Cáritas celebra una Vigilia por las personas que perdieron todo en el incendio del Asentamiento de Lepe

Con motivo del mes de las personas sin hogar y lo acontecido en el asentamiento de Lepe los pasados días, donde 200 personas han perdido todo lo que tenían, Cáritas Diocesana de Huelva celebró ayer 30 de octubre, una Vigilia en la Parroquia Santo Domingo de Guzmán, de Lepe. La Vigilia fue presidida por nuestro Obispo, Don José. Además, también nos acompañaron el presidente de Cáritas Española, Manuel Bretón, y el vicepresidente Enrique Carrero.

Con esta vigilia quisimos compartir un tiempo de oración con nuestros hermanos que han sufrido estos acontecimientos y que ahora se encuentran en una situación de vulnerabilidad. En la Vigilia se presentaron objetos importantes para una persona migrante como una mochila, que representa todo lo que los migrantes traen, que contiene los recuerdos de familia y amigos, “que contiene los sueños de prosperar  tener una vida mejor, los sueños de construir un futuro en esta comunidad” dijo uno de las personas afectadas por los incendios de Lepe.

Además también hubo testimonios de dos migrantes que perdieron todo, en el que pusieron de manifiesto la situación que están viviendo, hablaron de derechos humanos, del derecho a la vivienda digna, del derecho a un hogar al que llegar y poder descansar, leer, conversar, reír, llorar y soñar, y en definitiva aquello que no pueden conseguir entre paredes de cartón y plástico de una chabola.

Nuestro Obispo, D. José Vilaplana recordó que “queremos que nuestros hermanos migrantes se sientan acompañados por nosotros, y nosotros acompañados por ellos. Tengamos un signo de unidad, un signo de fraternidad, un signo de acogida y de esperanza”.

La Vigilia, con una hora de duración, dio la oportunidad de vivir junto a nuestros hermanos un momento de oración y comprensión ante la realidad tan difícil que están viviendo tantas personas en Lepe.

Cáritas Diocesana de Huelva celebra una Vigilia con motivo de los migrantes que lo perdieron todo en Lepe

Con motivo del mes de las personas sin hogar y lo acontecido en el asentamiento de Lepe los pasados días, donde 200 personas han perdido todo lo que tenían, Cáritas Diocesana de Huelva celebra hoy miércoles 30 de octubre, una Vigilia a las 20:30 horas en la Parroquia Santo Domingo de Guzmán, de Lepe. La Vigilia será presidida por nuestro Obispo, Don José. Además, también nos acompañarán el presidente de Cáritas Española, Manuel Bretón, y el vicepresidente Enrique Carrero.

Os invitamos a todos a compartir la oración con nuestros hermanos que han padecido estos acontecimientos.

Cáritas organiza la XXIII Escuela de Formación ESFORCA con el lema “Hay una realidad que ves y otra que es”.

Con el lema “Hay una realidad que ves y otra que es”, Cáritas Diocesana de Huelva organiza el próximo sábado 16 de noviembre la XXIII Escuela de Formación ESFORCA con una participación prevista de más de 100 voluntarios provenientes de las Cáritas parroquiales de la provincia de Huelva y de los centros y proyectos Diocesanos de Exclusión, pastorales, hermandades, directivos y técnicos de la Institución.

Esta escuela está dirigida y diseñada para voluntarios de las Cáritas Parroquiales, delegados de Caridad de las hermandades, párrocos, secretariados y delegaciones diocesanas y, en general, a todas las personas con inquietudes y abiertas a sumarse a nuestro objetivo de «promover el desarrollo integral de las personas y los pueblos, especialmente de los más pobres y excluidos». Para nosotros es muy importante que nuestros voluntarios estén formados, por ello le ofrecemos esta formación con diferentes talleres formativos. Trabajamos con realidades de exclusión que se van trasformando diariamente, la pobreza es una realidad dinámica, por tanto, es necesario estar siempre revisando el modelo de trabajo, de ayudarnos de las ciencias sociales, y seguir haciendo una lectura del Evangelio de esta realidad.

La jornada de formación comenzará con una ponencia central dirigida a la “Lectura creyente de la realidad a la luz del Informe FOESSA”, que estará dirigida por Guillermo Fernández, coordinador del VII Informe FOESSA, que nos invitará a reflexionar sobre la realidad de exclusión en Andalucía y el resto de España.

