Urge cumplir las condiciones fijadas por el Tribunal Constitucional para los rechazos de frontera en Ceuta y Melilla

Las organizaciones que integran la Red Migrantes con Derechos –Cáritas, Confer, Justicia y Paz, y la Subcomisión Episcopal de Migraciones y Movilidad Humana— llevamos varios años recogiendo testimonios de devoluciones sumarias de un modo sistemático, pidiendo, además, la derogación de la Disposición Final Primera de la Ley Orgánica de protección de la Seguridad Ciudadana.

Estos testimonios relatan las historias de personas que han sufrido rechazos en frontera en la valla de Melilla siendo menores de edad, sin poder acceder al puesto fronterizo de Beni Ezar para pedir asilo con severas heridas físicas.

El Tribunal parece avalar la constitucionalidad de los rechazos en frontera sólo si cumplen tres condiciones: aplicación a las entradas individualizadas, sometimiento pleno y efectivo al control judicial, y que en ellos España cumpla las obligaciones internacionales adquiridas.

En realidad, el TC limita su juicio de constitucionalidad al texto en abstracto de la disposición adicional, reconociendo que será preciso juzgar la legalidad y aun la constitucionalidad de cada actuación administrativa por la que se rechace a una persona en la frontera de Ceuta o de Melilla.

Por ello, McD seguirá observando cómo se producen esos rechazos en frontera y si cumplen esas condiciones fijadas por el Tribunal Constitucional, porque por nuestra experiencia:

• No entendemos en qué consiste la individualización: Sin preguntar, con la asistencia de intérprete y abogado de oficio, acerca de nombre, edad, nacionalidad, circunstancias personales, si necesita protección y no pudo acceder a la oficina de asilo y refugio.

• No vemos posible el pleno control judicial: Sin un mínimo procedimiento, sin una autoridad que se haga responsable de la resolución, o de la decisión al menos.

• Tanto antes como en las actuales circunstancias marcadas por la Covid-19 y con la frontera marroquí cerrada, es imposible acceder a las oficinas de asilo y refugio.

En consecuencia, pedimos al Gobierno que, a la mayor brevedad regule un procedimiento mediante el cual las condiciones fijadas por el Tribunal Constitucional puedan cumplirse garantizando que, tal y como dice el propio Tribunal: “A la persona extranjera que está siendo rechazada mientras se encuentra en los elementos de contención ubicados en territorio español, integrados en el sistema de seguridad fronterizo, le son aplicables las garantías de nuestro ordenamiento jurídico”.

Nos hacemos eco de la invitación lanzada por el Papa Francisco en su encíclica Fratelli Tutti a recibir “la llegada de personas diferentes, que proceden de un contexto vital y cultural distinto”, como “un don, porque las historias de los migrantes también son historias de encuentro entre personas y entre culturas: para las comunidades y las sociedades a las que llegan son una oportunidad de enriquecimiento y de desarrollo humano integral de todos” (n. 133).

Desde esta visión de las personas migrantes como hermanos y hermanas que llegan a nuestros países en búsqueda de protección y de unas oportunidades de futuro que ven negadas en sus países de origen, Francisco recuerda que “nuestros esfuerzos ante las personas migrantes que llegan pueden resumirse en cuatro verbos: acoger, proteger, promover e integrar” , que nos permitan “recorrer juntos un camino a través de estas cuatro acciones, para construir ciudades y países que, al tiempo que conservan sus respectivas identidades culturales y religiosas, estén abiertos a las diferencias y sepan cómo valorarlas en nombre de la fraternidad humana” (n. 129).

Hacemos, por ello, una llamada a no acostumbrarnos a las situaciones de vulnerabilidad y a no legitimar con nuestra pasividad lo que sucede. La realidad de la inmigración que convive con nosotros en unas condiciones de invisibilidad y de grave vulnerabilidad social, como revela el reciente estudio Un arraigo sobre el alambre realizado conjuntamente por Cáritas y la Universidad Pontificia Comillas, nos obliga a comprender, primero, que la migración es un fenómeno estructural y, segundo, que debemos dar respuesta al reto que nos lanza la gestión de la diversidad.

En el Día Internacional del Migrante, las entidades que formamos McD apostamos por seguir comprometidas en nuestra labor de observación y denuncia de las vulneraciones de los derechos humanos de las personas migrantes que NUNCA debieran entrar en conflicto con una gestión adecuada de las fronteras.

Comercio justo y consumo responsable en Navidad: más necesario que nunca

La invitación que Cáritas lanza en su Campaña de Navidad a estar “más cerca que nunca” se extiende también a nuestros hábitos de consumo en este momento del año, donde se registra uno de los puntos álgidos de ventas.

Apoyo al comercio justo y a las tiendas de barrio

Dentro de esa llamada que Cáritas lanza a realizar “gestos gratuitos que ayuden y mejoren la vida de otras personas hacer la vida más plena y feliz para todos”, se propone también llevar esa opción por la sencillez a nuestros hábitos de consumo en Navidad, con objeto de evitar esa cultura del despilfarro inconsciente, que beneficia mayoritariamente a grandes empresas e intermediarios, y podamos optar por alternativas como el comercio justo y el denominado “comercio de proximidad” que llevan a cabo las tiendas de barrio.

Este es, precisamente, el objetivo de la campaña “Estas navidades, quédate en el barrio y compra lo justo” que ha lanzado la Coordinadora Estatal de Comercio Justo, a la que pertenece Cáritas, para promover la compra en tiendas de barrio tanto productos de comercio justo como productos locales. Con esta iniciativa se trata de impulsar el pequeño comercio, fuertemente perjudicado por la pandemia.

Son varias las Cáritas Diocesanas integradas en plataformas autonómicas, como la FAS (Federación Aragonesa de Solidaridad) o la Coordinadora Valenciana de ONGD, las que se han sumado también a sendas campañas en esta misma línea.

En esta invitación a apoyar el comercio justo participa también en toda España la Red Interdiocesana de Comercio Justo de Cáritas, integrada por 32 tiendas y 114 puntos de venta en muchas ciudades y pueblos de todo el país, que funcionan, además, como espacios solidarios y puntos de encuentro vecinales.

Un modelo de consumo alternativo

En un año difícil marcado por el impacto de la pandemia, que amenaza con el cierre masivo de pequeñas empresas, el comercio de barrio centra sus esperanzas en las ventas navideñas para salvar el ejercicio anual.

La tendencia generalizada, sin embargo, es la de comprar en las grandes superficies o a través de plataformas online, que se ha disparado hasta más de 75% con relación a la venta física, lo que supone un grave perjuicio al pequeño comercio y a las tiendas de comercio justo, agravado durante la pandemia.

