Cáritas con Venezuela

Terremotos en Venezuela


Tu ayuda es fundamental para apoyar a las personas afectadas por el terremoto.


El 24 de junio, dos fuertes terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 en la escala de Richter sacudieron la franja centro-norte y centro-occidental del país, dejando un saldo de vidas perdidas, personas heridas y un panorama de destrucción que aún está siendo evaluado.

Ante la magnitud de los hechos, el gobierno venezolano ha declarado el Estado de Emergencia Nacional, en virtud de los daños severos ocasionados a edificios, viviendas e infraestructuras críticas en el Distrito Capital, La Guaira y los estados Falcón, Carabobo, Yaracuy, Aragua, Miranda, Trujillo y Lara.

Las edificaciones colapsadas, familias desplazadas y comunidades enteras buscando refugio en las calles nos recuerdan, una vez más, la fragilidad de la vida humana y la urgencia de la solidaridad fraterna.

La Iglesia está llamada a ser presencia, consuelo y acción junto a quienes sufren.

Una respuesta organizada


Las Cáritas Diocesanas de las zonas afectadas están realizando la evaluación de daños. Esta tarea, silenciosa pero esencial, permite ir construyendo un mapa real de las necesidades del país.

Plan de acción de Cáritas Venezuela

  • Apertura del centro de recogida nacional en la sede de la Conferencia Episcopal de Venezuela. Se recibirán donativos de agua potable, alimentos no perecederos y medicamentos esenciales. Este punto funcionará como eje articulador de la respuesta nacional.
  • En las Cáritas de todo el país se abrirán centros de recogida, en la medida que sea necesario y conforme a la evaluación de cada Diócesis.
  • Canales para aportes económicos.

Desde Cáritas Diocesana de Huelva, como en otras emergencias, recordamos que las donaciones económicas son la mejor manera de canalizar la solidaridad, ya que reduce costes y tiempos de gestión, fomenta e impulsa el comercio de proximidad, facilita la respuesta ante las demandas concretas que tiene la población afectada de cada momento.

Puedes realizar tu donativo a través de:

  • Transferencia a ES69 2100 8475 9322 0026 3766
  • Bizum al 00566
  • Con el concepto: VENEZUELA

Cáritas Diocesana de Huelva participa en el encuentro de referentes de la Red África-Europa para la Movilidad Humana (RAEMH) en Guinea

Del 15 al 19 de junio de 2026, Conakry (Guinea) se ha convertido en un nuevo espacio de encuentro, reflexión y construcción conjunta entre Cáritas y entidades que trabajan a ambos lados de las rutas migratorias en África y Europa. El taller de referentes de la Red África-Europa para la Movilidad Humana (RAEMH) ha reunido a representantes de las organizaciones miembro con el objetivo de fortalecer el trabajo en red, avanzar en la estrategia común y profundizar en los desafíos vinculados a la movilidad humana.

Este encuentro anual, acogido por OCPH–Caritas Guinea, ha permitido abordar cuestiones clave relacionadas con el funcionamiento, la gobernanza y las líneas estratégicas de la RAEMH, así como compartir los contextos migratorios de los diferentes países y hacer seguimiento de las acciones en marcha dentro de la red.

Cáritas Diocesana de Huelva ha participado en este espacio junto a Cáritas Española y Cáritas Barcelona, representadas por Peña Monje, responsable de Comunicación y Cooperación en Huelva; Elisabet Ureña, Reponsable del Programa de Movilidad Humana de Cáritas Barcelona; y Jesua Piñar, referente RAEMH y Referente Regional para el Norte de África del Equipo África y Oriente Medio de Cáritas Española.

Durante la semana, se han generado espacios de intercambio muy enriquecedores que han permitido poner en común realidades diversas, desde los países de origen hasta los territorios de tránsito y acogida. Además, se ha podido conocer de cerca la realidad de Guinea a través de visitas a proyectos desarrollados por Caritas Guinea y sus socios, acercando aún más el trabajo a las personas y comunidades acompañadas.

Siguiendo la línea de trabajo ya impulsada en encuentros anteriores, uno de los ejes centrales ha sido la reflexión sobre el papel de la comunicación y las narrativas en torno a la movilidad humana. En este sentido, la última jornada ha estado dedicada a una formación específica para seguir construyendo, de manera colectiva, una narrativa más humana, fraterna y respetuosa. Cáritas Diocesana de Huelva ha tenido una participación activa en este espacio, contribuyendo desde su experiencia en comunicación dentro del RAEMH.

