“Solo el amor lo ilumina todo”: Cáritas invita a compartir esta Navidad la alegría de amar a los demás

La guerra en Ucrania y las enormes dificultades que la inflación está provocando en la vida cotidiana de muchos hogares nos pone sobre la pista de que el nacimiento de Jesús está hoy más cerca que nunca de los pobres y vulnerables. Conscientes del enorme esfuerzo que realizan estas personas por recuperar su lugar en la sociedad, Cáritas ha lanzado su tradicional campaña de Navidad con el lema “Solo el amor lo ilumina todo”.

Según el informe “El coste de vida y las estrategias familiares para abordarlo”, casi dos de cada diez hogares vulnerables se han visto obligados a acudir a la parroquia, a los servicios sociales o a una ONG para poder cubrir sus necesidades básicas de alimentación. La mayoría de estas personas sufren exclusión severa. El informe FOESSA -presentado por Cáritas a inicios de año- estima que más de dos millones de familias se encuentran en esa situación de máxima precariedad en nuestro país.

En Cáritas sabemos que cada informe que realizamos, cada cifra o cada dato cuenta la historia de personas reales con voz y alma, personas que luchan por recuperar su dignidad y sus derechos. Los informes son señales en el camino que nos permiten ver la realidad, para interpretarla y discernir qué hacer con ella.

En su trabajo cotidiano, las más de 5.400 Cáritas parroquiales son testigos directos de las heridas que van dejando en buena parte de la población estos tiempos difíciles y complejos. Las guerras, las olas migratorias entre países y las secuelas de la pandemia conviven con otras sombras no menos violentas y cercanas, como el empleo precario, la exclusión social que sufren uno de cada tres jóvenes, la escasez de vivienda accesible para quienes tienen menos recursos o los problemas de salud mental y la soledad que se va enquistando en calles y hogares.

Dios se hace presente

A pesar de todo esto, la Navidad llega como el tiempo favorable en el que Dios se hace presente en medio de nuestra historia. Hoy, y a pesar de la debilidad de nuestra fe, también nos parece increíble que Dios se haga ‘Uno’ con nuestra humanidad frágil, a veces mezquina e incoherente, y que elija poner su casa en medio de los pobres. Dios sigue naciendo para humanizarnos y plantar en nosotros el deseo de bondad que hace posible esperar algo nuevo capaz de trastocar y cambiar nuestras sombras en penumbras que dejen espacio a la luz.

A través de su campaña, Cáritas invita a toda la sociedad a tomar conciencia de que el Amor que compartimos con otras personas nos iguala como humanidad, nos convierte en una gran familia y nos llama a disfrutar del bien común que aspira a encarnarse en el pleno acceso de todas las personas a los derechos humanos.

Convencidos de que el Amor es el motor que nos impulsa a ponernos en el lugar del otro, Cáritas propone aprovechar este tiempo de Adviento para compartir la alegría de amar a los demás. Esta Navidad queremos llevar luz y que nos sintamos portadores de luz, responsables y comprometidos con el significado de la Navidad, el nacimiento de la vida en cada persona, con los que menos tienen, con los que se sienten solos y tristes.

Un villancico muy especial

La campaña de Navidad de Cáritas se estrena un año más con su tradicional villancico. Este año llega de la mano de ‘Siempre así’. El grupo sevillano se ha prestado generosamente a ser la banda musical de esta campaña navideña gracias a la acción solidaria de la Fundación San Pablo-CEU.

‘Siempre así’ ha escogido el villancico popular “Los peces en el río”. El clip ha sido grabado en el Centro diocesano de empleo de Cáritas Sevilla y en él han participado voluntarios y personas en formación. Por tercer año consecutivo, la productora Warner Music ha cedido los derechos del villancico a Cáritas Española.

“Estamos muy agradecidos, en este año tan especial para Siempre Así en el que cumplimos 30 años en la música, por haber recibido esta invitación de Cáritas Española para poner nuestro granito de arena en su tradicional, admirable y ejemplar campaña de Navidad que tanto nos emociona cada año y tan necesaria para muchísimas personas. Un honor y un regalo imprevisto que nos ha llegado a lo más hondo del corazón. Hemos puesto lo mejor de nosotros mismos para, a través de nuestra forma de entender la música y de un videoclip precioso dirigido por Javier Morete, enviar al mundo desde nuestra Andalucía un mensaje de alegría, esperanza y solidaridad”, asegura Rafa Almarcha, de ‘Siempre Así’.

El año pasado fue la cantante Pastora Soler quien quiso prestar su voz para “Pastores venid”. Toda la recaudación de este villancico se destinará íntegramente a Cáritas Española. El villancico se puede escuchar y descargar en este enlace y en las redes sociales de Cáritas Española y de la Fundación San Pablo-CEU.

Captación de recursos

La Campaña de Navidad es, junto a la del Día de Caridad (Corpus Christi), una de las dos ocasiones del año en las que Cáritas lanza a toda la sociedad una invitación expresa a la colaboración económica para sostener el trabajo de lucha contra la pobreza que realizan las 70 Cáritas Diocesanas de todo el país.

La colaboración privada es uno de los pilares que permiten a Cáritas desarrollar su misión y ofrecer oportunidades de vida digna a millones de personas en situación de gran vulnerabilidad dentro y fuera de nuestro país. En el último ejercicio, Cáritas destinó más de 403 millones de euros para apoyar a 2,6 millones con problemas crecientes de desempleo, ingresos, vivienda y salud mental. Este importante esfuerzo económico fue posible gracias a la generosidad de miles de socios, donantes y colaboradores privados, que aportaron más de 279,2 millones, lo que supone más del 69 por ciento del total de recursos invertidos.

La enorme solidaridad de la sociedad española es sin duda un signo de esperanza para todos. Solo el Amor lo ilumina todo. ¡Feliz Navidad!

Cáritas propone otras formas de consumir frente al gran viernes negro para el planeta

El Viernes Negro o “Black Friday” tiene su origen en Estados Unidos en los años sesenta y coincide con la celebración del Día de Acción de Gracias. Aprovechando el día libre, la gente corría a los comercios para hacer sus compras navideñas, con lo cual los negocios pasaban de los números rojos (pérdidas) a negros (ganancias).