Además, los estímulos para el consumo compulsivo son cada vez más poderosos. Ni siquiera el impacto del coronavirus ha logrado tumbar iniciativas como el “Black Friday”, de reciente implantación en nuestro país, y que supone el disparo de salida hacia las compras de Navidad, marcadas por el despilfarro a veces compulsivo. Y todo ello a costa del pequeño comercio.

Ante este modelo de consumo, Cáritas propone una fórmula alternativa, basada en hacerlo de manera responsable, adquiriendo solo lo que necesitas, informándose de la procedencia de los alimentos y otros productos, y de las condiciones en las que trabajan las personas productoras dentro y fuera nuestro país. Se trata de participar de un comercio que ha garantizado la seguridad, el pago justo, el acompañamiento a los productores y productoras de otros países desfavorecidos durante la crisis de la Cobvid-19, cuando los demás cancelaban sus pedidos, y es apoyar la supervivencia de la economía y la vida de nuestros vecinos, de nuestros propios barrios.

Respuestas de a la nueva realidad

La pandemia obligó a paralizar, desde marzo hasta mayo de este año, la actividad de la Red de Comercio Justo de Cáritas. Tras el confinamiento, en el mes de mayo y coincidiendo con la celebración virtual del Día Mundial del Comercio Justo, comenzó la reapertura gradual de las tiendas y su actividad, aunque con muchas limitaciones a causa de la persistencia del virus.

A punto de terminar un año insólito lleno de sombras, 20 Cáritas Diocesanas de la Red de Comercio Justo, se han reunido para estudiar la situación generada por la pandemia, priorizar necesidades y construir las nuevas líneas de trabajo y retos para 2021. El encuentro ha servido, además, para compartir las respuestas que están articulando muchos proyectos de comercio justo para adaptarse a la nueva realidad.

Cáritas San Sebastián, por ejemplo, ha aprovechado la crisis para mejorar su página web y adaptarlas a las nuevas necesidades o, como el caso de Cáritas Huesca, agilizar la venta online y el reparto a domicilio. Caritas Teruel, por su parte, se ha unido a Mercabarrio, una iniciativa de comercio local de venta online de productos de comercio justo y servicio a domicilio, con resultados muy positivos.

También se han puesto en marcha planes de mejora o cambio de ubicación de tiendas a zonas más comerciales, como es el caso de Cáritas Santander y “La Troballa de Algemesí” de Cáritas Valencia. En pleno Covid-19, Caritas Zamora ha abierto su tienda de comercio justo en el casco histórico y está preparando sus cestas de Navidad personalizadas.

Una grata sorpresa es la de Cáritas Tenerife, que ha vendido más productos durante la pandemia a través de sus eco-cajas, que combinan sus productos ecológicos y los de comercio justo, que lo que factura su tienda “El Surco” en un año normal.

Cáritas Zaragoza, por su parte, ha reactivado su tienda “La Artesa” gracias al impulso recibido de la FAS (Federación Aragonesa de Solidaridad). Y “Romero”, la tienda de comercio justo de Cáritas Albacete, que ha recibido un reconocimiento de la Junta de Castilla-La Mancha, ahora está centrada en su campaña de cestas navideñas para empresas y particulares, con la que tratará de recuperarse económicamente de las pérdidas causadas por la pandemia.

Estas son sólo algunas de las muchas iniciativas que está llevando a cabo dentro de la Red de Cáritas.

Sobran los motivos esta Navidad para optar por un comercio de proximidad y una forma de consumir que garantice la sostenibilidad de los pequeños productores y cooperativas y los empresarios autónomos de nuestros barrios, que promueva el respeto de los derechos humanos y la protección del medioambiente. Un comercio justo que es más necesario que nunca.

Busca aquí tu tienda de Comercio Justo de Cáritas más cercana.

Esta Navidad queremos estar más cerca que nunca

Cáritas lanza su tradicional Campaña de Navidad basada en un claro leit motiv que permita contrarrestar las circunstancias de distancia social y aislamiento que han marcado nuestras relaciones personales y sociales a lo largo de los últimos meses a causa de la Covid.

Con el lema “Esta Navidad, más cerca que nunca”, Cáritas propone vivir una Navidad en una doble dimensión. Por una parte, recuperando la cercanía, no medida en metros, sino en gestos, con quienes más lo necesitan. Y por otra, colaborando económicamente con los fines de Cáritas para romper simbólicamente las distancias y estar más cerca de aquellos que afrontan unas condiciones de precariedad a causa de la pandemia y que desbordan cada día a los recursos de acogida de Cáritas para garantizar sus necesidades básicas.

Esta invitación a la solidaridad económica con las víctimas de las injusticias tiene destinarios reales: las familias sin recursos, las personas mayores que viven solas, quienes no tienen empleo, o los que viven en la calle y no pueden refugiarse en el calor de un hogar. Y también de las personas que afrontan el duelo de la ausencia de quienes esta Navidad no se sentará a la mesa, de las personas que han perdido sus medios de vida a causa de la pandemia o de las personas migrantes que siguen hacinándose en nuestras islas y en las costas sin que lleguen soluciones.

La Campaña de Navidad de Cáritas de este año se enmarca dentro de la misma llamada a la solidaridad con las víctimas de la emergencia social causada por el coronavirus, que se puso en marcha a principios de marzo bajo el lema general “Cada gesto cuenta”.

Una Navidad diferente inspirada en un pesebre

Con esta llamada a “estar más cerca que nunca”, a superar la distancia física y el alejamiento emocional que impone el uso de mascarillas, Cáritas propone vivir, como se señala en los materiales editados dentro de la Campaña, “una Navidad diferente y un estilo de vida radicalmente distinto y revolucionario que tiene su origen en un pesebre”.

“La Navidad –recuerda Cáritas en la campaña— llega de nuevo para sacarnos de nuestros letargos y ensimismamientos, para deslumbrarnos con las luces que brillan en la generosidad de las personas voluntarias, en los gestos que cualquiera podemos hacer para cuidar y acompañar, en el tiempo que regalamos sin prisas y disponible para escuchar, preguntar, mirar a los ojos, y ser capaces de reconocer y agradecer todo lo bueno que recibimos todos los días”.

¿Cómo podemos estar más cerca?

La distancia física que nos exige el cuidar a lo demás y el cuidarnos para frenar la expansión de este virus letal está encapsulando los afectos y las emociones. Cada día el aislamiento se hace más costoso y es fácil ceder ante el desánimo y el no llegar a ver un horizonte cercano y libre de la enfermedad. E imaginar que no vamos a poder encontrarnos con los que queremos de la misma forma que otros años, aún nos parece una ficción.