A continuación comenzarán los distintos talleres, en los cuáles nos repartiremos según la inscripción que hayamos elegido. Este año ofrecemos cinco. El primero dedicado al “Voluntariado joven”, en el cual, compartiremos experiencias entre todos para seguir creciendo en este gran reto eclesial. El segundo se titula “Respuesta de nuestras Cáritas parroquiales a la realidad de niños, niñas y adolescentes”, y en él reflexionaremos en torno a herramientas y claves de intervención con este colectivo. Por otro lado, el tercer taller llamado “Ser mayor con dignidad”, nos ayudará a  mejorar la vida de las personas mayores más desfavorecidas. Con el cuarto taller “Cuidarme como voluntario” aprenderemos a manejar las emociones, evitar la frustración y mantener la motivación. Por último, el quinto taller dirigido a las hermandades “Acompañando desde las hermandades en el compromiso de la caridad” donde aprenderemos a seguir creciendo el servicio de la Caridad en la vida parroquial. Para la inscripción ponte en contacto con nosotros o a través de la Coordinadora.

Para terminar la jornada, viviremos una experiencia llamada #ShareJourney, en la cual compartiremos cuatro testimonios de personas migrantes acogidas en Cáritas, estás experiencias girarán en torno a cuatro verbos: acoger, proteger, promover e integrar.

Con esta acción nos unimos a la campaña que promueve el Papa Francisco, además integramos la realidad actual de las migraciones en una celebración como clausura de la Escuela y con motivo de la Jornada mundial de los pobres.

Cáritas Diocesana de Huelva llama a poner cara a las personas sin hogar pra visibilizar su realidad con un flashmob

Huelva, 24 de octubre 2019 – Con motivo del Día de las Personas Sin Hogar, que se celebra el próximo 27 de octubre, Cáritas Diocesana de Huelva ha salido a la calle para participar en un flashmob simultáneo con el que poner cara al grave problema del sinhogarismo, reclamar visibilidad de esta realidad olvidada que afecta a personas concretas, con nombre y apellidos, y reivindicar la puesta en marcha de políticas sociales que defiendan sus derechos.

Octubre es el mes de las personas sin hogar y en Cáritas Diocesana de Huelva estamos a punto de completar un mes cargado de actividades para poner el foco en este problema que afecta a más de 300 personas en la capital onubense, más de 2.000 si contamos con los distintos asentamientos que atiende Cáritas en la provincia.

FlashMob 2019 en la Plaza de las Monjas

Por ello lanzamos la campaña  de Personas Sin Hogar 2019 «Ponle cara. ¿Y tú, qué dices? Di basta». En ella explicamos que acabar con el sinhogarismo sí es posible. Nuestro objetivo es que toda persona viva con dignidad, en un hogar propio, permanente y en paz, para ello, debemos vivir en una sociedad justa, comprometida, acogedora e inclusiva que pone a las personas en el centro, se compromete con el ejercicio de sus derechos, ve las potencialidades y fortalezas de las personas y no sólo sus carencias, pone en valor a las personas y su dignidad.

Hoy jueves 24 de octubre, hemos organizado un flashmob en la Plaza de las Monjas. Después de un recorrido por el centro de la ciudad la concentración culminó en la Plazxa de las Monjas con la lectura de un manifiesto escrito y leído por una persona en situación de sinhogarismo.  

Por último, el próximo domingo 27 de octubre es el día de las personas sin hogar, y en Cáritas lo celebraremos con una emotiva eucaristía en la Iglesia de San Sebastián seguida de un almuerzo compartido en plena calle.

Llamada a la acción

Junto a la diagnosis del problema y la denuncia de los efectos que la falta de vivienda supone para vientos de miles de personas en España, dese la Campaña de Personas Sin Hogar se lanza un llamamiento a la acción individual y colectiva para revertir esta realidad. De forma concreta, se hacen estas cuatro propuestas:

  • A toda la ciudadanía, para liberarnos de prejuicios y miedos, y aproximarnos a la realidad del sinhogarismo, sobre todo a las personas que lo sufren, entendiendo su situación como una vulneración de derechos humanos y de dignidad que tiene solución.
  • A las entidades sociales, para que impulsen de espacios de coordinación y trabajo en red, de cara a avanzar en respuestas adecuadas y eficaces a situaciones de prevención del sinhogarismo de las personas con las que trabajamos.
  • A los medios de comunicación, para que lideren una información sensible y no estereotipada de la realidad de las personas en situación de sin hogar, donde se incorpore el discurso y narrativa de las propias personas afectadas por el sinhogarismo.
  • A las Administraciones públicas, para articular sin demoras unas políticas públicas de prevención del sinhogarismo reales, que se anticipen a la pérdida del hogar y que garanticen el acceso a los recursos necesarios para ello, promoviendo la creación de un parque de vivienda pública de alquiler social adecuado y facilitando el acceso a las personas en situación de mayor vulnerabilidad residencial.