“Formar parte de la RAEMH nos sigue permitiendo crecer como organización y fortalecer nuestra acción local desde una mirada global”, comenta Peña Monje, responsable de comunicación de Cáritas Huelva. “Estos encuentros no solo generan aprendizaje compartido, sino que también impulsan una forma de trabajar basada en la colaboración, el acompañamiento cercano y la defensa de los derechos de las personas en situación de movilidad”, añade.

Desde Cáritas Diocesana de Huelva seguimos caminando junto a la red, con la convicción de que solo desde el trabajo conjunto podemos dar respuestas más justas y humanas. “La RAEMH es, para nosotros y nosotras, un espacio de encuentro que nos enriquece, nos conecta y nos impulsa a seguir construyendo esperanza en torno a la movilidad humana, poniendo siempre en el centro la dignidad de cada persona”.

Cáritas Diocesana de Huelva celebra los 10 años del proyecto “Educar para Crecer” con diversas actividades abiertas a la ciudadanía

Huelva, 8 de junio 2026. – Cáritas Diocesana de Huelva, a través de su Área de Familia, conmemora el décimo aniversario del proyecto socioeducativo Educar para Crecer, una iniciativa que durante una década ha acompañado a niños, niñas, adolescentes y sus familias en situación de vulnerabilidad, favoreciendo su desarrollo personal, educativo y social.

Para celebrar este aniversario, Cáritas ha organizado a lo largo del mes de mayo diversas actividades abiertas a la ciudadanía, entre ellas una mesa redonda, una jornada de puertas abiertas y, como acto de cierre, una eucaristía y convivencia, con el objetivo de compartir este camino recorrido y seguir sensibilizando sobre la importancia de la educación y el acompañamiento integral.

Diez años acompañando a la infancia y a sus familias

El proyecto Educar para Crecer nació hace diez años con el propósito de ofrecer una atención integral y socioeducativa a la infancia en situación de vulnerabilidad, promoviendo su desarrollo a través de actividades formativas, lúdicas y de ocio, así como la detección y prevención de situaciones de riesgo.

Impulsado inicialmente por los equipos de Cáritas parroquial del Distrito III de Huelva, el proyecto se ha consolidado como un espacio de referencia para muchas familias de barrios como Marismas del Odiel, El Carmen, Las Colonias, Pérez Cubillas o La Orden, entre otros.

A lo largo de esta década, el programa ha acompañado a 189 menores de entre 7 y 17 años, muchos de los cuales han permanecido vinculados al proyecto durante varios años, generando vínculos estables y positivos.

Intervención integral: menores y familias

Uno de los pilares fundamentales del proyecto ha sido su enfoque integral. No solo se trabaja con los menores en el refuerzo educativo, el desarrollo de habilidades sociales, hábitos saludables o educación en valores, sino también con sus familias.

A través de talleres y acciones formativas sobre parentalidad positiva, convivencia, crecimiento personal o hábitos saludables, se ha fomentado la implicación familiar en el proceso educativo, logrando con el paso del tiempo una mayor participación y compromiso.

Este trabajo conjunto ha contribuido a mejorar tanto el rendimiento escolar de los menores como su autoestima y sus competencias sociales, al tiempo que ha favorecido dinámicas familiares más positivas.

Un proyecto en red y con fuerte presencia del voluntariado

El desarrollo del proyecto no habría sido posible sin el trabajo en red con centros educativos, servicios sociales, entidades del tercer sector y otros recursos comunitarios. En estos diez años se ha colaborado con 20 centros educativos, lo que ha permitido un mejor seguimiento del proceso académico del alumnado y una adecuada detección de necesidades.

Igualmente imprescindible ha sido la implicación del voluntariado. Hasta 70 personas voluntarias han participado en el proyecto, aportando acompañamiento, apoyo educativo y cercanía a los menores.

Destaca especialmente la colaboración con la Hermandad del Nazareno, que desde 2022 participa activamente a través de su obra social “Cháritas amaritudine”, con voluntariado y apoyo económico, reforzando la atención personalizada y el acompañamiento a los menores.

Crecimiento, mejoras e impacto social

El proyecto ha ido creciendo y adaptándose a las necesidades detectadas, tanto en su intervención como en sus instalaciones. En estos años se han realizado distintas mejoras en el centro socioeducativo Educare, incluyendo la creación de una sala de ordenadores para facilitar el acceso a recursos digitales y reducir la brecha tecnológica,  la cual este año va a contar con la colaboración del Puerto de Huelva como uno de los patrocinadores del proyecto para reponer algunos ordenadores estropeados.

Asimismo, iniciativas como la Escuela de Verano, puesta en marcha en 2021 y con la participación de unos 40 menores cada año, han contribuido a ofrecer alternativas de ocio saludable y educativo durante el periodo estival.