Ante esta situación, la Campaña de Navidad de Cáritas invita a que cada uno de nosotros seamos una “estrella de Belén que ayude a alumbrar caminos, los de personas que conoces y los de otras que quizás estén más lejos de tu día a día, a ser estrella que con su luz alumbre esperanza a través de gestos generosos y sencillos que faciliten encuentro, diálogo, oportunidad”.

Regalar nuestro mejor gesto esta Navidad

Por eso en medio de esta situación, Cáritas ofrece la oportunidad de intentar no dejar a nadie atrás, de acercarnos y pensar en las personas con las que trabajamos. De invitar a colaborar, a participar, a sumar las buenas intenciones de todas las personas para que se conviertan en acciones, en gestos de solidaridad, de compromiso y de generosidad.

Las realidades son muy diversas: enfermos sin hogar ni familia, migrantes, ex menas que están estudiando,  personas sin hogar que viven y duermen en la calle y necesitan un centro donde poder ducharse, desayunar, cambiarse de ropa o resguardarse del frío, personas que quieren cambiar esa situación de sinhogarismo y necesitan un acompañamiento para recuperar su vida,  familias vulnerables que necesitan apoyo en sus necesidades básicas, ancianos en soledad con pensiones bajas que necesitan apoyo y acompañamiento, menores a los que se leda un apoyo educativo y que necesitan dispositivos tecnológicos para su educación… son algunas de las situaciones que acompaña Cáritas Diocesana de Huelva desde sus diferentes áreas y proyectos como son la Casa de Acogida Santa María, la Casa de acogida Santa Mª de los Milagros, Puertas Abiertas, el Proyecto de menores ‘Educar Para Crecer’, el proyecto de Mayores de la Sierra, el proyecto de Asentamientos, los talleres con mujeres y la atención que se hace desde las Cáritas Parroquiales en nuestra capital y toda la provincia.

Todas estas personas necesitadas, merecen como nunca tenernos “más cerca que nunca”, alguien que les acompañe, que les guíe, que esté a su lado,  y que le anime a superar las dificultades; sin tu colaboración no  podrían salir adelante.

La propuesta concreta en este año tan peculiar y donde las medidas de higiene  son tan necesarias es  dejar de dar ayudas en especie para ofrecer ayudas económicas, donde las personas tengan la libertad de hacer su compra como lo realizamos cualquiera, en las tiendas que decidimos según criterios de proximidad, de abaratamiento, etc., y sin ninguna identificación que estigmatice a las personas.

En concreto puedes “estar más cerca que nunca” realizando alguna  de las siguientes acciones:

  • Realizar un donativo a través de Bizum al código 00566 o bien al número de cuenta ES38 2100 7434 3722 0024 1033.
  • Hacerte socio o donante de Cáritas Diocesana llamando al teléfono 959 245 226.

Un gesto en redes

Otra de las propuestas de Cáritas va a dirigida a dar visibilidad a esos gestos de cercanía a través de las redes sociales.

Para ello, invita a confeccionar una estrella de Belén personalizada y colgar nuestra foto con ella y con este mensaje [Soy (XXX) de la Cáritas Diocesana, parroquial… y este año quiero ser luz para otros… (Añadir el gesto o compromiso personal) porque esta Navidad quiero estar más cerca que nunca. #CadaGestoCuenta] en el perfil personal en todas las redes donde interactuemos. La propuesta es subir esos mensajes en la semana del 21 al 25 de diciembre.

Un voluntariado que tiende la mano y se compromete

El 5 de diciembre celebramos el Día Internacional del Voluntariado, una magnífica ocasión para soñar otro mundo, otro modelo social, otra fraternidad. Soñar como única humanidad. Ese es el gran desafío que tenemos los voluntarios y voluntarias de Cáritas, llamados a cargar con los más débiles y golpeados por esta crisis, porque solo así podremos dar pasos a una sociedad más humana, inclusiva y fraterna.

Hay una serie de rasgos que definen cómo es la opción por el voluntariado dentro de Cáritas: un voluntariado comprometido que cree en el cambio social hacia una sociedad más justa; un voluntariado activo que aporta a la sociedad no sólo desde las tareas realizadas, sino también desde las actitudes expresadas; y un voluntariado capaz de organizarse y participar desde respuestas colectivas antes que individuales.

Además, el modelo de este voluntariado se basa en la coherencia para, desde la acción realizada, impulsar el crecimiento como persona y como cristiano; un voluntariado que plasma, a través de su participación, los valores de la solidaridad, la gratuidad y la igualdad; un voluntariado siempre disponible para la acción y para la formación, superando la barrera de la buena voluntad y promoviendo una acción de calidad; y un voluntariado en proceso, con motivaciones muy diferentes, que se va haciendo día a día por medio de la tarea, la formación y el acompañamiento. Acoger, escuchar, acompañar, servir, transformar son los verbos del voluntariado. Las realidades son muy diversas: enfermos, ancianos, migrantes, personas sin hogar, familias vulnerables… son algunas de las situaciones que acompañan desde el voluntariado en Cáritas Diocesana de Huelva.  

La aportación del voluntariado a la crisis del coronavirus

La situación de pandemia que estamos padeciendo nos está haciendo ver hasta qué punto todos somos frágiles e interdependientes. Tristemente el coronavirus nos está enseñando sus consecuencias: catástrofe humanitaria, crisis sanitaria y económica, crispación social y política, caos organizativo… El aporte a la sociedad que puede hacer el voluntariado pasa por vivir la compasión, ofreciendo cuidados, comprometiéndose como ciudadanos corresponsables y construyendo comunión y fraternidad. En Cáritas reconocemos y agradecemos cuánto aportan las personas voluntarias a nuestra sociedad y a la Iglesia, pues los más pobres encuentran en ellos al pueblo de Dios en primera línea para darles voz, defenderlos y solidarizarse con ellos. Las personas voluntarias son esa Iglesia que sirve y sale de casa para acompañar la vida, sostener la esperanza, tender puentes y romper muros.

Desde las Cáritas Parroquiales las personas voluntarias han continuado la labor de apoyo y acogida desde sus parroquias ya sea en Huelva Ciudad como en los pueblos de toda la provincia. Incluso se han intensificado por la situación de precariedad en la que se han visto muchas familias. Por eso, una vez más, el trabajo voluntario es muy importante para el desarrollo de nuestra labor con aquellos que más lo necesitan.

El voluntariado joven es una parte fundamental de nuestro trabajo, porque ellos son el presente pero también el futuro de nuestra labor. Desde Cáritas Diocesana de Huelva le damos el valor que merece y estamos deseosos de encontrar espacios para la acogida y el acompañamiento de estos voluntarios.

