{"id":69,"date":"2019-06-12T13:58:58","date_gmt":"2019-06-12T11:58:58","guid":{"rendered":"http:\/\/caritashuelva.org\/blog\/?p=69"},"modified":"2019-06-12T13:58:58","modified_gmt":"2019-06-12T11:58:58","slug":"dia-de-caridad-2019-hacer-de-nuestra-vida-una-entrega-creible-a-los-heridos-por-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/2019\/06\/12\/dia-de-caridad-2019-hacer-de-nuestra-vida-una-entrega-creible-a-los-heridos-por-la-vida\/","title":{"rendered":"D\u00eda de Caridad 2019: Hacer de nuestra vida una entrega cre\u00edble a los \u00abheridos por la vida\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<p>Los obispos que integran la Comisi\u00f3n de Pastoral Social de la Conferencia Episcopal, de la que depende C\u00e1ritas, nos invitan en su mensaje con motivo del D\u00eda de Caridad de este a\u00f1o \u2013que se celebra el 23 de junio, en la festividad del Corpus Christi\u2014 a \u201chacer de nuestra vida una entrega cre\u00edble en todo momento a los `heridos por la vida\u00b4\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Este es el mensaje \u00edntegro de la CEPS:<\/p>\n\n\n\n<p>F<em>ESTIVIDAD DEL CORPUS CHRISTI, DIA DE LA CARIDAD<\/em><br><em>(23 de Junio de 2019)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Mensaje de la Comisi\u00f3n Episcopal de Pastoral Social<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u00abY RENUEVAS LA FAZ DE LA TIERRA\u00bb (Sal.103)<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>La celebraci\u00f3n de la fiesta del Corpus Christi nos ofrece una vez m\u00e1s la oportunidad de agradecer y alabar a Dios por el don de la creaci\u00f3n, y, sobre todo, el regalo de su Hijo Jesucristo sobre el ara del altar.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>1) La creaci\u00f3n alaba a su Creador.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>La creaci\u00f3n es bella porque ha salido de las entra\u00f1as del Creador. Dios en su amor infinito nos ha donado el reflejo de su Hermosura: \u201cY vio Dios que era bueno\u201d (Gn 1). Y hoy en la solemnidad del Corpus Christi, las calles de pueblos y ciudades se engalanan con el color y la fragancia de flores y plantas, tomillo y hierbabuena\u2026lo mejor de nuestros campos y jardines para el Cuerpo de Cristo. \u00c9l nos bendice pasando por donde vivimos y nosotros lo alabamos con los frutos y semillas de la tierra que nos sustenta. Ancianos, enfermos, ni\u00f1os, j\u00f3venes y adultos, todo el Pueblo de Dios ir\u00e1 caminando y cantando al Amor de los amores. Adoro y conf\u00edo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Tambi\u00e9n es verdad que la belleza de la creaci\u00f3n est\u00e1 siendo maltratada, contaminada, expoliada y sometida a la cultura del descarte. Nos exhorta el Papa Francisco: \u201cEl desaf\u00edo urgente de proteger nuestra casa com\u00fan incluye la preocupaci\u00f3n de unir a toda la familia humana en la b\u00fasqueda de un desarrollo sostenible e integral, pues sabemos que las cosas pueden cambiar\u201d (Francisco, Enc\u00edclica&nbsp;<\/em>Laudato Si<em>, 13). Es reconfortante saber que el amor de Dios, nuestro Creador, no nos deja: camina y trabaja junto a nosotros d\u00e1ndonos su luz y su fuerza para encontrar nuevos caminos que aviven el gozo de la esperanza. Y hoy miramos el cielo y la tierra con una mirada contemplativa y comprometida para colaborar con Dios en la restauraci\u00f3n de la belleza de la creaci\u00f3n \u201cporque la creaci\u00f3n, expectante, est\u00e1 aguardando la manifestaci\u00f3n de los hijos de Dios\u201d (Rm 8,19). De este modo podremos acercarnos sin miedo, con valent\u00eda y coraje, a los desiertos materiales y espirituales por los que estamos atravesando y que, con frecuencia, nos lleva a beber en aljibes agrietados.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Eucarist\u00eda y creaci\u00f3n van estrechamente unidas. Al celebrar hoy la Eucarist\u00eda se puede \u201cexperimentar intensamente su car\u00e1cter universal y, por as\u00ed decir, c\u00f3smico. \u00a1S\u00ed, c\u00f3smico! Porque tambi\u00e9n cuando se celebra sobre el peque\u00f1o altar de una iglesia en el campo, la Eucarist\u00eda se celebra en cierto sentido, sobre el altar del mundo. Ella une el cielo y la tierra. Abarca e impregna toda la creaci\u00f3n\u201d (Benedicto XVI. Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica Postsinodal&nbsp;<\/em>Sacramentum caritatis<em>, 29).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>2) Tus criaturas custodiamos la belleza y la dignidad humana.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Los hombres de hoy y de ma\u00f1ana necesitamos asombro y entusiasmo para afrontar los desaf\u00edos que estamos viviendo, y que se vislumbran en el horizonte, para que la humanidad reanude su camino con buen \u00e1nimo y mucho sentido com\u00fan, buscando siempre el bien, convencidos de que: \u201cEl Creador no nos abandona, nunca dio marcha atr\u00e1s en su proyecto de amor, no se arrepiente de habernos creado\u201d (Francisco. Enc\u00edclica&nbsp;<\/em>Laudato Si<em>, 13). Dios cuida y alimenta a su pueblo como lo hizo con el pueblo de Israel, ofreci\u00e9ndole el man\u00e1 para que no desfallezcan. Ahora es Jesucristo el que se nos ofrece como Pan de Vida cuando celebramos la Eucarist\u00eda, memorial del sacrificio en la Cruz y de la Resurrecci\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>En la solemnidad del Corpus Christi, d\u00eda de la Caridad, el Se\u00f1or nos llama a descubrirle y a encontrarnos con su imagen en todos los hombres y mujeres, sirvi\u00e9ndole en cada uno de ellos, de modo especial, y con inmensa misericordia y compasi\u00f3n, en los m\u00e1s