Todo este trabajo ha permitido consolidar un espacio seguro y de referencia en el que los menores pueden desarrollarse, ganar confianza y afrontar nuevos retos tanto personales como académicos.

Desde Cáritas Diocesana se destaca que Educar para Crecer es mucho más que un proyecto educativo: es un espacio donde los menores se sienten escuchados, acompañados y capaces de construir un futuro mejor.

Cáritas Diocesana de Huelva presenta su Memoria 2025: más de 16.000 personas acompañadas en un contexto marcado por la dificultad de acceso a la vivienda

  • El acceso a la vivienda se consolida como uno de los principales factores de exclusión en la provincia.
  • La entidad realizó más de 354.000 atenciones en un contexto marcado por la dificultad de acceso a la vivienda.

Huelva, 4 de junio de 2026. La directora de Cáritas Diocesana de Huelva, María Macías, junto con José Antonio Sosa, Delegado Diocesano han presentado la Memoria General 2025, un documento que recoge la realidad del trabajo de la entidad y que supone una radiografía muy real de la situación de la Diócesis de Huelva contada desde el trabajo diario de los 70 equipos de Cáritas  Parroquiales que existen en la provincia y desde los Servicios Diocesanos y todos sus proyectos.

Durante este periodo, Cáritas ha acompañado a 8.756 personas, aquellas que acuden directamente a la entidad y participan en procesos de acogida y acompañamiento. Esta acción se amplía hasta alcanzar a 16.089 personas beneficiadas, al extenderse el apoyo a sus entornos familiares. En total, se han realizado 354.508 atenciones para dar respuesta a situaciones de necesidad.

El incremento del 0,6% en el número de atenciones respecto al año anterior refleja la consolidación de procesos de acompañamiento cada vez más intensos y prolongados. Esta evolución está directamente relacionada con las dificultades que muchas personas encuentran para mejorar sus condiciones de vida, especialmente en lo relativo al acceso a una vivienda digna.

La realidad atendida durante 2025 muestra que las personas acompañadas son principalmente familias, en muchos casos sostenidas por mujeres con menores a su cargo, que cuentan con ingresos insuficientes para cubrir necesidades básicas. A ello se suma la situación de personas en situación administrativa irregular, sin recursos económicos y con carencias importantes en ámbitos como la alimentación, el acceso a bienes básicos o la estabilidad residencial.

El encarecimiento general de la vida, especialmente en alimentación, suministros y alquiler, ha agravado estas situaciones. El acceso a la vivienda se ha consolidado como uno de los principales factores de exclusión, debido a la escasez de oferta, los elevados precios y los requisitos exigidos. Esta situación está provocando un aumento de realidades como el hacinamiento, las viviendas precarias o los procesos de pérdida de vivienda, además de alargar la estancia en los recursos disponibles.

En este contexto, Cáritas constata también un aumento de la vulnerabilidad social vinculada a la falta de acceso a una vivienda digna. Durante este año se ha mantenido un elevado número de personas en situación de sinhogarismo, una realidad que deja de ser puntual para consolidarse como estructural. La entidad muestra especial preocupación por perfiles especialmente vulnerables como personas sin red de apoyo, personas con problemas de salud mental, así como jóvenes que, al alcanzar la mayoría de edad, quedan fuera del sistema de protección.

El ámbito del empleo continúa siendo una vía fundamental para la inclusión, aunque sigue presentando importantes dificultades. Las personas acompañadas suelen encontrarse en situación o riesgo de pobreza, con baja cualificación o formación no homologada, lo que dificulta su acceso al mercado laboral. Desde Cáritas se trabaja a través del acompañamiento psicológico, social, laboral y jurídico, así como mediante acciones formativas y la colaboración con el tejido empresarial, promoviendo oportunidades de inserción laboral y mejora de la empleabilidad.

La acción de Cáritas se desarrolla principalmente a través de las Cáritas Parroquiales, que sostienen una intervención integral centrada en la acogida y el acompañamiento, el apoyo en el acceso y mantenimiento de la vivienda, la atención a la salud, la formación e inserción laboral y el fortalecimiento de la dimensión comunitaria como espacio de encuentro, participación y cuidado mutuo. Esta labor no sería posible sin el compromiso constante de las personas voluntarias. En 2025, un total de 608 voluntarios y voluntarias han hecho posible la acción de acogida, escucha y promoción, siendo el voluntariado una parte fundamental de la entidad y el alma de los proyectos y acciones que se llevan a cabo.