Desde los proyectos el voluntariado no ha cesado su actividad durante la crisis sanitaria, los proyectos no han sido abandonados porque hemos contado con el apoyo de estas personas. Por ello agradecemos la labor que hacen estas personas desde los distintos proyectos, como son la Casa de Acogida Santa María, la Casa de acogida Santa Mª de los Milagros, Puertas Abiertas, Tienda de Cáritas, Proyecto de menores ‘Educar Para Crecer’, proyecto de Mayores de la Sierra, el proyecto de Asentamientos, talleres con mujeres, las personas que conforman la Cáritas Parroquiales en nuestra capital y toda la provincia y nuestra dirección de Cáritas. Muchas gracias por vuestra presencia y compromiso.

Según los datos de la última Memoria, en Cáritas Diocesana de Huelva participan actualmente 757 personas voluntarias que ofrecen desinteresadamente  su tiempo libre, su conocimiento y su buen hacer para hacerse presentes junto a las personas que viven la injusticia de la pobreza.

Si aún no eres voluntario y te interesa formar parte de esta gran familia no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

¡¡Felicidades en el Día Internacional del Voluntariado!!

Cáritas propone esta Navidad «estar más cerca que nunca» de quienes más lo necesitan

Cáritas lanza su tradicional Campaña de Navidad basada en un claro leit motiv que permita contrarrestar las circunstancias de distancia social y aislamiento que han marcado nuestras relaciones personales y sociales a lo largo de los últimos meses a causa de la Covid.

Con el lema “Esta Navidad, más cerca que nunca”, Cáritas propone vivir una Navidad en una doble dimensión. Por una parte, recuperando la cercanía, no medida en metros, sino en gestos, con quienes más lo necesitan. Y por otra, colaborando económicamente con los fines de Cáritas para romper simbólicamente las distancias y estar más cerca de aquellos que afrontan unas condiciones de precariedad a causa de la pandemia y que desbordan cada día a los recursos de acogida de Cáritas para garantizar sus necesidades básicas.

Esta invitación a la solidaridad económica con las víctimas de las injusticias tiene destinarios reales: las familias sin recursos, las personas mayores que viven solas, quienes no tienen empleo, o los que viven en la calle y no pueden refugiarse en el calor de un hogar. Y también de las personas que afrontan el duelo de la ausencia de quienes esta Navidad no se sentará a la mesa, de las personas que han perdido sus medios de vida a causa de la pandemia o de las personas migrantes que siguen hacinándose en nuestras islas y en las costas sin que lleguen soluciones.

La Campaña de Navidad de Cáritas de este año se enmarca dentro de la misma llamada a la solidaridad con las víctimas de la emergencia social causada por el coronavirus, que se puso en marcha a principios de marzo bajo el lema general “Cada gesto cuenta”.

Una Navidad diferente inspirada en un pesebre

Con esta llamada a “estar más cerca que nunca”, a superar la distancia física y el alejamiento emocional que impone el uso de mascarillas, Cáritas propone vivir, como se señala en los materiales editados dentro de la Campaña, “una Navidad diferente y un estilo de vida radicalmente distinto y revolucionario que tiene su origen en un pesebre”.

“La Navidad –recuerda Cáritas en la campaña— llega de nuevo para sacarnos de nuestros letargos y ensimismamientos, para deslumbrarnos con las luces que brillan en la generosidad de las personas voluntarias, en los gestos que cualquiera podemos hacer para cuidar y acompañar, en el tiempo que regalamos sin prisas y disponible para escuchar, preguntar, mirar a los ojos, y ser capaces de reconocer y agradecer todo lo bueno que recibimos todos los días”.

¿Cómo podemos estar más cerca?

La distancia física que nos exige el cuidar a lo demás y el cuidarnos para frenar la expansión de este virus letal está encapsulando los afectos y las emociones. Cada día el aislamiento se hace más costoso y es fácil ceder ante el desánimo y el no llegar a ver un horizonte cercano y libre de la enfermedad. E imaginar que no vamos a poder encontrarnos con los que queremos de la misma forma que otros años, aún nos parece una ficción.

Ante esta situación, la Campaña de Navidad de Cáritas invita a que cada uno de nosotros seamos una “estrella de Belén que ayude a alumbrar caminos, los de personas que conoces y los de otras que quizás estén más lejos de tu día a día, a ser estrella que con su luz alumbre esperanza a través de gestos generosos y sencillos que faciliten encuentro, diálogo, oportunidad”.

Regalar nuestro mejor gesto esta Navidad

Hay gestos concretos que pueden hacer que esta Navidad sea de verdad distinta y contribuyan a tejer red y cercanía, y a convertirse en el mejor regalo para los demás.

Estos son algunos de los gestos que propone la Campaña de Navidad de Cáritas:

– Comparte tus bienes con los que menos tienen. Y dona. La generosidad ensancha el alma.

– Valora y disfruta una Navidad más sencilla y austera donde des valor a lo que verdaderamente te importa.

– Escucha y lee las noticias con mirada larga y amplia, que te permita tomar conciencia de que muchas personas en muchos lugares viven realidades muy distintas a la tuya.

– Consume con corazón y con cabeza. Que el consumo que realices sea responsable y justo, y tenga en cuenta el bienestar de otras personas.

– Agradece y ofrece. Reconocer los dones que recibimos y disfrutamos nos dispone para agradecerlos y compartirlos con los demás.

– Cultiva el encuentro y la amistad, que los demás te sientan cerca. Una conversación, escribir una carta o una tarjeta de Navidad, cocinar para alguien, regalar un dibujo o una manualidad… hay cientos de formas para expresar amor y cercanía.

– Realiza gestos gratuitos que ayuden y mejoren la vida de otras personas, que sirvan para aliviar la soledad y la tristeza, para cuidar y acompañar, para cooperar con otros y hacer la vida más plena y feliz para todos.

– Tómate un tiempo diario para estar en silencio, para orar, meditar o contemplar. Convertir estas prácticas en hábitos nos ayuda a crecer en sensibilidad y a vivir con mayor atención a la realidad.

– Conecta y hermánate con la Naturaleza sin invadirla ni querer conquistarla. Aprender a amarla nos lleva a realizar gestos concretos y cotidianos para cuidarla y preservarla.

Un gesto en redes

Otra de las propuestas de Cáritas va a dirigida a dar visibilidad a esos gestos de cercanía a través de las redes sociales.

Para ello, invita a confeccionar una estrella de Belén personalizada y colgar nuestra foto con ella y con este mensaje [Soy (XXX) de la Cáritas Diocesana, parroquial… y este año quiero ser luz para otros… (añadir el gesto o compromiso personal) porque esta Navidad quiero estar más cerca que nunca. #CadaGestoCuenta] en el perfil personal en todas las redes donde interactuemos. La propuesta es subir esos mensajes en la semana del 21 al 25 de diciembre.

