuera del sistema a personas que igualmente enferman, necesitan cuidados y forman parte de la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>La Casa Santa Mar\u00eda de los Milagros se presenta as\u00ed como un ejemplo concreto de lo que implica abordar la salud desde una perspectiva integral. Sin embargo, su existencia tambi\u00e9n pone de manifiesto una carencia estructural: <strong>la falta de recursos espec\u00edficos para personas enfermas sin hogar<\/strong>. A pesar de su trayectoria, el proyecto no encaja f\u00e1cilmente en las categor\u00edas de financiaci\u00f3n p\u00fablica, lo que evidencia una desconexi\u00f3n entre las necesidades reales y las respuestas institucionales.<\/p>\n\n\n\n<p>Las historias que atraviesan esta casa recuerdan que el derecho a la salud no se garantiza \u00fanicamente con atenci\u00f3n m\u00e9dica. Requiere condiciones materiales, acompa\u00f1amiento y estabilidad. En un contexto marcado por la movilidad humana \u2013 tambi\u00e9n en Huelva, donde miles de personas migrantes forman parte del d\u00eda a d\u00eda, sostienen sectores clave y construyen, junto al resto de la ciudadan\u00eda, el relato com\u00fan de nuestros pueblos y barrios\u2013, repensar la salud desde esta perspectiva se vuelve una cuesti\u00f3n acuciante. Porque, como muestran estas experiencias, sanar no es solo curar, sino hacerlo en un lugar donde la dignidad se proteja.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando la enfermedad llega sin red familiar, las personas en situaci\u00f3n de movilidad humana afrontan la salud desde la soledad y la incertidumbre, mientras espacios como la Casa de los Milagros de C\u00e1ritas Diocesana de Huelva sostienen su recuperaci\u00f3n y sus cuidados Cada 7 de abril, D\u00eda Mundial de la Salud, se vuelve a situar &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/2026\/04\/14\/sanar-lejos-de-casa\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSanar lejos de casa\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1815,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1811","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1811","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1811"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1811\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1816,"href":"https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1811\/revisions\/1816"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1815"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1811"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1811"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1811"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}