A medida que han ido pasando los años, la costumbre se ha ido extendiendo, hasta que con el surgimiento del comercio digital se ha disparado en todos los países, especialmente con la llegada de la pandemia, impulsado especialmente por los medios y la publicidad, si bien su origen se ha ido desvirtuando.

Aunque algunos estudios apuntan a que este año, debido a la crisis económica y la del transporte, podría marcar un cambio de tendencia, es un hecho demostrado que los españoles y las españolas se lanzan a realizar compras compulsivas y nerviosas sin plantearse demasiado las necesidades reales, a pesar de las campañas que alertan sobre las falsas ofertas y otros avisos sobre la falsedad de este día.

La fiebre por adquirir productos más baratos también tiene su lado negativo desde el punto de vista medioambiental. En España consumimos a un ritmo dos veces más rápido de lo que necesitaríamos para regenerar nuestro medioambiente. Es decir, que necesitaríamos dos planetas para mantener el actual ritmo de consumo, según Greenpeace.

Organizaciones ecologistas y sociales promueven cambiar el Black Friday por el Green Friday, proponiendo medidas de consumo responsable como hacer una lista de los productos que realmente necesitas y no solo porque esté barato, comprar en la tienda de tu barrio para evitar que emisiones perjudiciales para el entorno durante el proceso logístico, entre otras.

La propuesta de Cáritas

Como cada año, Cáritas lanza una llamada a realizar desde el Black Friday a Navidades gestos gratuitos que ayuden y mejoren la vida de otras personas hacer la vida más plena y feliz para todos, proponiendo también llevar esa opción por la sencillez a nuestros hábitos de consumo en Navidad, con objeto de evitar esa cultura del despilfarro inconsciente, que beneficia mayoritariamente a grandes empresas e intermediarios.

Ante este modelo de consumo, Cáritas propone una fórmula alternativa, basada en hacerlo de manera responsable, adquiriendo solo lo que necesitas, informándose de la procedencia de los productos, y de las condiciones en las que trabajan las personas productoras dentro y fuera nuestro país: alternativas como el Comercio Justo y el comercio de proximidad, junto a otras alternativas ecológicas y sostenibles como ropa y complementos de segunda mano, juguetes, y muebles y objetos reciclados, sin olvidar la alargascencia (no te compres otro móvil si el que tienes aún sirve).

La Red de Comercio Justo de Cáritas, con sus 33 tiendas y 72 puntos de venta en toda España celebran la Navidad abriendo sus puertas para todas aquellas personas que opten en estas fechas por adquirir productos en cuya elaboración se han respetado los derechos humanos y el medio ambiente, además de proteger la autonomía económica de los productores locales: Alimentación, cestas navideñas, artesanía, producto local, ropa, complementos y mucho más, y todo Comercio Justo garantizado.

La compra de ropa de segunda mano a través de Moda re-, el proyecto textil de Cáritas, es otra de las alternativas con impacto positivo. A través de su red de más de 120 tiendas en todo el país, este proyecto no solo permite ayudar a muchas personas en riesgo de exclusión social, sino que además reduce la huella ecológica. Comprar una camiseta en Moda re-, por ejemplo, genera 7 minutos de empleo social para más de 600 personas en España.

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VI Jornada Mundial de los Pobres: Francisco invita a «compartir lo poco que tenemos con quienes no tienen nada»

Con motivo de la celebración, el domingo 13 de noviembre, de la VI Jornada Mundial de los Pobres, la Conferencia Episcopal Española y Cáritas suman de nuevo sus esfuerzos para movilizar a las comunidades cristianas y a toda la sociedad en los objetivos de esta cita anual convocada por el papa Francisco.

La idea de impulsar esta Jornada surgió el 13 de noviembre de 2016, durante el cierre del Año de la Misericordia y cuando en la Basílica de San Pedro el Santo Padre celebraba el Jubileo dedicado a las personas marginadas. Al finalizar la homilía, y de manera espontánea, Francisco expresó un deseo: «quisiera que hoy fuera la Jornada de los Pobres».

En esta sexta edición, bajo el lema “Jesucristo se hizo pobre por vosotros”, Francisco lanza un llamamiento a la solidaridad en medio de un mundo herido por la violencia y la guerra. Frente a los millones de refugiados de los diferentes conflictos en Oriente Medio, África Central y ahora Ucrania, el Santo Padre invita a “compartir lo poco que tenemos con quienes no tienen nada, para que ninguno sufra”.

El patrimonio de seguridad y estabilidad alcanzado por algunos países gracias a la iniciativa privada y a leyes que han apoyado el crecimiento económico puede ahora, según Francisco, “ser compartido con aquellos que se han visto obligados a abandonar su hogar y su país para salvarse y sobrevivir”. “Como miembros de la sociedad civil, mantengamos vivo el llamado a los valores de libertad, responsabilidad, fraternidad y solidaridad”, añade.

Un signo del amor

El papa recuerda que la caridad “no es una obligación sino un signo del amor, tal como lo ha testimoniado el mismo Jesús”. “La generosidad hacia los pobres encuentra su motivación más fuerte en la elección del Hijo de Dios que quiso hacerse pobre Él mismo”, señala.

Francisco subraya que la “experiencia de debilidad y limitación que hemos vivido en los últimos años y ahora la tragedia de la guerra” nos debe “enseñar que no estamos en el mundo para sobrevivir, sino para que a todos se les permita tener una vida digna y feliz”. “El mensaje de Jesús nos muestra el camino y nos hace descubrir que hay una pobreza que humilla y mata, y hay otra pobreza, la suya, que nos libera y nos hace felices”.

Por ello, Francisco recuerda en esta VI Jornada Mundial que es necesario “hacer un esfuerzo para que a nadie le falte lo necesario”. “No es el activismo lo que salva, sino la atención sincera y generosa que permite acercarse a un pobre como a un hermano que tiende la mano para que yo me despierte del letargo en el que he caído”.

Con objeto de animar la celebración de esta Jornada, la CEE y Cáritas han preparado diversos materiales, que están disponibles en un espacio digital creado ad hoc, para su utilización por parte de todas las Diócesis, parroquias, comunidades, movimientos, asociaciones e instituciones de la Iglesia.