Día para la Erradicación de la Violencia contra la Mujer: Cáritas Diocesana de Huelva acompaña y trabaja desde la prevención

Ante la celebración del Día Internacional para la Erradicación de la Violencia contra la Mujer, Cáritas pone el foco en el agravamiento de la situación de vulnerabilidad de las mujeres que sufren algún tipo de violencia por ser mujer, que acompaña a través del proyecto ‘Atención a las mujeres en situación de marginalidad’, más conocido como proyecto AMMAR y los talleres de intervención y educación familiar que se organizan desde el Área de Familia.

Problemas agravados a causa de la pandemia

Se constata cómo la pandemia sanitaria provocada por el coronavirus está doblando o triplicando sus condiciones de vulnerabilidad y las de sus familias. Algunos de los problemas que se están detectando son los siguientes:

– Agravamiento de las dificultades económicas, relacionadas con la pérdida de ingresos, situación de desempleo e imposibilidad de acceso a las ayudas sociales. A esta precariedad económica se suma la falta de oportunidades en el ámbito formativo y laboral, junto a la brecha digital, provocada no sólo por las dificultades de acceso a Internet o a medios digitales, sino también por el limitado manejo de los mismos o un uso reducido a aplicaciones básicas, lo que dificulta, por ejemplo, el acceso a la información sobre los recursos disponibles.

– Retroceso en sus procesos de recuperación. Las limitaciones impuestas por la pandemia han obligado a muchas mujeres, por razones económicas, a volver a depender de sus parejas, con lo que interrumpen sus procesos formativos en la búsqueda de empleo. En otros casos, su pareja ha perdido el empleo, con lo cual ambos pasan más tiempo en casa, lo que genera mayor sometimiento o situaciones de conflicto y se reavivan los sentimientos de incapacidad sobre la dificultad de salir del círculo de violencia.

– Deterioro de su situación emocional. La incertidumbre provocada por la Covid genera también situaciones que afectan al estado anímico de las mujeres víctimas de violencia, de por sí muy frágil debido a cuestiones preexistentes. A lo largo de los últimos meses han sido muchos los casos de mujeres acompañadas necesitadas de apoyo emocional y psicológico debido a situaciones de duelo y ansiedad.

Respuestas adaptadas a las características individuales

Cáritas, a través de los diferentes proyectos es testigo directo de la violencia machista que azota nuestra sociedad. Es una lacra en la cual sus víctimas no tienen una edad, nacionalidad, nivel de estudios o condición económica preestablecidas. Cualquier mujer puede sufrirla en cualquier lugar del planeta. Pueden ser amigas, parientes, vecinas, conocidas e, incluso, una misma. Pero hay muchas formas de violencia: feminicidios, prostitución, explotación sexual y trata de personas con fines de explotación sexual, violencia intrafamiliar, matrimonios forzados, violencia sexual, sin olvidar cuestiones que se encuentran normalizadas entre nosotros, como pueden ser los “micro machismos” de los que somos testigos cada día y que forman parte de nuestra “cultura social”. Cabe señalar, además, el preocupante incremento que se está produciendo en los últimos años de la violencia entre los jóvenes y en las redes sociales.

En este sentido, el proyecto ‘Atención a las mujeres en situación de marginalidad’, más conocido como proyecto AMMAR está llevando a cabo unos talleres dos veces al mes donde la temática principal son las habilidades sociales y personales, igualdad de género, salud e higiene. Las mujeres que se atienden en este proyecto han vivido durante mucho tiempo en la exclusión social, por lo que vienen muy deterioradas a todos los niveles, tienen graves dificultades para su inserción social, sienten indefensión, pierden el control de su vida y de sus sentimientos. Este estado se acaba generalizando y la mujer termina por creer que no puede hacer nada.

Por otro lado, entre las diferentes acciones que se realizan desde el Área de Familia en las parroquias de Huelva ciudad cabe destacar el trabajo de intervención y educación familiar que se realiza en varias parroquias desde hace más de cinco años. Se trata de una acción que se va consolidando en algunas parroquias de la periferia de Huelva  como son la de San Fco de Asís, la de Sagrada Familia, Ntra Sra del Carmen y Ntra Sra de los Dolores, que siguen apostando por tratar de ofrecer una respuesta integral a las problemáticas y necesidades detectadas en las familias atendidas. En ellos participan mujeres jóvenes con graves dificultades socioeconómicas, a las que se acompaña durante varios meses con el fin de promover su desarrollo y crecimiento personal, detectando y trabajando sus carencias y reforzando sus capacidades o potencialidades de manera que se conviertan en protagonistas de su proceso de cambio, y se involucren más en la resolución de sus problemas.

Francisco: “Una cobarde degradación”

Es oportuno recordar la condena que el Papa Francisco hace en Amoris Laetitia de la violencia contra las mujeres. “Destaco la vergonzosa violencia que a veces se ejerce sobre las mujeres, el maltrato familiar y distintas formas de esclavitud que no constituyen una muestra de fuerza masculina sino una cobarde degradación”, se señala en el punto 54 de la encíclica.

Y añade el Papa: “La violencia verbal, física y sexual que se ejerce contra las mujeres en algunos matrimonios contradice la naturaleza misma de la unión conyugal. Pienso en la grave mutilación genital de la mujer en algunas culturas, pero también en la desigualdad del acceso a puestos de trabajo dignos y a los lugares donde se toman las decisiones. La historia lleva las huellas de los excesos de las culturas patriarcales, donde la mujer era considerada de segunda clase, pero recordemos también el alquiler de vientres o «la instrumentalización y mercantilización del cuerpo femenino en la actual cultura mediática»”.

Este mismo año, durante su homilía en la Misa del Año Nuevo, Francisco puso sus esperanzas para que 2020 sea un mundo más pacífico para las mujeres, al tiempo que alertaba que “usar la violencia contra ellas equivale a profanar a Dios”.

Día para la Erradicación de la Violencia contra la Mujer: La Covid dispara la vulnerabilidad de las mujeres acompañadas por Cáritas

Cáritas pone el foco, ante la celebración del Día Internacional para la Erradicación de la Violencia contra la Mujer, en el agravamiento de la situación de vulnerabilidad de las mujeres víctimas de violencia, que acompaña a través de los 30 proyectos de Mujer desarrolladas por 22 Cáritas Diocesanas en toda España.

Problemas agravados a causa de la pandemia

A través del trabajo con estas mujeres –en el último año Cáritas acompañó a 4.231 víctimas de violencia—, testigos de historias de vida muy complejas macadas por la agresión y el maltrato que les generan graves consecuencias tanto físicas como psicológicas, se constata cómo la pandemia sanitaria provocada por el coronavirus está doblando o triplicando sus condiciones de vulnerabilidad y las de sus familias.