Manifiesto

Este es el texto del Manifiesto que se ha leído esta mañana en todos los actos celebrados en las distintas convocatorias públicas.

El próximo 27 de octubre celebraremos la Jornada que trata de visibilizarnos a las personas sin hogar. No tener hogar es más que no tener una casa… se trata de un cúmulo de aspectos que engloban un espacio físico pero también otras dimensiones que son fundamentales para nuestro bienestar y el de todo ser humano (relaciones, sentido vital, acceso a derechos…). Las diferentes organizaciones en las que participamos nosotras y nosotros, llevamos ya 27 años celebrando esta jornada que trata de sensibilizar sobre esta realidad y abrir caminos que nos ayuden a afrontarla. Sin embargo, y a pesar de los logros innegables conseguidos, nos da la impresión de que se asemeja a una tormenta de verano que, una vez pasada, nos sumerge de nuevo en la invisibilidad en la que habitualmente vivimos.

El lema de este año nos invita a ponernos cara… Todos sabemos la importancia que tienen los rostros concretos a la hora de sintonizar con los problemas. Se calcula que en España son unas 40.000 las personas que nos encontramos en situación de sin hogar.

Esta cifra se agrava al conocer, tal y como nos indica el Informe FOESSA, que la exclusión social severa ha crecido en nuestro país y que las situaciones de personas que vivimos en hogares precarios o de inseguridad en la vivienda está también en aumento.

Pero detrás de estos datos fríos y anónimos siempre estamos personas concretas, personas que sufrimos y lloramos, personas que amamos y perdonamos, personas que, en definitiva, queremos ser felices. Cuando somos capaces de superar nuestros miedos, estereotipos y prejuicios y acercaros a nosotros, podréis observar que representamos una realidad tan plural, en la que podéis descubrir, como en todo ser humano, hombres y mujeres que estamos llenos de miserias, de riquezas y de posibilidades. Poner cara y rostro es el primer paso para contribuir a una sociedad más inclusiva que no deje en los márgenes a ningún ser humano que siempre es su auténtico valor.

Nos parece importante que, de cara a afrontar el problema social que tenemos delante, junto a la cercanía, comencemos afrontando con diligencia la prevención de las situaciones que llevan al sinhogarismo. Como en la salud, la transformación comienza previniendo las circunstancias que lo provocan. En ese sentido son muchísimos los aspectos que intervienen para que una persona acabe en situación de sinhogarismo.

Podríamos decir que cada persona tiene su propia historia y su propio proceso. Sin embargo, hay algunos aspectos que coinciden en los procesos de la mayoría de nosotras y nosotros. Estos elementos tienen mucho que ver con la falta de recursos económicos y de ayudas sociales; con la falta de un trabajo digno; con las circunstancias personales (enfermedad, adicciones, relaciones familiares, hábitos…); y al final, con la ausencia de acceso al derecho a una vivienda.

Si estas son las circunstancias que abocan a tantas caras y rostros a vivir en la calle, como sociedad tenemos que afrontar el reto de trabajar juntas y juntos en la prevención del problema. En ese sentido nos preocupa este tipo de sociedad que estamos construyendo donde las relaciones se están debilitando y donde los lazos personales se rompen o se mueven desde claves utilitaristas o economicistas. Junto a ello, nos preocupa enormemente la realidad del trabajo que impide, en muchas ocasiones, una vida digna que posibilite salir de la exclusión y de la pobreza.

Por ello, con el objetivo de prevenir y de decir ¡basta! a la situación que viven tantas personas sin hogar, realizamos las siguientes peticiones a los diferentes colectivos implicados:

1. A la ciudadanía: el sinhogarismo es siempre una vulneración de Derechos que tiene solución. Por ello, es importante superar prejuicios y miedos, y aproximarnos con sumo respeto y delicadeza a estas personas: solo cuando descubrimos en ellos caras y rostros concretos, se nos permitirá afrontar el problema que tiene solución desde la clave de la relación y de la humanidad. Lo que nos humaniza es la relación

2. A las entidades sociales: agradecemos el innegable trabajo que realizan en nombre de todos y todas. En ese sentido, hay que seguir impulsando espacios de coordinación y trabajo en red, de cara a avanzar en respuestas adecuadas y eficaces a situaciones de prevención del sinhogarismo.

3. A los medios de comunicación: les pedimos una información sensible y no estereotipada de la realidad de las personas en situación de sin hogar, donde se incorpore el discurso y narrativa de las propias personas afectadas por el sinhogarismo.