Recursos invertidos

Cáritas Diocesana de Huelva ha invertido en 2025 un total de 2.487.381€. Esta cantidad procede de la aportación de subvenciones públicas y privadas, así como del compromiso de socios, donantes y las Cáritas Parroquiales. El desarrollo de la acción de Cáritas y la gestión de estos recursos responden a un compromiso firme con la transparencia y la apertura de la información.

Solidaridad onubense

Cabe destacar las aportaciones de las 1.880 personas socias, las 665 donantes, las 242 hermandades y las 31 empresas colaboradoras, así como las aportaciones directas de la comunidad cristiana onubense a través de campañas, colectas y acciones puntuales promovidas por la Iglesia de Huelva.

Por otro lado, hay que señalar la ayuda que Cáritas encuentra en numerosas empresas, no solo en el ámbito económico, sino también en la esfera laboral, posibilitando un trabajo digno y favoreciendo la contratación y la inserción laboral de las personas a las que acompaña la entidad.

Elige amar. Elige comunidad

En un contexto marcado por la prisa, la fragmentación y el crecimiento de situaciones de aislamiento, Cáritas recuerda que la comunidad no surge por casualidad, sino que se construye cada día a través de decisiones conscientes, de gestos que suman y de vínculos que se cuidan.

Con el deseo de poner en el centro la dignidad de las personas y recuperar la fuerza de lo colectivo, Cáritas presenta su campaña de Caridad bajo el lema “Elige amar. Elige comunidad”. Con esta propuesta, la red de Cáritas se une a la celebración del Corpus Christi y lanza una invitación a toda la sociedad a implicarse en la construcción de comunidad, apostando por el encuentro, la cercanía y el compromiso con quienes más lo necesitan.

Para consultar la memoria completa: caritashuelva.org

Cáritas invita a la sociedad a redescubrir la fraternidad como un signo contracultural profundamente transformador

En un contexto marcado por las guerras, el individualismo y la creciente polarización, Cáritas lanza su tradicional campaña de Caridad con una invitación a redescubrir y vivir la fraternidad como un motor de transformación social.

Bajo el lema “Elige amar. Elige comunidad”, la Confederación se suma a la celebración del Corpus Christi, que tendrá lugar el próximo domingo 7 de junio con una multitudinaria Eucaristía presidida por el papa León XIV en Madrid.

Conscientes de que nadie puede pelear la vida aisladamente, Cáritas constata cada día el poder transformador de la fraternidad. “Vivir promoviendo un estilo de vida basado en la fraternidad implica reconocernos iguales en dignidad y asumir el cuidado del otro como una responsabilidad compartida. Estos vínculos que nacen del encuentro con los demás son los que nos sostienen frente a los retos de estos tiempos tan complejos”, explica Eva San Martín, responsable de la Campaña de Caridad.

Hacer hueco a los más pobres y a los que vienen de fuera

La fraternidad no se construye a base de proyectos bien delimitados y reglados -que también son necesarios-, sino con gestos cotidianos de solidaridad como hacer hueco a los más pobres; a los que vienen de fuera buscando refugio y hogar; o a quienes viven enfermos o soportan el peso de múltiples formas de sufrimiento y exclusión.

Los rostros de los que se van quedando al margen de nuestra sociedad siguen creciendo. Según el IX informe FOESSA, la exclusión severa afecta a 4,3 millones de personas, un 52% más que en 2007. La población de origen inmigrante presenta una tasa de exclusión del 47% triplicando la de la población autóctona, mientras que el riesgo de pobreza golpea con mayor intensidad a los hogares encabezados por mujeres.

Frente a la tentación de mirar hacia otro lado para protegernos de la angustia y la impotencia que nos genera la realidad, Cáritas invita a asumir la fraternidad, la corresponsabilidad y el cuidado muto como un signo contracultural profundamente transformador, capaz de anunciar la cercanía de Dios y su amor a toda la humanidad.

Mirar desde las víctimas

En su habitual mensaje con motivo del Día de la Caridad, los obispos de la Subcomisión Episcopal para la Acción Caritativa y Social exhortan a alzar la mirada a Cristo desde “esa escuela de la santidad que son las víctimas de este sistema injusto”.

“Al igual que el grano triturado forma el pan que se transformará en el cuerpo y la sangre de Cristo en la Eucaristía, así la vida quebrada de tantas personas víctimas de violencia nos facilita poner la mirada en el Dios que reconocemos en los pobres y sufrientes”, señalan en su nota bajo el título “Alzar la mirada para encontrarse con la paz de Cristo”.