Algunos de los problemas que se están detectando son los siguientes:

– Agravamiento de las dificultades económicas, relacionadas con la pérdida de ingresos, situación de desempleo e imposibilidad de acceso a las ayudas sociales. Estas situaciones conllevan un aumento importante del número de demandas dirigidas a Cáritas de ayuda económica para alimentación, higiene, vivienda o pago de suministros, entre otras. A esta precariedad económica se suma la falta de oportunidades en el ámbito formativo y laboral, junto a la brecha digital, provocada no sólo por las dificultades de acceso a Internet o a medios digitales, sino también por el limitado manejo de los mismos o un uso reducido a aplicaciones básicas, lo que dificulta, por ejemplo, el acceso a la información sobre los recursos disponibles.

– Retroceso en sus procesos de recuperación. Las limitaciones impuestas por la pandemia han obligado a muchas mujeres, por razones económicas, a volver a depender de sus parejas, con lo que interrumpen sus procesos formativos en la búsqueda de empleo. En otros casos, su pareja ha perdido el empleo, con lo cual ambos pasan más tiempo en casa, lo que genera mayor sometimiento o situaciones de conflicto y se reavivan los sentimientos de incapacidad sobre la dificultad de salir del círculo de violencia.

– Deterioro de su situación emocional. La incertidumbre provocada por la Covid genera también situaciones que afectan al estado anímico de las mujeres víctimas de violencia, de por sí muy frágil debido a cuestiones preexistentes. A lo largo de los últimos meses ha sido muchos los casos de mujeres acompañadas necesitadas de apoyo emocional y psicológico debido a situaciones de duelo y ansiedad.

Respuestas adaptadas a las características individuales

Las múltiples discriminaciones provocadas por la pandemia están reclamando por parte de los recursos de Cáritas un esfuerzo añadido a la hora de ofrecer una respuesta integral a estas mujeres desde diferentes ámbitos y a través de un proceso adaptado a las características individuales de cada una de ellas.

Cáritas, a través de los diferentes proyectos es testigo directo de la violencia machista que azota nuestra sociedad. Es una lacra en la cual sus víctimas no tienen una edad, nacionalidad, nivel de estudios o condición económica preestablecidas. Cualquier mujer puede sufrirla en cualquier lugar del planeta. Pueden ser amigas, parientes, vecinas, conocidas e, incluso, una misma. Se presenta en múltiples formas: feminicidios, prostitución, explotación sexual y trata de personas con fines de explotación sexual, violencia intrafamiliar, matrimonios forzados, violencia sexual, sin olvidar cuestiones que se encuentran normalizadas entre nosotros, como pueden ser los “micro machismos” de los que somos testigos cada día y que forman parte de nuestra “cultura social”.

Cabe señalar, además, el preocupante incremento que se está produciendo en los últimos años de la violencia entre los jóvenes y en las redes sociales.

A mayor exclusión, mayores dificultades

Poniendo el foco en las realidades de pobreza y exclusión social, las dificultades de las mujeres para salir de esas situaciones de violencia son mayores.

Un estudio reciente de Cáritas, publicado bajo el título “Las personas en situación de sin hogar acompañadas por Cáritas. Contexto en 2019 y durante el estado de alarma y la COVID-19”, constata que muchas de las más de 7.000 mujeres que viven sin techo o sin vivienda en España se ven en la calle tras haber sufrido situaciones de violencia machista.

Pero las víctimas de la violencia machista no son solamente las mujeres. También lo son sus hijas e hijos y las personas mayores que conviven en estos mismos núcleos familiares, un elemento que es fundamental tener en cuenta para conocer en toda su dimensión el impacto de este grave problema.

Compromiso personal y medidas políticas

Cáritas apela a la responsabilidad personal y colectiva que tenemos ante la erradicación de esta lacra. Urge tomar conciencia y dar visibilidad a las violencias ejercidas contra las mujeres y trabajar de manera activa en la eliminación de conductas, lenguajes y prácticas discriminatorias contras las mujeres, abordando las violencias machistas desde la esfera pública y no sólo desde el ámbito privado o doméstico.

Los avances legislativos han sido un paso importante, pero aún queda mucho camino por recorrer. Por ello, Cáritas apuesta por una vida libre de violencias machistas y pide a las Administraciones públicas medidas enfocadas no sólo hacia la atención y protección a las víctimas, sino en la prevención de dichas violencias para asegurar que ninguna niña, adolescente o mujer sufra, en ningún lugar del mundo, ningún tipo de violencia machista.

Francisco: “Una cobarde degradación”

Es oportuno recordar la condena que el Papa Francisco hace en Amoris Laetitia de la violencia contra las mujeres. “Destaco la vergonzosa violencia que a veces se ejerce sobre las mujeres, el maltrato familiar y distintas formas de esclavitud que no constituyen una muestra de fuerza masculina sino una cobarde degradación”, se señala en el punto 54 de la encíclica.

Y añade el Papa: “La violencia verbal, física y sexual que se ejerce contra las mujeres en algunos matrimonios contradice la naturaleza misma de la unión conyugal. Pienso en la grave mutilación genital de la mujer en algunas culturas, pero también en la desigualdad del acceso a puestos de trabajo dignos y a los lugares donde se toman las decisiones. La historia lleva las huellas de los excesos de las culturas patriarcales, donde la mujer era considerada de segunda clase, pero recordemos también el alquiler de vientres o «la instrumentalización y mercantilización del cuerpo femenino en la actual cultura mediática»”.

Este mismo año, durante su homilía en la Misa del Año Nuevo, Francisco puso sus esperanzas para que 2020 sea un mundo más pacífico para las mujeres, al tiempo que alertaba que “usar la violencia contra ellas equivale a profanar a Dios”.

Los derechos de la infancia: uno de los retos de nuestra acción sociocaritativa

Hoy 20 de noviembre se celebra el Día Universal del Niño​ dedicado a la fraternidad y a la comprensión de la infancia del mundo, un día para llamar la atención sobre la situación de los niños más desfavorecidos, un día para dar a conocer los derechos de la infancia y concienciar a las personas de la importancia de trabajar día a día por su bienestar y desarrollo.

#CorazonesPorLaInfancia

Para ello y con motivo de esta jornada, Cáritas lanza una iniciativa en redes sociales bajo el hashtag #CorazonesPorLaInfancia con la que se pretende llenar las redes sociales de mascarillas con corazones impresos para expresar una “ruptura” simbólica con el distanciamiento físico al que nos estamos viendo obligados a causa de pandemia. Y es que esta inevitable medida de prevención sanitaria conlleva, en el caso de la infancia y la adolescencia, el riesgo de afrontar una factura social y emocional muy importante en sus procesos de crecimiento e identidad personal y social.