4. A las administraciones públicas: reclamamos el desarrollo de unas políticas públicas de prevención del sinhogarismo reales, que se anticipen a la pérdida del hogar y que garanticen el acceso a los recursos adecuados, así como el impulso de medidas de acceso a una vivienda pública de alquiler social. Igualmente nos parece importante que se potencien empresas sociales de inserción y cooperativas sin ánimo de lucro como espacios privilegiados donde avanzar en procesos de inclusión junto con aquellas personas que lo tienen difícil en el mercado laboral convencional.

¿Y tú, qué dices? Di basta. NADIE SIN HOGAR

#PonleCara

Cáritas llama a «poner cara» a las personas sin hogar para visibilizar su realidad y denunciar el modelo económico que los expulsa

Más de 40.000 personas están en situación de sin hogar en España

En 2018 se realizaron 59.671 desahucios en nuestro país

Cáritas. 21 de octubre de 2019.- La mirada fija de Sara, una mujer sin hogar de 41 años, es la que se asoma, junto al lema “Ponle cara”, a los carteles diseñados para la Jornada de Personas Sin Hogar que se celebra el 27 de octubre con el objetivo de impulsar en toda la ciudadanía la toma de conciencia sobre la realidad de exclusión social extrema de estas personas. Una situación que, lejos de remitir, se ha agravado en los últimos años y que tiene sus raíces en un modelo socioeconómico generador de descarte y expulsiones que tiene su mayor impacto en las personas sin hogar.

Al elegir como imagen de la campaña de este año un rostro femenino se quiere destacar cómo el problema del sinhogarismo afecta doblemente a las mujeres, quienes junto a una menor visibilidad en la calle, son mucho más vulnerables a sufrir agresiones y situaciones de violencia.

40.000 personas sin hogar y casi 60.000 desahucios

Me quedé sin trabajo, el banco me desahució y ahora vivo en la calle. Lo peor es que parece que dejas de existir. Llegó un momento en que no me importaba nada”. Estas palabras de Sara ponen voz a la experiencia de desarraigo que viven más de 40.000 personas que siguen estando en situación de sin hogar en todo el territorio español.

A estas se añaden las miles de familias afectadas por alguno de los 59.671 desahucios que se realizaron en 2018 en toda España, un 62,5% de ellos como consecuencia de los lanzamientos derivados de la Ley de Arrendamientos Urbanos y otro 31,7% derivados de ejecuciones hipotecarias.

Esta situación de grave vulnerabilidad a la que está sujeto el derecho a la vivienda en nuestro país viene rubricado también por los datos del VIII Informe FOESSA presentado en junio pasado, donde se apunta a que casi 800.000 hogares y 2,1 millones de personas sufren situaciones de gran precariedad en la vivienda.

Con este preocupante diagnóstico social de fondo, las organizaciones promotoras de la jornada —Cáritas, Faciam (Federación de Asociaciones y Centros de Ayuda a Marginados), XaPSLL (Xarxa d’Atenció a Persones Sense Llar de Barcelona) y besteBI (Plataforma por la Exclusión Residencial y a favor de las Personas Sin Hogar de Bilbao)— urgen a toda la sociedad a “poner cara al sinhogarismo” para tomar conciencia del verdadero alance de esta sangrante realidad social.

Este es el mensaje sobre el que se quiere incidir a través del lema con el que convoca el Día de Personas sin Hogar de este año: “Pon cara al sinhogarismo, ¡di basta! Nadie sin hogar es posible”.

La importancia de la prevención

Además de denunciar y cuestionar el actual modelo socioeconómico que genera tantas situaciones de descarte, y que tiene su mayor impacto en las personas sin hogar, las organizaciones que convocan esta Jornada ponen el foco en la importancia de la prevención como parte de la solución de este problema, tanto a través de propuestas que permitan anticiparse a la pérdida del hogar, como de medidas políticas que garanticen el derecho a la vivienda.

De forma concreta, se reclama la articulación de medidas como:

  1. Prevención de las situaciones de pérdida de vivienda (p.e. mayor protección de los hogares vulnerables en situaciones de desalojo, con una garantía de alojamiento alternativo, etc.).
  2. Protocolos de actuación a la salida de los recursos sociales para estas personas, destinados a prevenir situaciones de mayor exclusión residencial (salidas de centros penitenciarios, altas hospitalarias, etc.).
  3. Sistema de garantía de ingresos mínimos y suficientes, de ámbito estatal, para que toda persona en situación de pobreza tenga derecho a un ingreso mínimo que le facilite afrontar esta situación de precariedad y avanzar en procesos de inclusión.