Esta convocatoria es una nueva oportunidad para reflexionar sobre cómo dar una respuesta adecuada que lleve alivio y paz a tantas personas, dejadas a merced de la incertidumbre y la precariedad. Con ese objetivo, los promotores de la Jornada proponen como gesto “concretar en un manifiesto o credo cómo podemos hacernos pobres en comunidad para llevar vida en abundancia a otros”.

Como se explica en los materiales de animación de la Jornada, la respuesta al lema de esta edición -“Jesucristo se hizo pobre por ustedes”- implica:

  • dar una respuesta personal y comunitaria, pues «mientras más crece el sentido de comunidad y de comunión como estilo de vida, mayormente se desarrolla la solidaridad».
  • ser comunidad de vida y de bienes, en la que «el amor recíproco nos hace llevar las cargas los unos de los otros para que nadie quede abandonado o excluido», compartiendo lo que tenemos con los que no tienen nada, pero acogiendo, al mismo tiempo, lo que nos puedan aportar: su trabajo, su pensamiento, su forma de hacer y de entender la vida.
  • ser comunidad de acción porque “la preocupación por los pobres y por la justicia social» es “un compromiso que nos afecta a todos” y, por tanto, “nadie puede sentirse exceptuado”.

Descarga aquí los materiales.

Cáritas organiza la XXVI Escuela de Formación ESFORCA con el lema “La Cáritas del futuro: retos y oportunidades”

Con el lema “La Cáritas del futuro: retos y oportunidades”, Cáritas Diocesana de Huelva organiza el próximo sábado 26 de noviembre la XXVI Escuela de Formación ESFORCA con una participación prevista de más de 100 personas voluntarias provenientes de las Cáritas parroquiales de la provincia de Huelva y de los centros y proyectos Diocesanos de Exclusión, pastorales, hermandades, directivos y personal técnico de la Institución.

Esta escuela está dirigida y diseñada para el voluntariado de las Cáritas Parroquiales, delegados de Caridad de las hermandades, párrocos, secretariados y delegaciones diocesanas y, en general, a todas las personas con inquietudes y abiertas a sumarse al objetivo de «promover el desarrollo integral de las personas y los pueblos, especialmente de los más pobres y excluidos». Para Cáritas Diocesana de Huelva es muy importante que su voluntariado esté formado, por ello le ofrece esta formación con diferentes talleres formativos. Cáritas trabaja con realidades de exclusión que se van trasformando diariamente, la pobreza es una realidad dinámica, por tanto, es necesario estar siempre revisando el modelo de trabajo, de apoyarnos en las ciencias sociales, y seguir haciendo una lectura de la realidad desde la mirada del  Evangelio.

La jornada de formación comenzará con una ponencia central dirigida a la “La Cáritas del futuro: retos y oportunidades”, que estará dirigida por Francisco José Sánchez Heras, director de Cáritas Diocesana de Málaga, que proporcionará reflexión y líneas que refuercen el modelo promocional que responda a las diferentes realidades que viven las personas que Cáritas Diocesana acompaña.

A continuación comenzarán los seis talleres que este año Cáritas Diocesana de Huelva ha preparado. El primero dedicado a la “Dignidad en el acceso a los derechos básicos”, en el cual se hablará de la transición hacia un modelo de trabajo inclusivo desde la autonomía y la dignidad. El segundo se titula “Cómo mejorar la organización de los equipos parroquiales”, y en se reflexionará en torno a herramientas e ideas para mejorar la estructura, las tareas y la gestión de los equipos de Cáritas Parroquiales. Por otro lado, el tercer taller llamado “Potenciando la participación y promoción de las personas”, hablará de cómo generar espacios donde las personas se vinculen y encuentren apoyo mutuo para sus vidas como camino para la promoción. Con el cuarto taller “Auxilio, promoción y derecho” las personas voluntarias  dan continuidad a la formación y reflexión sobre el acompañamiento de las personas, desde la defensa y acceso a sus derechos. El quinto, dirigido a las Hermandades, “Caminando juntos con las Hermandades en la Acción Sociocaritativa”, está destinado a  dar pasos que permitan concretar hoy este “caminar juntos” en la Acción caritativo y social, desde la comunión y la participación.  Por último, el sexto taller “Voluntariado Joven: presente y futuro de Cáritas” donde se compartirán experiencias de voluntariado joven y estrategias de captación.

Para terminar la jornada, viviremos una experiencia llamada #RelatosEsperanzadores, en la cual compartiremos testimonios en escena que inspiran y motivan, con una narrativa como centro, de manera creativa y emocional y siendo el proceso de la persona el centro de lo que se pretende mostrar.

Tres de cada diez hogares no cuentan con ingresos suficientes para alcanzar unas condiciones de vida dignas

Con las heridas de la pandemia aún abiertas, los hogares en España afrontan ahora una nueva crisis, esta vez de tipo inflacionaria, derivada principalmente de la guerra en Ucrania. El conjunto de la sociedad se está viendo afectada por el encarecimiento del coste de la vida. Los recibos aumentan y cada vez cuesta más llenar la nevera y pagar las facturas.

Frente a este nuevo contratiempo, tres de cada diez hogares en España (31,5%) no cuentan con un presupuesto que garantice unas condiciones de vida dignas. Así se desprende del informe “El coste de la vida y estrategias familiares para abordarlo”, presentado este jueves por Natalia Peiro, secretaria general de Cáritas Española, y Thomas Ubrich, miembro del equipo técnico de la Fundación FOESSA.

Para llegar a esta conclusión, el estudio propone la construcción del Presupuesto de Referencia para unas Condiciones de Vida Dignas (PRCVD). Se trata de un sistema de medición complementario, que permite abordar la pobreza no solo a partir de los ingresos disponibles, sino que los asocia a las necesidades básicas de los hogares.

“El PRCVD establece el presupuesto mínimo que necesita una familia para vivir con dignidad en un contexto concreto. La intención es adaptar dicho presupuesto a las características específicas de cada tipo de hogar, de forma que la pobreza no se defina de manera abstracta, atendiendo únicamente a los ingresos, sino de una forma concreta, en relación con las necesidades de los hogares”, precisó Ubrich.