Momentos de incertidumbre y cambios

Esta crisis está privando a los menores en situación social más precaria de parte de sus infancias y adolescencias, de sus propios tiempos, que son muy diferentes a los de los adultos, al privarlos de espacios de seguridad y confianza tan importantes en sus procesos vitales. Junto a ello, este distanciamiento físico los está empujando a cierta invisibilidad social en la vida cotidiana, con el consiguiente riesgo de merma de sus derechos y de sus expectativas de presente y futuro.

La crisis económica padecida en años anteriores ya contribuyó a elevar los índices de pobreza infantil en España, y a ello se suman en la actualidad los efectos sociales causados por la crisis de la Covid-19, que nos dejan un escenario de déficit estructural de las condiciones de vida de las familias con menores, que dificultan el acceso a los Derechos más básicos de la Infancia. Entre ellos el Derecho a una Educación de calidad y que genere igualdad de oportunidades.

Esta situación de pobreza y vulnerabilidad afecta a los niños/as y adolescentes de un número elevado de hogares de nuestra provincia de Huelva, donde Cáritas ha detectado la vulneración de sus derechos más básicos, en especial, un aumento de la brecha educativa.

En esos núcleos familiares, a las graves limitaciones derivadas de la precariedad económica de los progenitores y de sus condiciones de vida, se añade el hecho de que muchas veces no tienen la capacidad para acompañar a sus hijos en los procesos educativos, debido al bajo nivel educativo y a las preocupaciones económicas y situación laboral. Además de ello, carecen de cultura tecnológica y de dispositivos para la enseñanza telemática (ordenadores y tabletas, más adecuados para el estudio que el propio móvil) y de conexión a internet, contribuyendo a acelerar la brecha digital, y por consiguiente también la educativa, agudizada por el periodo de confinamiento vivido, la escasez de tecnologías  y la suspensión de las actividades docentes.

Cabe recordar que la transmisión de las situaciones de vulnerabilidad y exclusión, y las posibilidades, por tanto, de estar en riesgo de pobreza aumentan en aquellos menores cuyos padres no completaron ninguna etapa educativa. De ahí que la educación sea uno de los derechos  de los niños y niñas que más capacidad tiene para romper el círculo de la pobreza y la exclusión social.

Por ello,  desde Cáritas Diocesana de Huelva queremos acompañar a la infancia y sus familias desde los Derechos y trabajar para prevenir o revertir esta pobreza estructural y para que la brecha educativa no siga aumentando. Desde el  Programa  de  Familia,  cuyo objetivo fundamental es avanzar hacia un  trabajo  integral  con las familias, donde  se  tengan  en  cuenta  todos  los  aspectos  que  rodean  a  la  persona,  con acciones que favorezcan un proceso de promoción y desarrollo de las mismas, se considera una prioridad el llevar a cabo acciones con los menores con el fin de fomentar desde edades tempranas actitudes orientadas a la formación, dotación de habilidades sociales, educación en valores y prevenir el absentismo y abandono escolar.

En este sentido, tanto desde el Centro Socioeducativo Educar para Crecer, en Huelva ciudad, como desde el Proyecto IntegrAlcor, de Villalba del Alcor, se presta una atención socioeducativa para dar respuesta a esta realidad de la infancia más vulnerable, ofreciendo a los más pequeños actividades dirigidas a darles apoyo en su formación educativa, para mejorar su rendimiento escolar, y su crecimiento como personas de manera que lleguen a formar parte activa del entorno  en el que viven y puedan superar la situación de desventaja social que, por diversas circunstancias, está mermando sus posibilidades de futuro.

Para ello se realizan diferentes actividades:

  • Actividades educativo-formativas: de apoyo escolar para ayudarles a avanzar en el nivel académico propio de su etapa escolar, apoyándolos en sus tareas escolares, para conferirles confianza y seguridad en sí mismos/as, mejorando su expresión oral, escrita y numérica, técnicas de estudio, creación de hábito, etc.
  • Actividades lúdico-educativas para el aprendizaje de valores y habilidades personales y sociales: a través de diferentes talleres, juegos y dinámicas de grupo se trabajarán, de forma transversal, las habilidades sociales, respeto, compañerismo, comunicación adecuada, respetar las normas, cuidado de materiales, comportamiento cívico, cuidado y respeto hacia el entorno…

Los menores son un grupo muy vulnerable y ahora más dentro de la crisis de la Covid-19. Nuria Martín, responsable del proyecto ‘Educar para crecer’, cuenta que “los niños y niñas traen unas carencias mayores que otros años ya que el confinamiento les ha hecho perder el ritmo académico o, en muchos casos, quedarse en niveles inferiores al que les pertenece por curso”.  Por otra parte, desde el proyecto han tenido que tomar medidas de prevención y distanciamiento para asegurar un ambiente seguro e higiénico. De esta manera, han tenido que  hacer grupos de convivencia más reducidos,  lo que ha aumentado la dificultad de aprendizaje, ya que si antes los niños y niñas iban de lunes a viernes al proyecto, ahora solo pueden asistir entre una y dos veces a la semana.  

Esta crisis está poniendo sobre la mesa la importancia de acompañar a las familias para garantizar que los niños y adolescentes puedan mantener ciertos hábitos y rutinas cotidianas necesarias en sus procesos educativos y de autonomía, impulsando con ellos nuevas formas de aprendizaje con el objetivo de “aprender a aprender”. Por ello, hoy, 20 de noviembre, Día Internacional de los Derechos de la Infancia, reivindiquemos la vulneración de los derechos de los niños, niñas y adolescentes y defendamos el cumplimiento efectivo de los derechos de la infancia los 365 días del año. Todo ello a través de la educación, pues en palabras de Nelson Mandela “la educación es el arma más poderosa que podemos usar para cambiar el mundo”.

Cáritas alerta del aumento de personas en situación administrativa irregular en sus programas para inmigrantes

Dentro de la campaña “Compartiendo el Viaje” que está en marcha desde 2017, Cáritas saca ahora a la luz una colección de materiales de sensibilización para alertar sobre el importante aumento del número de personas en situación administrativa irregular que son atendidas a través de los programas y recursos para inmigrantes en todo el país.

Este impacto, que se viene detectando en los últimos años, se está viendo incrementado como consecuencia de la pandemia, en la que, a causa de la masiva destrucción de empleo y de medios de vida, está empujando a la irregularidad sobrevenida a muchas de estas personas, quienes, al dejan de tener un empleo fijo, se ven abocadas a una situación administrativa irregular, a la pérdida de derechos y a unas condiciones de gran vulnerabilidad e invisibilidad social.