Como afirma Enrique Domínguez, responsable de Personas Sin Hogar de Cáritas, “partimos de la base de que las situaciones de desigualdad y exclusión no son inevitables, y se pueden combatir desde dentro de la sociedad, poniendo a las personas en el centro”. Para ello, subraya, “es imprescindible entender que hablamos de situaciones que viven personas concretas, con rostro, nombre y apellidos. Debemos mirar al sinhogarismo de frente, visibilizarlo, ponerle cara. Debemos seguir diciendo ¡basta!”.

“Urge reclamar, desde la indignación que nos produce que haya miles de personas y familias sin hogar con sus derechos vulnerados, que exista una apuesta rotunda de la sociedad y las políticas públicas y Administraciones por modificar dichas situaciones”, añade Domínguez.

Una situación que se deteriora

Las dificultades de acceso a una vivienda digna se han agravado en los últimos años. Como señalan las entidades promotoras del Día de Personas Sin Hogar con datos aportados por FOESSA en su último Informe, 10 años después del comienzo de la crisis económica y 4 después de su punto de inflexión en 2013, las personas en situación de exclusión social se han incrementado un 12% más, mientras un 40% en la población que sufre exclusión social severa.

En ese mismo Informe se indica que casi 800.000 hogares y 2,1 millones de personas sufren situaciones de inseguridad en la vivienda.

Al agravamiento de esta situación contribuye el hecho de que la vivienda de alquiler social suponga un instrumento residual en la política de vivienda española. Aunque no se dispone de datos exactos sobre su número, la mayoría de los estudios estiman que el parque social existente a fecha de hoy solo representa entre el 1% y el 2,5% del total de viviendas principales.

Llamada a la acción

Junto a la diagnosis del problema y la denuncia de los efectos que la falta de vivienda supone para vientos de miles de personas en España, dese la Campaña de Personas Sin Hogar se lanza un llamamiento a la acción individual y colectiva para revertir esta realidad. De forma concreta, se hacen estas cuatro propuestas:

  • A toda la ciudadanía, para liberarnos de prejuicios y miedos, y aproximarnos a la realidad del sinhogarismo, sobre todo a las personas que lo sufren, entendiendo su situación como una vulneración de derechos humanos y de dignidad que tiene solución.
  • A las entidades sociales, para que impulsen de espacios de coordinación y trabajo en red, de cara a avanzar en respuestas adecuadas y eficaces a situaciones de prevención del sinhogarismo de las personas con las que trabajamos.
  • A los medios de comunicación, para que lideren una información sensible y no estereotipada de la realidad de las personas en situación de sin hogar, donde se incorpore el discurso y narrativa de las propias personas afectadas por el sinhogarismo.
  • A las Administraciones públicas, para articular sin demoras unas políticas públicas de prevención del sinhogarismo reales, que se anticipen a la pérdida del hogar y que garanticen el acceso a los recursos necesarios para ello, promoviendo la creación de un parque de vivienda pública de alquiler social adecuado y facilitando el acceso a las personas en situación de mayor vulnerabilidad residencial.


«Flashmob» en 40 ciudades españolas

Como cada año, el próximo jueves 24 de octubre, a las 12 de la mañana,
las plazas y ciudades de unas 40 ciudades de toda España acogerán
un flashmob simultáneo, en el que participarán las propias personas sin hogar
y ciudadanos de a pie para recordar que acabar con el sinhogarismo
es posible, imprescindible y urgente. Durante estos actos se procederá
a la lectura de un Manifiesto común redactado por las personas sin hogar. En este caso, en Huelva, lo celebraremos en la Plaza de las Monjas a las 12:00h.

Las entidades sociales solicitan respuestas ante la actual gravedad de los asentamientos chabolistas de la provincia

COMUNICADO

Huelva, 16 de octubre 2019. Todo ser humano tiene derecho a vivir dignamente y a acceder a los derechos que reconocen todas las leyes fundamentales, ya sean internacionales, nacionales o autonómicas. Desde este reconocimiento, todos tenemos derecho a tener un espacio propio, íntimo, donde nadie pueda entrar de forma arbitraria, a poder trasladarnos de lugar y ser acogidos, sin tener que renunciar a nuestra identidad, a compartir, a relacionarnos con nuestros vecinos, compañeros, a estar integrados socialmente. Todos tenemos derecho a la sanidad, la justicia, la vivienda, el trabajo, el ocio, la educación, y a todo aquello que necesitamos para vivir dignamente.

Sin embargo este reconocimiento y el acceso a estos derechos no son los mismos  para todas las personas.

El pasado  lunes  14  de octubre unas 200 personas lo han perdido todo en el que, hasta la fecha, ha sido el mayor incendio ocurrido en los asentamientos de la provincia, unos a manos del fuego y otros a mano de las excavadoras.