Este indicador -sobre el que la UE también está trabajando con el objetivo de definir una metodología común de medición en los estados miembros- contempla no solo el acceso a los alimentos, sino también otros bienes necesarios tales como la vivienda, su equipamiento o suministros (energía o internet). Además, toma en cuenta el acceso a derechos como la educación, el ocio, los gastos sanitarios o la atención a las situaciones de dependencia. En resumen, el presupuesto resultante es la suma de ocho partidas de gastos necesarios para que cualquier hogar pueda vivir en condiciones de vida dignas.

A partir de esta aproximación a las necesidades reales de los hogares, el estudio advierte que el 31,5% de los hogares en España (seis millones de familias) tienen unos ingresos muy por debajo de lo que necesitarían para vivir en condiciones de vida dignas – es decir que viven con ingresos inferiores al 85% de su presupuesto de referencia-. Ese porcentaje es superior a la tasa de pobreza relativa (20,7%) y a la tasa AROPE (25,3%), calculadas por el INE para el año 2019.

Menores a cargo y lugar de residencia

La metodología señala como asfixiante la realidad de los hogares que cuentan con menos del 85% del presupuesto de referencia. Se trata de hogares con graves dificultades, cuyo presupuesto varía muy sensiblemente según la presencia de menores y adolescentes en el hogar, así como por la ciudad de residencia. Así, en el caso de un hogar unipersonal en Barcelona, supone vivir con menos de 1.400 euros mensuales frente a casi 1.000 euros en la ciudad de Cáceres. Para un hogar de una pareja con dos jóvenes mayores de 13 años en Madrid, el 85% del presupuesto de referencia implica no llegar a los 2.900 euros mensuales frente a los 2.400 euros en el caso de Orense. Para un hogar monoparental con dos niños menores de 12 años de edad supone vivir con menos de 2.200 euros en San Sebastián y cerca de 1.300 euros en Ciudad Real.

“Los hogares con graves dificultades para satisfacer sus necesidades básicas se encuentran, sobre todo, entre los que viven en alquiler, hogares con presencia de niños y niñas en edad de estudiar, personas con discapacidad o situación de dependencia, la existencia de deudas, la ausencia de ingresos estables y el desempleo de alguno o todos los miembros activos del hogar. Es crucial, además, considerar la brecha de género y el conjunto de dificultades añadidas que soportan los hogares encabezados por una mujer sola con la responsabilidad exclusiva de la crianza de los niños”, puntualizó Ubrich.

Las partidas de gastos esenciales –vivienda, alimentación y transporte–, que son los capítulos del gasto a los que las familias están dedicando la mayor parte de sus ingresos, son precisamente los que están soportando el mayor incremento de los precios. Así la inflación correspondiente a los gastos en vivienda y suministros (agua, luz, gas) alcanzaba en junio de 2022 el 19%, al igual que la partida de transporte. Por su parte, el crecimiento de los precios de la alimentación superaba el 13%.

Más de 80 de cada 100 euros

La inflación constante de los últimos meses y la acusada incidencia de la misma en estos tres grupos de gastos está dibujando un escenario especialmente preocupante para las familias con menos recursos.

Si antes de la crisis de la inflación, los hogares con ingresos inferiores a 1.500 euros mensuales destinaban a estas tres partidas 61 euros de cada cien euros que ingresaban, al terminar el año estarán dedicando 80 de cada cien. Las familias en peor situación -con ingresos menores a los 1.000 euros- que antes de la crisis se veían obligados a dedicar casi el 70% de esa cantidad exclusivamente a vivienda y alimentación, al finalizar el año superarán los 80 euros de cada 100.

“La incertidumbre generada por la guerra en Ucrania, la evolución de los costes energéticos y las cifras de inflación observadas en los últimos meses han incrementado aún más el riesgo de enquistamiento o cronificación de estas situaciones de exclusión social”, advirtió la secretaria general de Cáritas Española.

Estrategias de las familias más vulnerables para sobrevivir

Al igual que en los primeros años de la Gran Recesión y la crisis económica asociada a la Covid-19, las familias, cuyo “colchón” es pequeño o inexistente tratan de afrontar la falta o la pérdida de capacidad económica del hogar a través de varias estrategias para sortear sus dificultades económicas.

Siete de cada diez hogares vulnerables han renunciado o han reducido sus gastos en ropa y calzado y casi la mitad han recortado el presupuesto familiar en alimentación (3 millones de hogares), hasta el punto de que una cuarta parte de ellos no puede llevar la dieta especial que necesita por cuestiones médicas o que el 18% de hogares con niños ha dejado de usar el comedor escolar por no poder costearlo (casi medio millón de hogares con niños a cargo).

La luz o el gas son gastos ineludibles, sobre todo, si el hogar integra menores de edad o personas dependientes. No obstante, seis de cada diez hogares han reducido el consumo de electricidad, agua o calefacción, y un 22% ha pedido ayudas para pagar sus suministros.

Pese a los riesgos evidentes para la salud, una tercera parte de los hogares con graves dificultades, renunció a tener un accesorio sociosanitario que necesitaba (prótesis, gafas, audífonos), y el 14% dejó de comprar algún medicamento por cuestiones económicas.

“Es incuestionable que estas estrategias no son inocuas en la vida de las personas y familias que las tienen que activar. No son decisiones, sino imposiciones marcadas por la privación, estrategias de supervivencia con consecuencias negativas directas”, indicó Ubrich.

Algunas propuestas

La crisis del Covid-19 dejó una profunda huella que ahora se ve agravada por la escalada de la inflación. “Tenemos una nueva oportunidad de actuar con medidas urgentes sobre las consecuencias, pero también sobre las causas estructurales de una realidad que perjudica siempre con más fuerza a los mismos. De nuevo desde FOESSA y Cáritas apelamos a más justicia social y a trabajar por el bien común empezando por los sectores más vulnerables de la sociedad”, subrayó la secretaria general.

Frente a esta situación, Cáritas Española considera necesario que las políticas públicas aborden la pobreza y la desigualdad desde una doble perspectiva: rescatando a las familias que más están sufriendo, pero también perfeccionando el sistema de protección social a largo plazo.