Ante la realidad de tantas personas que se encuentran en un estado de sometimiento, los prelados invitan a realizar gestos de fraternidad que hagan presente el Reino de Dios: favorecer que la comunidad sea un espacio para tejer relaciones de amistad; realizar signos de entrega y servicio verdadero, y abrir espacios nuevos y acogedores donde activar la caridad para atender mejor, cuidar unos de otros y celebrar agradecidos el don de la vida.

Cáritas Diocesana de Huelva impulsa la formación para el empleo con cuatro cursos orientados a la inserción laboral

Cáritas Diocesana de Huelva refuerza su compromiso con la inserción sociolaboral de las personas en situación de vulnerabilidad a través de su Área de Empleo y Formación, desarrollando durante este 2026 un completo programa formativo en distintos sectores con alta demanda en el mercado laboral.

Actualmente, un total de 48 personas participan en cuatro itinerarios formativos que combinan formación teórica, práctica y el desarrollo de competencias transversales clave para mejorar su empleabilidad. Algunos de estos cursos se encuentran en su fase final, con resultados muy positivos en términos de capacitación e inserción laboral.

Formación práctica orientada al empleo

Entre las acciones en marcha destaca el curso de Mantenimiento de Edificios, en el que participan 12 personas y que continúa desarrollándose a lo largo del año. Esta formación ofrece contenidos en albañilería, fontanería, jardinería, pintura, carpintería, electricidad y reparación de muebles, junto a módulos transversales en prevención de riesgos laborales, igualdad, medioambiente, derechos laborales, habilidades sociolaborales, primeros auxilios y competencias digitales.

Se trata de una formación con un fuerte componente práctico, que se lleva a cabo en los propios centros y recursos de Cáritas. Este curso está financiado por Reale Fundación.

Asimismo, el curso de Energías Renovables, también con 12 participantes, se encuentra en su fase final. Incluye prácticas en empresas del sector eléctrico y energético, lo que favorece un alto índice de inserción laboral.

Como valor añadido, la Fundación Endesa ha financiado la formación en Prevención de Riesgos Laborales con certificación homologada, impartida en la Fundación Laboral de la Construcción de Huelva, reforzando así la cualificación de las personas participantes.

Alta inserción en el sector servicios

Dentro de las formaciones vinculadas al Fondo Social Europeo Plus (FSE+), Cáritas desarrolla dos itinerarios en el sector servicios, actualmente también en su tramo final.

El curso de Auxiliar de Hostelería, con 12 participantes, incluye formación en cocina y servicio de sala, así como prácticas en restaurantes de la provincia. Gracias a la colaboración con empresas del sector, este programa alcanza en ediciones anteriores una inserción laboral cercana al 80%.

Por su parte, el curso de Operaciones Básicas de Pisos en Alojamientos (camarera de pisos) forma a otras 12 personas con prácticas en hoteles, registrando en años anteriores índices de inserción de hasta el 90%, gracias a la estrecha colaboración con el sector hotelero.

Ambas formaciones están subvencionadas por el Fondo Social Europeo Plus y cofinanciadas por Cáritas Diocesana de Huelva.

Mejorar la empleabilidad desde un enfoque integral

Todas las acciones formativas incluyen contenidos transversales orientados al desarrollo personal y profesional, tales como igualdad de oportunidades, sostenibilidad, derechos laborales y habilidades sociales, ofreciendo un acompañamiento integral a las personas participantes.

Desde Cáritas Diocesana de Huelva se continúa apostando por generar oportunidades reales de acceso al empleo, adaptando su oferta formativa a las necesidades del mercado laboral y favoreciendo procesos de inclusión social a través del trabajo.

Por un desarrollo rural integral, solidario y ecológico

Desde Cáritas unimos nuestra voz a los hermanos y hermanas del Movimiento Rural Cristiano y del Movimiento Rural de Jóvenes Cristianos para reivindicar que el verdadero desarrollo rural ha de ser integral, solidario y ecológico.

Tanto desde el criterio cristiano que nos mueve como desde la Declaración Universal de los Derechos Humanos, defendemos un desarrollo que cuide todas las dimensiones de la persona: lo físico, lo emocional, lo espiritual, la cultura, las relaciones y la dignidad de cada ser humano.

Reivindicamos la plena vigencia de los derechos de quienes habitan el medio rural, asegurando condiciones de vida dignas, equitativas y de calidad para todos y todas.

En Cáritas creemos que el bienestar social se mide desde la realidad de las personas más vulnerables. Por ello, el desarrollo debe ser solidario, capaz de generar justicia social hoy, pero también de construir futuro.

Como recordaba Pablo VI: “El desarrollo integral del hombre no puede darse sin el desarrollo solidario de la humanidad”.