Asentamiento de Lepe

Las entidades sociales llevamos años denunciando las graves condiciones de exclusión social que sufren estas personas y de la posibilidad de que hechos como el ocurrido ayer pudiesen pasar, sólo hay que echar la vista atrás para constatar que los incendios en los asentamientos de la provincia rondan la veintena en lo que va de año.

Asentamiento de Lepe.

Ante esta constante y  sangrante  vulneración de derechos humanos pedimos con carácter de urgencia  y según lo establecido en la Observación  General  número 7 del Pacto Internacional de Derechos  Económicos, Sociales y Culturales ratificado  por este Estado,  a la administración  competente, en este caso  el Ayuntamiento de Lepe:

  • El realojo de las personas afectadas por el incendio mientras se le busca o habilita una alternativa habitacional adaptada a su realidad y proceso personal de cada uno de ellos. 
  • Solicitamos una explicación pública de las administraciones responsables y competentes sobre el desalojo forzoso de personas y familias, así como de la demolición con palas excavadoras de sus bienes y enseres, entre ellos, su documentación; habiéndoles impedido recogerlos a pesar de que en principio estaban lejos del foco del incendio, e incluso cuando este ya estaba sofocado y controlado.
  • Una investigación o informe oficial   que aclare las causas reales del incendio.
  • La aplicación de medidas de choque como son la limpieza de las zonas en las que se encuentran los asentamientos, la recogida de basuras, la instalación de contenedores o cubas y el abastecimiento de agua potable en aquellos asentamientos alejados de fuentes o puntos de agua potable.
  • La puesta en marcha de alternativas de alojamiento reales  y adaptadas a la realidad de las  personas temporeras que acuden y trabajan en nuestra provincia. 
Asentamiento de Lepe.

Firman la presente nota las siguientes entidades:

  • Huelva Acoge
  • ASNUCI
  • FECONS
  • Cáritas Diocesana de Huelva
  • APDHA
  • Mujeres en zona de conflicto

Cáritas Diocesana de Huelva comienza la Campaña de Personas Sin Hogar

Este año, octubre es el mes de las personas sin hogar y en Cáritas Diocesana de Huelva comenzamos una serie de actividades que durarán todo el mes, para poner el foco en este problema que afecta a 300 personas en la capital onubense, más de 2.000 si contamos con los distintos asentamientos que atiende Cáritas en la provincia.

Por ello, lanzamos la campaña  de Personas Sin Hogar 2019 «Ponle cara. ¿Y tú, qué dices? Di basta». En ella explicamos que acabar con el sinhogarismo sí es posible. Nuestro objetivo es que toda persona viva con dignidad, en un hogar propio, permanente y en paz, para ello, debemos vivir en una sociedad justa, comprometida, acogedora e inclusiva que pone a las personas en el centro, se compromete con el ejercicio de sus derechos, ve las potencialidades y fortalezas de las personas y no sólo sus carencias, pone en valor a las personas y su dignidad.

Para esta campaña tenemos distintos materiales, entre ellos carteles, dípticos y cuadernillos. Además también adjuntamos un calendario donde podrán ver las distintas actividades que organizamos.

Informe FOESSA en Andalucía: Cáritas advierte que 1,5 millones de andaluces viven en situación de exclusión

Cáritas. 1 de octubre de 2019.- Cáritas Regional de Andalucía ha presentado esta mañana en rueda prensa las conclusiones del VIII Informe FOESSA sobre exclusión y desarrollo social en Andalucía. En ella han intervenido el presidente de la Cáritas Regional, Mariano Pérez de Ayala; el vicepresidente, Rafael López-Sidro; y Raúl Flores, secretario técnico de la Fundación FOESSA de Cáritas Española.

El VIII Informe Foessa es el resultado de una investigación de 4 años en la que se han utilizado fuentes propias, como la encuesta FOESSA 2018, como secundarias (INE, Contabilidad Nacional y CIS, entre otras). La encuesta se ha realizado a nivel estatal en 11.655 hogares, de las que se ha obtenido información de 29.953 personas. Para el caso de Andalucía se han llevado a cabo 667 encuestas (hogares) que arrojan información de 1.810 personas.

Además de la elaboración propia en la que han intervenido numerosos técnicos y miembros de varias universidades, uno de los elementos más importantes de este informe es su forma de aproximarse a la pobreza entendiéndola no sólo como algo material (económico).

En él se mide la exclusión social a través de 35 indicadores que valoran la participación en el empleo, en la capacidad de renta, en el acceso a derechos básicos como son la vivienda, la salud, la educación, participación política, y la ausencia de lazos sociales (la soledad) y las relaciones sociales conflictivas.