“Parece claro que las políticas sociales han de complementar los ingresos de los hogares cuando estos no son suficientes, facilitar el acceso a puestos de trabajo estables y de calidad de modo que se evite la precariedad laboral, y promover el acceso a una vivienda digna y adecuada, mediante una política pública de vivienda. También las políticas de inversión en sanidad, educación y atención a la dependencia resultan fundamentales para que los hogares en situación de carencia no se vean en una trampa de pobreza en la que las estrategias que se ven obligados a implementar en el corto plazo limitan su capacidad de salir de la pobreza en el medio y largo plazo”, apuntó Ubrich.

Campaña ‘Nadie sin hogar’: Fuera de cobertura. No dejes que se queden fuera.

Las personas sin hogar viven sin cobertura sanitaria, social o legal. Sin un hogar digno. Sin apoyo y sin red.

Desde hace 30 años trabajamos para hacer visible la vulnerabilidad extrema de las personas que quedan al margen: al margen de las relaciones sociales, del espacio público normalizado, del acceso a su derecho de vivienda, empleo y protección social.

En el último año hemos atendido a 37.207 personas que viven en la calle y hemos puesto a su disposición 420 centros y recursos en los que acompañamos y ofrecemos oportunidades para que no queden al margen.

¿Podríamos vivir sin conexión en una sociedad hiperconectada?

La desconexión es vivida como una pérdida de posibilidades y oportunidades, pero… Qué significa para las personas que se encuentran en grave exclusión social vivir sin conexión:

  • Sin conexión a los servicios públicos de la comunidad en la que viven.
  • Sin conexión a relaciones sociales, familiares.
  • Sin conexión a su salud física y mental.
  • Sin conexión a sus propios recursos personales y posibilidades.
  • Sin conexión a su propia dignidad, merecedores del derecho a la libertad,
    educación, cultura, sanidad, trabajo, vivienda, a construir una familia, a participar de la sociedad en la que vivimos sin conexión al Derecho a la vida.

La realidad de las personas sin hogar

Carecen de alojamiento o tienen pero necesitan ayuda de algún servicio social para mantenerlo.

A veces se sigue creyendo que las personas sin hogar solamente son quienes están en la calle, que tienen algún tipo de patología o que sufren adicciones. Pero además cuentan todas las que viven en centros de acogida, en una vivienda insegura, temporal, ocupada, bajo amenaza de desahucio…

Muchas de ellas han ido acumulando vivencias traumáticas que dañan su salud mental y desencadena dificultades para clarificar y tomar decisiones
en sus vidas. Además sus principales fuentes de apoyo (recursos económicos, familia y amigos) se van agotando y con ellas sus esperanzas.

Qué puedes hacer tú. Implícate.

No permitas que se queden fuera de cobertura.

Para ello puedes contribuir a crear reflexión y debate en torno a este tema, favorecer comunidades de cuidado, visibilizar la dura realidad que sufren e  interesarte por la situación de exclusión de las personas cercanas a tu entorno.

Un buen punto de partida es conocer y difundir los materiales que te facilitamos.

Cáritas urge medidas concretas para garantizar la identificación y protección de las víctimas de trata

El número de víctimas de trata de seres humanos es elevado. Según la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), en 2018 se detectaron y denunciaron unas 50.000 víctimas de trata a nivel mundial. El 50% de estos delitos se cometieron con fines de explotación sexual, mientras que el 38% tuvieron como finalidad el trabajo forzoso. En los casos de explotación sexual, nueve de cada diez víctimas (92%) son mujeres y niñas.

Hoy 18 de octubre se celebra el Día Europeo contra la Trata de Personas, una jornada que supone una nueva oportunidad para seguir denunciado la situación de vulneración de Derechos Humanos en la que se encuentran las víctimas de este delito.

El año pasado Cáritas acompañó a 3.312 mujeres a través de diversos programas en los que se proporciona atención especializada en contextos de prostitución, explotación sexual y de trata con fines de explotación sexual. De ese total, 1.762 mujeres fueron contactadas a través de visitas a los lugares de ejercicio de la prostitución, mientras que 1.550 recibieron atención en alguno de nuestros centros de atención especializados.

El número de mujeres en las que se detectó una situación de explotación sexual fueron 529. “La cifra es menor que el año anterior. Creemos que no solo ha influido el menor número de visitas a los lugares donde las mujeres ejercen la prostitución, sino las dificultades para la detección de indicios de explotación sexual”, explica Noelia de Pablo, responsable de los programas de mujer, prostitución y trata de Cáritas Española.

De acuerdo a los datos recogidos por nuestra entidad, 301 mujeres presentaban indicios de trata con fines de explotación sexual (9% de las mujeres acompañadas), de las cuales 74 mujeres (2,2%) fueron identificadas formalmente por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. “Los datos nos indican un año más la necesidad de poner en marcha un nuevo mecanismo de identificación que permita una mejor detección e identificación, y por ende protección a las víctimas”, subraya De Pablo.

Grandes dificultades

La larga trayectoria de trabajo de Cáritas en este ámbito de exclusión social nos permite ser testigos de las dificultades que viven las mujeres para salir de la situación en la que se encuentran. Entre ellas destacamos:

El alto porcentaje de mujeres de origen extranjero. La realidad de los flujos migratorios demuestra cómo las mujeres sufren diferentes tipos de violencias en el país de origen. “A ello se suma la falta de oportunidades aquí y allí, además de los engaños y promesas que no se corresponden con la realidad de lo que se encuentran cuando llegan a nuestro país”, señala De Pablo.

Casi la totalidad de estas mujeres tienen cargas familiares. En la mayoría de los casos el motivo principal del proceso migratorio que viven estas mujeres es la búsqueda de oportunidades para ellas y para sus hijos. En algunos casos los menores que tienen a cargo están en España y, en otros, deben hacerse cargo de ellos en su país de origen.