pobres, fr\u00e1giles y necesitados. Es un tiempo de gracia, propicio para parar el fren\u00e9tico y acelerado ritmo de vida que llevamos con frecuencia, descuidando el ir a lo esencial de nuestra vida, como disc\u00edpulos misioneros del Se\u00f1or. Hoy se nos hace una gran donaci\u00f3n, un gran regalo del cielo a la tierra, que nos llena de alegr\u00eda y que no encontraremos en otro sitio. Hoy, d\u00eda de la Caridad, hemos de pedir con insistencia y de manera reiterada a la Trinidad Santa que purifique nuestra mirada: \u201cBienaventurados los limpios de coraz\u00f3n porque ellos ver\u00e1n a Dios\u201d (Mt 5,8). S\u00f3lo as\u00ed podremos ver con los ojos del coraz\u00f3n, asombrarnos y custodiar la dignidad del hombre, creado imagen y semejanza de Dios. Los ojos de la fe son los que ven lo bello de cada persona y se maravillan ante la belleza de la creaci\u00f3n y el amor sin l\u00edmites del Creador.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>3) La caridad defiende la faz de los pobres.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Al celebrar el Cuerpo de Cristo experimentamos su entrega \u201chasta el extremo\u201d (Jn 13,1) y somos enviados al mundo para ser testigos de la compasi\u00f3n y la misericordia del Se\u00f1or por cada hermano. Vamos hacia ellos con los mismos sentimientos de Jes\u00fas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Hoy, d\u00eda de la Caridad, la Iglesia nos recuerda que la Eucarist\u00eda sin caridad se convierte en culto vac\u00edo, tantas veces denunciado en la Sagrada Escritura y por el Magisterio de la Iglesia. S. Juan Pablo II nos dec\u00eda: \u201cNo podemos enga\u00f1arnos: por el amor rec\u00edproco y, en especial, por el desvelo por el necesitado seremos reconocidos como disc\u00edpulos aut\u00e9nticos de Cristo (Cf Jn 13.35; Mt 25,31-46). Este es el criterio b\u00e1sico merced al cual se comprobar\u00e1 la autenticidad de nuestras celebraciones eucar\u00edsticas (San Juan Pablo II. Carta apost\u00f3lica&nbsp;<\/em>Mane nobiscum domine<em>, 28).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Damos gracias a la Trinidad Santa por las manos generosas al servicio de la caridad que dedican su tiempo y entregan su persona al servicio de los necesitados en C\u00e1ritas y en otras instituciones de la Iglesia. Pedimos al Esp\u00edritu Santo que haga de nuestra vida una entrega cre\u00edble en todo momento a los \u201cheridos por la vida\u201d: pobres; sedientos de Dios; transe\u00fantes; emigrantes con sus adversidades; refugiados; familias desestructuradas; marginados; personas atrapadas y esclavizadas por las drogas, el alcohol u otras dependencias; la trata de mujeres en la esclavitud de la prostituci\u00f3n; las estrecheces por las que pasan los desempleados; ancianos solos; enfermos mentales; necesitados de compasi\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>La Venerable Madeleine Delbr\u00eal nos ense\u00f1a: \u201cNosotros tenemos un coraz\u00f3n para compadecer, manos para cuidar, piernas para ir hacia todos los que sufren\u201d (Delbrel, M., Gilles F. y Pitaud, B., \u201cEl bello esc\u00e1ndalo de la caridad\u201d. Narcea, 2016). Esto quiere decir que, cuando la Palabra y la caridad van juntas se anuncia a Cristo. La Palabra sin caridad corre el riesgo de ser pronunciada solo a flor de los labios. La caridad sin la Palabra se arriesga a silenciar su origen.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>El Cuerpo de Cristo nos urge a acompa\u00f1ar a los pobres y construirles andamios de esperanza en un futuro mejor, como Dios quiere. No olvidemos que Jes\u00fas mismo nos ha dicho en una p\u00e1gina solemne del Evangelio, que lo que hagamos o dejemos de hacer con los necesitados, a \u00c9l mismo se lo hacemos (cf. Mt25)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Ponemos bajo el amparo de la Virgen Mar\u00eda, consuelo de los afligidos, toda la creaci\u00f3n y a todo hombre y mujer, para que nos lleve a Cristo, Luz de los pueblos, con el fin de que se renueve la faz de la tierra y la faz de los pobres.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Los obispos de la Comisi\u00f3n Episcopal de Pastoral Social<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los obispos que integran la Comisi\u00f3n de Pastoral Social de la Conferencia Episcopal, de la que depende C\u00e1ritas, nos invitan en su mensaje con motivo del D\u00eda de Caridad de este a\u00f1o \u2013que se celebra el 23 de junio, en la festividad del Corpus Christi\u2014 a \u201chacer de nuestra vida una entrega cre\u00edble en todo &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/2019\/06\/12\/dia-de-caridad-2019-hacer-de-nuestra-vida-una-entrega-creible-a-los-heridos-por-la-vida\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abD\u00eda de Caridad 2019: Hacer de nuestra vida una entrega cre\u00edble a los \u00abheridos por la vida\u00bb\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":70,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-69","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/69","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=69"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/69\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":71,"href":"https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/69\/revisions\/71"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/70"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=69"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=69"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/caritashuelva.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=69"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}