Además, este desarrollo debe ser ecológico. No hay futuro posible sin cuidar la casa común. Como señaló el papa Francisco en Laudato Si’, no existen dos crisis separadas, una social y otra ambiental, sino una única crisis socioambiental.

Por eso, apostar por el mundo rural significa combatir la pobreza, devolver dignidad a quienes sufren exclusión y proteger la naturaleza de la que todos formamos parte.

Hoy renovamos nuestro compromiso con un modelo de desarrollo que cuide a las personas, fortalezca las comunidades y respete la tierra.

Porque lo que es bueno para el mundo rural, es bueno para todos.

Lograr que las personas puedan vivir bien en sus territorios beneficia al conjunto de la sociedad y construye un futuro más justo, humano y sostenible.

#MundoRural #Cáritas #DesarrolloIntegral #JusticiaSocial #EcologíaIntegral #Solidaridad #LaudatoSi

Cáritas mejora su tasa de inserción sociolaboral y facilita el acceso al empleo a 14.639 personas en situación de exclusión

En un contexto de profunda transformación del mercado de trabajo, Cáritas logró mejorar en 2025 su tasa de inserción laboral entre las personas en situación de exclusión social. De las 65.560 personas que participaron en alguno de sus programas de empleo, la red de Cáritas consiguió insertar al 22,33% (14.639 personas), lo que supone dos puntos porcentuales más que el año anterior.

Así lo recoge el informe de Economía Solidaria 2025, presentado por Cáritas Española en la sede de Formació i Treball Empresa de Inserción de Cáritas Barcelona. El balance de actividades -publicado con motivo del Día Internacional del Trabajo- vuelve a poner en valor un modelo económico centrado en las personas, en medio de un escenario marcado por el aumento de la inestabilidad y la precariedad laboral.

“A través de sus programas de Economía Solidaria, Cáritas quiere ser testimonio de que hay otra forma de gestionar los asuntos económicos, que es posible poner el cuidado de la vida en el centro a la hora de producir, comercializar, financiar y consumir. Por ello, apuesta y defiende el empleo digno, la economía social, el comercio justo, las finanzas éticas y el consumo responsable”, señala Ana Heras, coordinadora del equipo de Economía Solidaria de Cáritas Española.

Inversión récord

Durante 2025, Cáritas destinó 157,3 millones de euros a sus iniciativas de economía solidaria una cifra récord que representa un aumento del 8,63 por ciento respecto al año anterior (12,5 millones de euros más). De ese total, 40,4 millones de euros se invirtieron en itinerarios de inserción sociolaboral, que incluyen orientación laboral, intermediación con empresas y formación.

“Recientes estudios demuestran que a medio y largo plazo el retorno económico de los programas de capacitación profesional y de acceso al empleo llegan a triplicar la inversión realizada. A través de estos proyectos, las personas ganan en autoestima, en reconocimiento social y en acceso a derechos, y además contribuyen de un modo activo al desarrollo económico común a través de su contribución en impuestos y en consumo”, explica la coordinadora del equipo de Economía Solidaria de Cáritas Española.

La economía social concentró en 2025 la mayoría de los fondos invertidos, con más de 116 millones de euros. Este sector, del que Cáritas es uno de sus principales impulsores, representa ya el 11,1 por ciento del PIB en España.

La apuesta sostenida de Cáritas por modelos empresariales que equilibran crecimiento económico, cuidado del medio ambiente y bienestar social le ha permitido consolidarse en la última década como una de las mayores promotoras de empresas de inserción del país, con 3.158 puestos de trabajo y 271 líneas de negocio. Estas actividades —vinculadas al reciclaje textil y de excedentes alimentarios, la gestión ambiental y de residuos, la limpieza, el transporte, la mensajería o la restauración— alcanzaron en 2025 una facturación total de 92,2 millones de euros.

Proyecto Maná: recuperar alimentos para generar empleo inclusivo

El proyecto Maná es la última iniciativa en incorporarse al ecosistema de economía social de Cáritas. Financiado por Fondo Social Europeo, su objetivo es transferir a otras Cáritas diocesanas la experiencia de éxito desarrollada por Formació i Treball en la utilización de alimentos recuperados para generar empleo inclusivo en el sector de la hostelería.

Desde su sede central en Barcelona, principal núcleo operativo del programa, se recuperaron en 2025 más de 250.000 kilos de alimentos que fueron transformados en productos destinados a restauración, catering y servicios de comida a domicilio. Actualmente, los alimentos recuperados representan en torno al 20% de la materia prima utilizada en las distintas elaboraciones.