El estigma propio del contexto de prostitución. Esta realidad condiciona a las mujeres por las posibilidades de rechazo de su familia y de su comunidad. “Esto conlleva un fuerte impacto psicológico y físico que se hace evidente en el aislamiento, inseguridad, miedos y fobias, culpa, dependencia emocional, destrucción de la propia identidad y procesos de indefensión aprendida. En un alto porcentaje de ellas esto se traduce en trastorno de estrés postraumático”, indica De Pablo.

Aumento del ejercicio de la prostitución en pisos. Al igual que en años anteriores, el cierre de los clubs ha incrementado el desplazamiento de las mujeres a los pisos. “Esto provoca que sea una realidad cada vez menos accesible a las entidades sociales, lo cual dificulta nuestro trabajo”, apunta De Pablo.

Todas estas situaciones, sumadas a la situación administrativa irregular en la que se encuentran muchas mujeres, conlleva una grave vulneración de derechos, como, por ejemplo, el acceso a ayudas, al empleo, a la salud o a la vivienda, entre otros.

A estas dificultades hay añadir también el uso y abuso de las nuevas tecnologías. En los últimos años, las redes de trata de personas se han adaptado a las nuevas dinámicas y utilizan las nuevas tecnologías como formas de captación, además de ser más habitual la explotación sexual a través de la Red (videollamadas, sesiones en directo, etc).

Frente a esta realidad es cada vez más urgente la aprobación de una Ley Integral contra la Trata, como viene demandando desde hace años la Red Española Contra la Trata de Personas (RECTP), de la que Cáritas es colaboradora.

Dicha Ley, con dotación presupuestaria adecuada, debería incorporar cuestiones como:

1. Abordar todas las formas de trata para las diferentes formas de explotación (sexual, laboral, mendicidad forzada, criminalidad forzada, matrimonio forzado, etc.) desde un enfoque de derechos humanos y una perspectiva de género e infancia. Debe contar además con una asignación de presupuesto clara y comprometida.

2. Tener rango de Ley Orgánica, consolidando los avances que se han producido en este ámbito en los últimos años y proporcionando un marco de obligaciones estable, dotando de coherencia al ordenamiento jurídico actual.

3. Creación de un organismo coordinador de carácter estatal con una comisión permanente y un equipo técnico multidisciplinar que se encargue entre otras cuestiones del proceso de identificación de las víctimas. Se establecerían dos tipos de identificación: la identificación provisional y la identificación formal.

4. Atención y protección de las víctimas desde una dimensión integral.

Cáritas, en línea con el mensaje del Papa Francisco, con motivo de la pasada Jornada Mundial de Oración y Reflexión contra la Trata de Personas, recuerda que “la trata de personas es violencia” y anima a toda la sociedad a combatir “todas las formas de explotación”.

Cáritas redobla su apuesta por la dignificación de las personas vulnerables a través del uso de tarjetas monedero y códigos QR en las ayudas a la alimentación

El acceso a la alimentación sigue siendo un derecho inaccesible para una parte importante de la población mundial. Según el último informe de la FAO 2022, en el último año, los efectos de la pandemia, los conflictos y los desastres naturales han provocado que 828 millones de personas estén subalimentadas. Esto supone que 150 millones de personas más viven con hambre respecto a 2021.

Este domingo 16 de octubre celebramos el Día mundial de la Alimentación y un año más, la cita no está exenta de desafíos. A los números del hambre se suman los 3.100 millones de personas que no pueden permitirse una dieta saludable a causa del aumento del coste de los alimentos. La nueva coyuntura inflacionista está afectando a muchas familias vulnerables que no habían logrado superar aún los efectos de la crisis económica provocada por la pandemia.

El trabajo de Cáritas implica acompañar a la persona desde una perspectiva integradora y comunitaria, con una orientación que profundice en las causas y, desde aquí, ser capaces de proponer alternativas. Cáritas no mide su trabajo en kilos repartidos, sino en la calidad de la atención de las personas acompañadas y en los procesos transformadores generados hacia la justicia social.

Por ello, desde los servicios de Cáritas y en concreto a través del Programa de Familia, las respuestas a las necesidades de alimentación de las personas y familias se intenta realizar teniendo en cuenta el derecho de las personas a una alimentación saludable y en igualdad de condiciones que el resto de la ciudadanía, a través de acciones que no estigmaticen a las personas generando más desigualdad. Por eso Cáritas camina hacia la autonomía, la dignidad, y la salud integral de las personas dando la oportunidad a estas mismas de que puedan utilizar la red normalizada de comercio y decidir qué desean comer adaptado a sus gustos y a sus costumbres culturales.

De manera complementaria, también se realizan talleres y sesiones formativas con las familias para hacer un buen uso de esas ayudas.

En nuestro país, el 23% de la población ha tenido que reducir gastos en alimentación por problemas económicos. Ese porcentaje escala hasta el 59% cuando se trata de hogares en situación de exclusión social, según el último informe FOESSA presentado a inicios de este año con datos a partir de una encuesta realizada en 2021.

“La subida de la cesta de la compra supone un problema para miles de personas, que, con economías precarizadas, viven la angustia de no poder llevar una buena alimentación a sus hogares. Se trata de otra cara de la pobreza que somete a las personas a unas condiciones de maltrato personal y colectivo que deterioran, no solo la salud física y cognitiva, sino también la psico-emocional”, señala María Martínez del programa por el derecho a una alimentación saludable, sostenible e inclusiva de Cáritas Española.

Más de 1,2 millones de personas atendidas

El año pasado, las 70 Cáritas diocesanas atendieron las necesidades básicas de 1.287.382 personas en situación de vulnerabilidad. Esta cifra es un 20 por ciento superior a la registrada antes del inicio de la pandemia.

Las personas que están acudiendo a Cáritas tienen trabajos precarios o están en desempleo. Tampoco cuentan con redes de apoyo y muchas veces arrastran también una concatenación de problemas, como falta de formación, viviendas precarias, ingresos mínimos o prestaciones que no llegan o casi siempre son insuficientes. “La comprensión de estos problemas estructurales nos exige una atención necesariamente integral, planificada y coordinada entre los diferentes sectores implicados públicos y privados”, recuerda María Martínez.