Este tipo de abordaje plantea una aproximación a la pobreza mucho más global y sobre todo más fiel a lo que pasa en el día a día de las personas.

1.5 millones de personas en situación de exclusión.

El resultado de la encuesta realizada por Cáritas destaca que dos tercios de la población andaluza han recuperado los niveles previos a la crisis, aunque de distinta forma. Esta sociedad, la integrada, se ha reconfigurado en dos grupos: uno de ellos, la sociedad de oportunidades, en el que se encuentran 5,7 millones de andaluces y no tienen ninguna dificultad para su supervivencia; en el segundo grupo, la sociedad insegura, se ubican un millón de andaluces, y aunque viven en situación de integración, están al filo de la navaja y tienen la certeza de que no se recuperarían si se presentase una nueva crisis.

En el sector de la exclusión social se encuentra el 18,6% de los andaluces, lo que afecta alrededor de un millón y medio de personas. Un sector de la población que tiene algún problema relacionado con la vivienda, la salud, el empleo, o han agotado la red de apoyo que les permitía salir a flote. De estos, cerca de 760.000 personas viven la exclusión de forma severa y de ellos, más de 300.000 acumulan tantos problemas que se podrían considerar descartados por la sociedad.

Esta es la huella principal de una crisis que no recupera los niveles previos a la misma después de la Gran Recesión.

El rostro de la exclusión

Uno de los rasgos que destaca este informe es que la pobreza se hereda. Una persona nacida en un hogar con limitados recursos materiales y pocos ingresos económicos, tienen más posibilidades de quedar instalados en la exclusión. En esta situación, se duplica la posibilidad de no terminar la ESO. Por otro lado, las mujeres sufren determinados factores que dificultan o agravan el riesgo de exclusión. Factores como una mayor dificultad en el acceso a la vivienda o la brecha de ingresos en el empleo o las prestaciones. Así, una mujer tiene que trabajar una hora y media más, dos si es inmigrante, para ganar lo mismo que un hombre.

Aunque existe una gran variedad de perfiles, un hogar en situación de exclusión en Andalucía suele estar sustentado por un hombre, español, de 45 a 64 años, con hijos a su cargo, bajo nivel de estudios y en búsqueda activa de empleo.

Si hablamos de la situación demográfica de la exclusión social, hablamos de un término transversal a los distintos barrios, pueblos o ciudades, encontrando familias en exclusión tanto en barrios degradados, como en barrios en buenas condiciones, llama la atención que el 85% de los hogares en situación de exclusión residen barrios en buenas condiciones.

Sin embargo, es destacable el alto nivel de exclusión que generan los barrios degradados, ya que el 84% de la población de estos núcleos vive la exclusión, casi duplicando la media del conjunto español.

El factor económico, motivo principal de la exclusión en Andalucía

Aunque ha disminuido el desempleo, la desprotección y la precariedad han provocado que hoy las personas con trabajo no estén exentas de la exclusión. La temporalidad y los bajos salarios han creado trabajadores pobres. Esta situación está calando en la sociedad la idea de que el trabajo es más un privilegio que un derecho.

  • El desempleo en Andalucía todavía alcanza al 23% de la población, multiplicando por 1,8 la tasa de paro del año 2007, que se situaba en el 13%.
  • El 12% de las personas que trabajan se encuentran bajo el umbral de la pobreza y el 15% en exclusión social, a pesar de su esfuerzo personal no consiguen unas condiciones de vida mínimas.
  • El 10% convive en hogares donde todas las personas activas sufren el desempleo.

En cuanto a vivienda, resulta preocupante que 226.000 andaluces vivan con la incertidumbre de quedarse sin casa, y que 750.000 personas vivan en la pobreza severa después de pagar gastos de hipotecas, alquileres o suministros como el gas, la luz o el agua.

En lo referente a la salud, las limitaciones económicas dificultan el acceso a los recursos sanitarios básicos que están fuera de la competencia de la sanidad pública. El 7% de la población ha dejado de comprar medicinas, seguir tratamientos o dietas. Esta circunstancia genera una desigualdad que tiene mayor impacto en las personas con discapacidad. Un 33% de estas sufren la exclusión social, el doble que las personas sin discapacidad.

La educación es otro factor destacable relacionado con la exclusión social. Así, los niños de 3 a 15 años no escolarizados, triplican la media estatal. Los mayores sin estudios, por otro lado, la superan.

Cáritas, primer recurso después de acudir a los Servicios Sociales

El gasto en prestaciones sociales en Andalucía es notablemente inferior al del Estado, especialmente en ayudas destinadas a los más vulnerables como las prestaciones de renta mínima cuya cobertura es inferior al 20% de la población en exclusión severa, además de ser una cuantía deficiente para atender a las necesidades básicas de las personas.