“La mayor dificultad del proyecto es de tipo logístico, ya que desconocemos con antelación qué alimentos recibiremos por donación por lo que cada día debemos equilibrar lo que llega con las necesidades de nuestras líneas de distribución para garantizar el máximo aprovechamiento alimentario”, explica Marina Arnau, codirectora de Formació i Treball.

Esta actividad permite además generar empleo inclusivo, con 13 puestos de inserción para personas en situación de exclusión vinculados directamente a la recuperación alimentaria, dentro de un modelo que combina gastronomía inclusiva y sostenibilidad ambiental.

“La gestión de los alimentos forma parte de los orígenes de Cáritas, y por eso impulsamos proyectos como Maná, que transforman la forma de gestionar la alimentación y ofrecen respuestas innovadoras a necesidades básicas como el acceso a un trabajo, a la vez que se promueve un modelo alimentario más sostenible y responsable”, explica Eduard Sala, director de Cáritas Diocesana de Barcelona.

Sala remarca que la entidad apuesta por modelos que ponen a la persona en el centro, fomentando la autonomía y evitando la estigmatización. «Es necesario avanzar hacia un acceso a la alimentación basado en los derechos, que permita escoger, comprar y cocinar como hace cualquiera, con una clara perspectiva comunitaria. Maná es un ejemplo de un modelo más humano, digno y transformador», señala.

Durante su primer año de desarrollo, el proyecto ha avanzado en la creación de un kit de transferencia que facilitará su implementación en otros territorios, en línea con el objetivo de escalar y replicar el modelo en diferentes contextos. En esta fase inicial, las Cáritas diocesana de Bilbao y Albacete ya han puesto en marcha proyectos para comenzar a incorporar el aprovechamiento alimentario en sus líneas de restauración.

El programa cuenta además con la colaboración de 15 empresas donantes, cuya implicación resulta clave para reducir el desperdicio alimentario y consolidar una red comprometida con la economía circular. “El trabajo en red es clave para afrontar los grandes retos sociales, poder multiplicar el impacto social y contribuir a una sociedad más justa y cohesionada», añade el director de Cáritas Barcelona.

Perfil de los participantes

El perfil de las personas que participaron a lo largo de 2025 en los distintos programas de empleo de Cáritas se mantuvo similar a años anteriores: la mayoría son mujeres (64%), de más de 45 años (40%), sin estudios o con estudios mínimos (32%) o secundarios (30%). El número de personas procedentes de países no comunitarios fue superior a las nacionales (58%).

“Detrás de ese perfil se dan multitud de situaciones aisladas o que se suman y que hay que ir superando para lograr el objetivo de inserción laboral. En muchas ocasiones nos encontramos con personas que carecen de competencias digitales, presentan dificultades de aprendizaje, escasa experiencia laboral o muchos problemas de conciliación familiar, además de graves carencias socioeconómicas, dificultades con el idioma y baja autoestima que lleva a la desmotivación”, precisa Ana Heras.

“Toda esta realidad -añade- nos obliga a articular una atención integral, muy individualizada, y con una metodología eminentemente práctica, que acelere y facilite el aprendizaje y les ayude a superar las dificultades que les alejan del mercado laboral”.

Comercio Justo

Las acciones de comercio justo desarrolladas en 21 Cáritas diocesanas supusieron en 2025 una facturación total de 626.438 euros, un 76% de todo lo invertido. Esta red cuenta con 41 puntos de venta repartidos por toda España, que funcionan no solo como lugares de comercialización de productos, sino que generan espacios de sensibilización para que los consumidores visibilicen las personas y procesos que hay detrás de cada producto y contribuyan a fomentar un consumo responsable.

Finanzas éticas

Los ciudadanos son cada vez más conscientes del impacto de sus decisiones económicas en el sistema financiero, en la cohesión social y en la vida de las personas. Sin embargo, muchos desconocen que numerosas entidades financieras tienen entre sus prioridades la de ofrecer servicios de valor a la comunidad y al entorno.

Cáritas anima a invertir en productos socialmente responsables de la banca tradicional, que garantizan un impacto sostenible y medible, ya que elegir alguna de las opciones que ofrecen las Finanzas Éticas pueden ser uno de los instrumentos con mayor capacidad de transformación de la sociedad.

“Entre todos construimos una economía más justa, inclusiva y sostenible cuando elegimos productos de comercio justo y de economía social; contratamos servicios de empresas que promueven la inclusión; generamos oportunidades laborales dignas para personas en situación de vulnerabilidad; exigimos transparencia sobre el impacto social y ambiental de los servicios y productos que adquirimos o consumimos de forma responsable, comprando lo necesario y priorizando alternativas como la segunda mano, la reutilización, el intercambio y la reparación”, concluyó Ana Heras.