Esa atención integral ha llevado a Cáritas a trabajar desde tres pilares básicos: la dignidad, la autonomía y la libertad de las personas más vulnerables. Por ello, en los últimos años la Confederación ha redoblado sus esfuerzos para que las personas en situación de vulnerabilidad puedan comprar los productos de alimentación que necesitan de acuerdo a sus propias peculiaridades culturales, sociales, sanitarias y en aquellos establecimientos de su barrio o pueblo que deseen.

“Todo ello se lleva a cabo mediante herramientas que no generan ningún tipo de estigma o discriminación, a través de tarjetas monedero solidarias y tarjetas propias de determinados establecimientos. Otra novedad que estamos incorporando es la utilización de códigos QR para evitar la proliferación de residuos de plástico”, explica María Martínez. “Este cambio de modelo nos permite además disponer de tiempos y espacios para generar comunidades donde podamos encontrarnos, conocernos, relacionarnos y vincularnos desde la vecindad, la amistad. Se trata de experiencias que siembran esperanza”, añade.

Crisis alimentaria en Sahel y Cuerno de África

El informe de la FAO 2022 sobre el Estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo no deja lugar a dudas: el mundo está retrocediendo en sus esfuerzos por contener o reducir el hambre y está muy lejos de poder conseguir los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 en materia de acceso a una alimentación sana y adecuada.

El acceso a la alimentación es un derecho especialmente vulnerado en África. Cerca de 278 millones de personas pasan hambre en este continente olvidado. Ante esta realidad, Cáritas Española ha puesto en marcha una campaña de captación de fondos para atajar la grave crisis alimentaria que se está produciendo en las regiones del Sahel y el Cuerno de África.

En el Cuerno de África -región que incluye Etiopía, Somalia, Eritrea, Djibouti, Sur Sudán, Kenia y Sudán-, la sequía más severa y persistente de los últimos 70 años está afectando directamente a 36,1 millones de personas, incluyendo 24,1 millones en Etiopía, 4,2 en Kenia, y 7,8 en Somalia, donde se estima que durante este mes de octubre se alcanzará la situación de hambruna.

Hasta un total de seis cosechas consecutivas fallidas por la falta de lluvia, el agotamiento de las reservas de agua, la muerte de casi cuatro millones de cabezas de ganado por falta de pasto y agua, y la subida de un 73% de los precios de los cereales provocada por la guerra en Ucrania, componen un escenario imposible de sobrellevar para las familias, cuyos recursos están agotados.

Según la Oficina de Acción Humanitaria de Naciones Unidas (OCHA), en este 2022 se llegará a la cifra récord de 18 millones de personas en riesgo severo de hambruna, principalmente en Burkina Faso, Mali, Níger y Chad. Por otro lado, más de 6 millones de niños y niñas de estos países habrán sufrido desnutrición severa según UNICEF, lo que convierte a la región del Sahel como una de las zonas del planeta que va a ver más empeorada la vida de su población.

La principal razón de este aumento del hambre es el incremento de la población desplazada que huye de los conflictos interétnicos que sacuden estos cuatro países. Actualmente se calcula que cerca de tres millones de personas han tenido que abandonar sus hogares. Por otro lado, estos cuatros países -Burkina Faso, Mali, Níger y Chad- son los más vulnerables ante el cambio climático con sequías e inundaciones recurrentes que destruyen y anegan las cosechas aumentando de ese modo la inseguridad alimentaria de miles de hogares.

Además de las razones políticas internas y a la medioambientales, la crisis del Covid-19 ha supuesto que numerosos hogares hayan visto reducidos sus ingresos, principalmente los encabezados por mujeres, aumentado más si cabe la brecha con respecto a los hombres. Tras empezar a ver mejorada la situación, la guerra de Ucrania ha supuesto una reducción de cereales en el mercado internacional y, por tanto, un aumento de su precio, lo que ha tenido consecuencias desastrosas para numerosas familias.

Programas de seguridad alimentaria

Cáritas Española a través de sus socios locales está ejecutando diferentes intervenciones tanto con fondos propios como públicos con el fin de contribuir a la seguridad alimentaria de las poblaciones sobre todo en las regiones del norte y centro de Burkina Faso y en las regiones de Segú, Mopti, Gao, Bandiagara y Menaka en Mali. Se estima que más de 200.000 personas se habrán beneficiado de estas acciones, principalmente mujeres y niños y niñas, a lo largo de este año.

De igual manera, Cáritas Española apoya a varias Cáritas de los países del Cuerno de África en su esfuerzo de acompañamiento a las poblaciones más vulnerables, tanto con actuaciones puramente de ayuda humanitaria en aquellas regiones más castigadas por los conflictos armados, la sequía y la inundación, como con creación y refuerzo de cooperativas agrícolas para seguir construyendo familias y comunidades cada vez más resilientes frente a los retos que supone el cambio climático y los efectos de las crisis económicas mundiales.

En este momento, los esfuerzos humanitarios se centran en los territorios más afectados de Sudán del Sur, Etiopía, Somalia y Kenia, donde Cáritas Española interviene a través de las Cáritas locales garantizando una ayuda de calidad enfocada además a reforzar capacidades y ofrecer oportunidades de recuperación en el corto y medio plazo.

Cáritas urge en esta jornada a los poderes públicos y a la comunidad internacional a garantizar la promoción de políticas proactivas que aumenten la disponibilidad y la asequibilidad de alimentos en el mundo. “Invitamos a sumar recursos y voluntad política para alcanzar en 2030 la meta del ‘Hambre cero’ (ODS 2) como una cuestión de justicia social, y a adoptar medidas eficaces que favorezcan una transformación sostenible de los sistemas alimentarios para garantizar el pleno ejercicio del derecho a la alimentación”, asegura Eva Cruz, directora de Cooperación Internacional de Cáritas Española.

El cupón de la ONCE celebra el 75 aniversario de Cáritas

El 75 aniversario de Cáritas es el motivo del cupón de la ONCE del domingo, 23 de octubre. Serán cinco millones de cupones los que lleven por toda España la labor que realiza esta institución de la Iglesia.

Miguel Carballeda, presidente del Grupo Social ONCE, ha entregado a Manuel Bretón Romero, presidente de Cáritas, una lámina enmarcada con este cupón en el que se puede leer el lema ’75 años de amor por los demás’, durante un acto celebrado hoy, en la sede del Consejo General de la ONCE.