A pesar de la insuficiente inversión en políticas sociales, 2,5 de cada 10 personas en situación de exclusión han acudido a los servicios sociales públicos, y 2 de cada 10 personas han acudido a Cáritas, lo que hace que Cáritas sea la primera entidad social de Andalucía a la que acuden las personas vulnerables, después de los servicios sociales públicos.

En definitiva, en el año 2013 Cáritas planteaba que se estaba privatizando el vivir social, y cinco años después, tras este análisis, advierte que “vivimos en una sociedad desvinculada, en la que cada vez es más difícil hacernos cargo de los que se quedan atrás, y por ello necesitamos revincularmos, y la construcción de comunidad tendrá un papel esencial”.

La Casa de Santa María, un lugar de acogida y promoción personal

La Casa de Acogida Santa María de Cáritas Diocesana de Huelva es un recurso residencial de carácter temporal que acoge a personas que se encuentran en una situación de vulnerabilidad o exclusión social y desean plantearse unos objetivos vitales acordes con una vida normalizada y autónoma.

Esta casa proporciona alojamiento y manutención, cubriendo las necesidades básicas de las personas acogidas. Además, favorece la integración social de la persona acogida y su autonomía personal, y favorece acciones que ayudan a la sensibilización social y promoción de las personas que sufren la marginalidad a fin de crear una visión más integradora y humana.

Por otro lado, existe un acuerdo entre la Casa de Acogida Santa María y el Secretariado de Pastoral penitenciaria, un gesto de intervención conjunta en el servicio a los más necesitados y como un signo de encuentro y comunión desde donde se hace posible la orientación, organización y coordinación de la Pastoral Caritativa y Social de nuestra Diócesis de Huelva.

La Casa de Acogida Santa María tiene 2 plazas reservadas para personas que, estando en régimen de segundo grado, puedan disfrutar de permisos penitenciarios. Por ello, la casa acoge brinda un hogar donde poder vivir el tiempo que dure el permiso. Aquí la persona está rodeada de técnicos y voluntarios que llevan a cabo todo tipo de acciones dentro de la Casa: acompañamiento físico en disposición de escucha, clases de apoyo al español, apoyo en las habilidades domésticas, acompañamiento en acciones de ocio y tiempo libre.  Por otra parte La Casa cuenta con 1 plaza reservada para personas que, estando en régimen de tercer grado, pueda disfrutar de permisos penitenciarios o estando en régimen de Libertad Condicional pueda vivir en la Casa mientras termina su condena.

En definitiva, la Casa de Acogida Santa María es un lugar de acogida temporal que fomenta e impulsa a personas que por distintas razones se encuentran en una situación de vulnerabilidad.

Una red viva y dinámica a lo largo y ancho de la provincia

Cáritas Diocesana de Huelva se ha ido conformando en una red viva y dinámica a lo largo y ancho de toda la provincia, de personas voluntarias integradas en Equipos de Cáritas Parroquiales o en los diferentes centros de acogida, con una metodología clara y desde el acompañamiento. Cáritas trabaja en siete espacios, siete coordinadoras que se ubican en zonas como el Andévalo, Huelva Ciudad, la Costa, las Minas, el Condado Oriental, el Condado Occidental y la Sierra.

Estos espacios permiten trabajar a lo largo de todo el curso un trabajo coordinado, con un sentido de comunión, para responder a las realidades de pobreza y vulneración que tienen las personas.

Cada coordinadora está formada por las Cáritas Parroquiales de la zona, que se reúnen mensualmente, se ponen en común las diferentes acciones, las buenas prácticas y sirve para intercambiar ideas.

Estas coordinadoras funcionan con un fondo muy importante, el Fondo de Comunicación Cristiana de Bienes que permite que alguna Cáritas sea financiada en algún proyecto con el apoyo de esta hucha solidaria del arciprestazgo. Un esfuerzo grande de muchas personas que sumados ayudan a superar el asistencialismo en beneficio y protagonismo de las personas y su dignidad.

Al inicio del curso en estas reuniones se programa para todo el año y al finalizar se evalúan las distintas acciones que hemos realizado. Por ello, la coordinadora es un espacio de comunicación, oración, reflexión y formación.

Son numerosas las acciones que en el año se realizan desde Cáritas Diocesana de Huelva en las diferentes zonas de la provincia. Nos formamos, reflexionamos, nos unimos con otros, programamos y evaluamos nutra tarea. La Formación y la animación Comunitaria, son el motor indispensable para responder desde la comunidad Cristiana en clave de compromiso y compartir solidario.