Cada gesto cuenta y cada decisión puede contribuir a transformar la realidad.

Cáritas Diocesana de Huelva refuerza su apuesta por la educación en valores a través del proyecto de sensibilización “Comunicar para transformar”, una iniciativa que sigue adelante gracias al apoyo de la Diputación de Huelva

En esta nueva fase, el programa ha acercado el Comercio Justo a jóvenes de distintas localidades de la provincia, entre ellas San Juan del Puerto, Bonares, Bollullos Par del Condado y Punta Umbría. La respuesta del alumnado ha sido excelente, con una participación activa y un notable interés por comprender cómo sus decisiones de consumo influyen en la realidad global.

Durante las sesiones se plantearon preguntas clave: ¿Es el Comercio Justo más caro? ¿Llega realmente el dinero a los productores? Para responderlas, el alumnado no se limitó a escuchar. A través de la dinámica “Bulos y realidades”, contrastaron información y desmontaron mitos muy extendidos. El aula se transformó en un espacio de debate vivo, donde los y las jóvenes reflexionaron sobre cómo el modelo de consumo actual impacta en los derechos humanos.

Este ejercicio les llevó a cuestionar sus propios hábitos de compra y a descubrir el poder transformador que tiene el uso cotidiano del dinero: la capacidad de perpetuar desigualdades o, por el contrario, de apoyar un sistema económico que respete la dignidad de las personas y el cuidado del planeta.

El acercamiento a los productos de la Tienda de Cáritas permitió materializar conceptos que, en ocasiones, pueden parecer abstractos. El alumnado comprobó que el Comercio Justo es una alternativa real, cercana y accesible, y que existen opciones al alcance de cualquiera.

“Comunicar para transformar” continúa demostrando que la educación en valores es esencial para construir una ciudadanía global comprometida. Gracias al trabajo del voluntariado del Área de Cooperación Internacional y al de las Cáritas Parroquiales de los pueblos. También a la implicación de los centros educativos, el proyecto sigue tejiendo una red de jóvenes que ya no miran sus compras de la misma manera: ahora saben que cada elección de consumo tiene el poder de cambiar el mundo.

Cáritas Diocesana de Huelva reúne a más de un centenar de personas voluntarias en el Encuentro Diocesano del Voluntariado celebrado en Bonares

Huelva, 27 de abril de 2026. Cáritas Diocesana de Huelva ha congregado a más de un centenar de voluntarios en el Encuentro Diocesano del Voluntariado, una cita anual ya consolidada en la Diócesis y que este año ha tenido lugar el sábado 25 de abril en la localidad de Bonares.

Este encuentro, profundamente arraigado en la vida comunitaria de Cáritas, nace con el propósito de favorecer el encuentro, fortalecer lazos, inspirar y celebrar la labor voluntaria que sostiene, acompaña y transforma la realidad de tantas personas en la provincia. La jornada se concibe como un espacio donde la formación, la cultura y la celebración se unen para reforzar el sentido de comunidad.

Una jornada de reflexión, fe y convivencia

El acto central del encuentro estuvo marcado por la ponencia “DILEXI TE: El amor a los pobres”, impartida por D. Luis Miguel Rojo Setién, Delegado Episcopal de Cáritas Española. Su intervención invitó a profundizar en la dimensión espiritual y social del compromiso con las personas más vulnerables.

Tras la ponencia, los asistentes participaron en una Eucaristía muy participada y acompañada de música, que reforzó el sentido de misión compartida. La jornada continuó con un almuerzo fraterno, momento de convivencia y diálogo entre voluntariado de distintos puntos de la provincia.

Como cierre, las personas participantes disfrutaron de una visita cultural a las Cruces de Bonares, auténticos monumentos locales declarados Fiesta de Interés Turístico Nacional de Andalucía, que forman parte del patrimonio cultural y religioso del municipio.

Una celebración compartida

El Encuentro contó con la presencia del Sr. Obispo de Huelva, autoridades civiles de Bonares y diversos sacerdotes de la Diócesis, quienes quisieron acompañar y reconocer la labor del voluntariado.

Desde Cáritas Diocesana de Huelva se destaca que este tipo de iniciativas refuerzan la identidad y el compromiso del voluntariado, y permiten renovar la motivación y la alegría de servir. El encuentro se convierte así en un espacio para reafirmar la importancia del acompañamiento, la escucha y la presencia, pilares fundamentales de la acción de Cáritas.