Cáritas Española fue instituida en 1947 por la Conferencia Episcopal Española con el objeto de llevar adelante la acción caritativa y social de la Iglesia. A través de su trabajo en el campo de la acción social, la economía solidaria, la incidencia política y la investigación sociológica, Cáritas ha conseguido acompañar y mejorar la autonomía de numerosas personas afectadas por la exclusión y la pobreza.

Toda esta labor ha sido posible gracias a las 73.661 personas voluntarias que forman el pilar básico de la acción de Cáritas, apoyadas por 5.408 personas contratadas. Durante el año 2021, las 70 Cáritas diocesanas -repartidas en más de 5.402 parroquias- han logrado invertir 403 millones de euros. Cerca de 2,62 millones de personas se han beneficiado de los distintos programas que Cáritas ha llevado adelante dentro y fuera de España.

El 69% de sus fondos proceden de donantes particulares, empresas e instituciones, mientras que el 31 por ciento restante son subvenciones de la administración pública tanto a nivel municipal, como nacional o europeo.

Con el afán de mejorar la autonomía de las personas en situación de vulnerabilidad, Cáritas ha centrado gran parte de sus esfuerzos en la economía solidaria. Esto le ha permitido convertirse en la última década en la mayor promotora de empresas de inserción de España con 2.225 puestos de trabajo y 252 líneas de negocio.

En 2018, Cáritas creó además Moda-Re. En pocos años, este proyecto textil confederal se ha transformado en el mayor operador en la recogida y reciclaje de ropa usada en España y uno de los principales de todo el sur de Europa. En 2021, alcanzó 1.136 puestos de trabajo, de los cuales más de la mitad están ocupados por mujeres, mientras que el 48% se reserva a personas en situación o riesgo de exclusión social.

El Sueldazo del Fin de Semana de la ONCE ofrece, todos los sábados y domingos, un premio principal a las cinco cifras y serie de 300.000 euros, más 5.000 euros al mes durante 20 años consecutivos a un solo cupón. Y premios de 2.000 euros al mes durante 10 años consecutivos, a otros cuatro cupones.

Los cupones de la ONCE se comercializan por los más de 19.000 vendedores y vendedoras de la Organización. Además, se pueden adquirir desde www.juegosonce.es, y en establecimientos colaboradores autorizados.

Tierno Diallo: «este contrato de trabajo me da la oportunidad de estar más tranquilo»

Tierno Diallo llegó a España hace seis años. Tiene 24 años y viene de Guinea-Conakri. Antes de llegar a Huelva, pasó por ciudades como Melilla, Málaga y Granada. «Cuando decidí quedarme aquí en España tuve la motivación para aprender de aprender el idioma porque sabía que esa era la llave necesaria para poder acceder a un empleo y poder comunicarme sin problemas. Sabría que el idioma me abriría puertas», cuenta en un perfecto castellano.

En su llegada a España, Tierno solicitó protección internacional por diferentes motivos ligados a la situación familiar y también por la situación política, social y económica que vivía su país y que le ponía en peligro. «Nadie se va de su país si no hay un motivo de peso que lo empuje a ello», aporta Chonchi Martín, técnica del Programa de Empleo de Cáritas Diocesana de Huelva. Después de un tiempo, a Tierno le denegaron esa protección internacional y se quedó en una situación de irregularidad sobrevenida, en una situación muy inestable y sin permiso de trabajo.

Tierno Diallo en el camino hacia la empresa para firmar su contrato

La relación entre Tierno y Cáritas Diocesana de Huelva empezó hace 4 años, cuando empezó a trabajar, gracias a la gestión de la entidad, en una empresa dedicada a los frutos rojos. En ese momento vivía en Almonte, «me sentía muy bien allí, me llevaba bien con mis compañeros de piso y también me sentía muy agusto con la gente del pueblo», dice sincero.

Ahora, gracias al trabajo de mediación laboral que realiza Cáritas con las empresas, Tierno ha conseguido un contrato que le ayudará a regularizar su situación. En este trabajo, Cáritas Diocesana de Huelva acoge a las personas en un primer momento para conocerles, saber su disponibilidad y actitudes para comenzar su inserción sociolaboral. Después de darles toda la información y también asesoramiento, se les informa sobre las condiciones laborales específicas, ajustando sus expectativas a la realidad del mercado, fomentando su motivación y facilitándoles listados de empresas.

Tierno firmando el contrato en la empresa Fresencarna

Es en este punto cuando Cáritas comienza a seleccionar las empresas contactadas según el perfil de los participantes. A través de visitas y entrevistas a empresas seleccionadas, contactos telefónicos, envío de documentación sobre nuestro servicio, página web y fidelización con el objetivo de fortalecer y mantener los vínculos de empresas colaboradoras de años anteriores. Por último Cáritas mantiene un contacto muy estrecho con el empresario y el trabajador para saber cómo van las cosas entre ellos y lograr así que la persona contratada se adapte y mantenga el puesto de trabajo.

Gracias a este trabajo, Tierno ha comenzado esta semana una nueva vida en Fresencarna, una empresa onubense y familiar que en plena campaña puede tener unos 45 trabajadores y trabajadoras en plantilla. Pepe Ángel, director de la empresa, cuenta que «soy de Iglesia y si puedo colaborar con Cáritas y ayudar a personas a regularizar su situación, yo feliz. No hay ningún problema, al contrario». En en camino de vuelta, Tierno sonríe, está feliz. «Firmar este contrato me da mucha tranquilidad. Cáritas me ha ayudado mucho para conseguir este contrato y así obtener mi documentación por arraigo social».

De izquierda a derecha: Tierno Diallo, Pepe Ángel y Chonchi Marín

Ahora Tierno quiere seguir trabajando, estabilizar su situación y poco a poco ir cumpliendo sueños.

Apoyar los sueños de las personas es una de las motivaciones que nos hacen, día a día, seguir trabajando. Porque creemos en el talento y en la igualdad de oportunidades para todos y todas.

#SinCompromisoNoHayTrabajoDecente


De izquierda a derecha: Chonchi Marín, Pepe Ángel y Tierno Diallo