Un tercio de los inmigrantes atendidos

Según los últimos datos de actividad aportada por las Cáritas Diocesanas de toda España, un tercio de las personas acompañadas a través de sus programas y recursos para inmigrantes están en situación administrativa irregular. Se trata de unas 120.000 personas que, además, debido a su extrema precariedad, necesitan del apoyo de Caritas durante una media que oscila entre 1 y 2 años.

Es una realidad invisible sobre la que ahora Cáritas pone el foco dentro de una nueva fase de la citada campaña, bajo el lema “Esperábamos trabajadores, vinieron personas y queremos vecinos”.

“Compartiendo el viaje” se puso en marcha en septiembre de 2017 a instancias del papa Francisco para fomentar la cultura del encuentro y un mayor conocimiento de la realidad de las personas que se ven obligadas a migrar: hombres, mujeres, niños y niñas, cada uno con su nombre y su vivencia y un lugar de origen, tránsito y destino.

Personas invisibles para las políticas públicas

Uno de los ejes estratégicos de la acción de Cáritas en su lucha contra la pobreza es el trabajo con miles de personas invisibles para las políticas públicas, como es el caso de estos inmigrantes para quienes no existen nunca fondos oficiales, ni estatales ni europeos, puesto que se trata de personas en situación administrativa irregular y, por tanto, no cuentan, no están, no existen.

Hablamos de personas que hasta ayer mismo desarrollaban en nuestra sociedad un trabajo legal y remunerado en sectores de actividad económica muy relevantes –como los sectores de la restauración y la hostelería, el cuidado de personas dependientes, el empleo del hogar o la mensajería— pero que, al perder su empleo, pierden también, según lo establecido en la actual Ley de Extranjería, su estatus legal y, con ello, el acceso a derechos básicos. En muchos casos y dado que no pueden disponer de ninguna ayuda ni prestación social, estas personas tienen miedo y dejan de salir a la calle por temor a ser expulsados.

Las historias de Daniel, Fabiola, Kalima, Virginia y Zohuir

Los materiales que se lanzan con el lema “Esperábamos trabajadores, vinieron personas y queremos vecinos” buscan descorrer el velo sobre la realidad invisible de estos “nadie” a los que Cáritas ponen rostro y nombre.

Para ello, se propone un recorrido por distintas situaciones de irregularidad sobrevenida en las que se encuentran todas esas personas migrantes que son invisibles en nuestro país y poner en evidencia que, en ocasiones, las leyes pueden no ser justas, como ocurre con nuestra Ley de Extranjería.

A través de cinco vídeos, se narran las vidas de DanielFabiolaKalimaVirginia y Zohuir, personas en situación de movilidad humana con realidades muy distintas, pero cuyo resultado final es el mismo a causa de la irregularidad sobrevenida. Cada uno de estos vídeos cuenta con su respectiva ficha para ayudar a profundizar en la historia de los protagonistas, ver cómo el actual marco legal afecta a cada uno de ellos y qué podemos hacer cada uno de nosotros.

Los materiales se completan con un roll-up y una colección de 5 carteles que sirvan para montar una sencilla exposición de difusión pública de los objetivos de esta nueva etapa de la campaña “Compartiendo el Viaje”, que cuenta también con piezas específicas para redes sociales (Facebook e Instagram).

Ir más allá del mercado laboral: arraigo y empadronamiento

Tanto Cáritas Española como Cáritas Europa vienen defendiendo un planteamiento alternativo del marco legal de migración, con objeto de que la puerta de acceso a los derechos de estas personas no dependa exclusivamente del mercado laboral.

Este es un aspecto en el que inciden directamente estos materiales, al mostrar las graves consecuencias que para la vida de miles de personas tiene nuestra Legislación de Extranjería. Cabe señalar, además, que en la situación económica actual dominada por la crisis social y económica causada por la Covid-19, tener empleo fijo no está al alcance de la mayoría de las personas. Y en el caso de miles de personas de origen extranjero, quedarse fuera del mercado laboral significa pasar a la invisibilidad y a la pérdida de derechos propios y de sus familiares.

La Ley de Extranjería está orientada primordialmente a la regulación del flujo de mano de obra extranjera. Sin embargo, quienes llegan son, por encima de su condición de trabajadores, personas. Nuestro reto, como sociedad y como ciudadanos, es de defender un modelo de acogida a estas personas y sus familias cuya vida queda condicionada por un contrato de trabajo y que quienes son nuestros vecinos y vecinas tengan oportunidades de construir su futuro más allá del color de su pasaporte.

Para ello, Cáritas plantea una propuesta de integración social basada en los criterios del arraigo social, que ponga en valor las raíces de estas personas en la comunidad donde trabajan y viven, y de la vecindad, ordenada a través de la figura del empadronamiento. De esta forma, quedarían garantizar la renovación o el acceso de estas personas a una situación administrativa regular y, por tanto, al disfrute de derechos básicos: «queremos vecinos».

VER MATERIALES

Caritas Diocesana de Huelva celebra la Jornada Mundial de los Pobres


Tiende tu mano al pobre

(cf. Si 7, 32)

Desde Cáritas Diocesana de Huelva nos unimos a celebrar la IV Jornada Mundial de los Pobres en un contexto marcado por la pandemia de la COVID-19, que está asolando nuestro mundo. Una Jornada que, con el lema «Tiende tu mano al pobre», es una llamada a cargar con los más débiles y los más golpeados por esta crisis.

La Palabra de Dios nos invita a una actitud activa en la vivencia de nuestra fe. Jesús nos interpela a desarrollar los talentos que el Padre nos ha regalado para crecer como personas y mejorar nuestro mundo.

Esta jornada es una llamada a volver la mirada a la esencia del Evangelio y a mostrar nuestra solidaridad con las personas más pobres como reflejo de nuestra fe.

El encuentro con una persona en condición de pobreza siempre nos provoca e interroga, cuestiona nuestro estilo de vida y el suyo, y no nos deja indiferentes.

El Papa Francisco invita a la comunidad cristiana a comprometer la vida y a involucrarse en la experiencia de compartir y acompañar, de la generosidad y del cuidado.

Celebramos la Jornada en tres pasos:
  • Mirar más allá: Este momento que estamos viviendo ha puesto en crisis muchas certezas. Nos sentimos más pobres y débiles porque hemos experimentado el sentido del límite y la restricción de la libertad.
  • Dejarme interpelar: Este es un tiempo favorable para «volver a sentir que nos necesitamos unos a otros, que tenemos una responsabilidad por los demás y por el mundo.
  • Tender manos: Haz un gesto y tiende la mano al pobre.

Desde Cáritas Diocesana de Huelva pensamos que esta jornada nos tiene que hacer mirar hacia nuestra propia realidad local que tiene unos rostros muy concretos de la pobreza.

Descarga los materiales y súmate a la Jornada Mundial de los Pobres.