15 de marzo: Consumir con conciencia, elegir con dignidad

Cada 15 de marzo celebramos el Día Mundial de los Derechos de las Personas Consumidoras, una fecha que nos recuerda que detrás de cada compra hay una decisión que puede transformar vidas, proteger el planeta y defender derechos. En un mundo marcado por la digitalización, la inteligencia artificial y un mercado global cada vez más complejo, este día nos invita a mirar más allá del precio y preguntarnos qué impacto generan nuestros hábitos de consumo.

Lo que comenzó en 1962 con el histórico discurso de John F. Kennedy —cuando por primera vez se reconoció al consumidor como un actor político con derechos propios— sigue siendo hoy una llamada urgente a la responsabilidad colectiva. Los principios básicos establecidos por Naciones Unidas continúan guiando este camino: seguridad, información veraz, libertad de elección y derecho a ser escuchados. Derechos que hoy se amplían ante nuevos desafíos como la obsolescencia programada, la transparencia algorítmica o el uso de nuestros datos personales.

El compromiso de Cáritas: economía que pone a las personas en el centro

Desde Cáritas creemos que consumir es también un acto de ciudadanía. Por eso impulsamos una economía que genera oportunidades, protege el planeta y sitúa la dignidad humana en el centro.

En España contamos con 73 iniciativas de Economía Social, que abarcan desde la reutilización textil —a través del proyecto MODA RE— hasta la agricultura ecológica, la mensajería sostenible, la carpintería, la gestión de residuos, la hostelería o la recuperación de bicicletas. Proyectos que no solo reducen el impacto ambiental, sino que ofrecen empleo y acompañamiento a personas en situación de vulnerabilidad.

Nuestra Red de Comercio Justo, presente en 29 Cáritas diocesanas, garantiza que los productos que llegan a nuestras manos respetan los derechos de quienes los elaboran. Son más de 30 tiendas y 90 puntos de venta que demuestran que otra forma de consumir es posible.

Huelva: nuestra tienda de Comercio Justo

En Cáritas Diocesana de Huelva contamos con una tienda de Comercio Justo que acerca a la ciudadanía productos elaborados con criterios éticos, sostenibles y transparentes. Allí explicamos el origen de cada artículo, quién lo produce y en qué condiciones. Porque creemos que conocer la historia detrás de lo que compramos es el primer paso para transformar la realidad.

Consumir con conciencia es un acto de justicia

Las asociaciones de consumidores recuerdan que la prevención es clave: guardar facturas, leer la letra pequeña, informarse antes de comprar. Pero desde Cáritas añadimos algo más: consumir con conciencia es también un acto de solidaridad.

Cada vez que elegimos un producto de Comercio Justo, una prenda reutilizada o un servicio de economía social, estamos apoyando a personas que luchan por salir adelante, defendiendo el planeta y construyendo una sociedad más justa.

Cáritas Española moviliza 150.000 euros para atender a la población desplazada en Líbano ante la escalada de violencia

Cáritas Española ha decidido movilizar 150.000 euros ante la crisis de personas desplazadas en Líbano a raíz de la escalada de hostilidades en ese territorio y las órdenes de evacuación israelíes dirigidas a diversas localidades del país. Tras los ataques militares coordinados de Estados Unidos e Israel contra el territorio de Irán, iniciados el 28 de febrero, la escalada bélica ha agravado la crisis humanitaria en Oriente Medio afectando a 14,1 millones de personas, según la ONU.

Las órdenes de evacuación para los residentes de unas 50 aldeas del este y el sur del país, así como en diversos barrios de la capital Beirut, ha provocado el desplazamiento forzado y urgente de unas 700.000 personas hacia zonas consideradas más seguras, según los registros del Alto Comisionado de la ONU para los refugiados (ACNUR). Las operaciones militares han causado en este país al menos 486 muertos y más de 1.313 heridos entre la población civil.

“Estamos ante un desplazamiento masivo. Según nuestros equipos en terreno, los refugios disponibles no pueden absorber la cantidad de población desplazada y las calles se llenan de personas huyendo de las zonas afectadas debido a la magnitud, intensidad y extensión geográfica de la actual escalada. Todo apunta a que las hostilidades van a continuar, así como el desplazamiento dramático de las personas”, explica Roser Gil, referente de Acción Humanitaria en el área de Cooperación Internacional de Cáritas Española.

Las previsiones indican que el número de desplazados internos podría superar el millón de personas. Hasta la fecha, las autoridades de Líbano han activado 567 refugios en todo el territorio para acoger a la población que está llegando al centro y norte del país; hoy solo 55 disponen de plazas.

El impacto humanitario de esta crisis es especialmente profundo. “El miedo, el trauma y la incertidumbre resultantes están teniendo un profundo impacto en las familias, no solo a nivel físico sino también psicológico. Comunidades enteras se encuentran gravemente afectadas por una situación que se suma a los años de violencia y dificultades económicas”, puntualizó.

Refuerzo del servicio de atención primaria

Con la movilización de estos fondos, Cáritas Española pretende apoyar la labor que está realizando el equipo de Cáritas Líbano en respuesta a la crisis humanitaria. Entre las principales líneas de intervención destacan la activación de los equipos de emergencias en todo el país, la ampliación de comedores y puntos de distribución de alimentos preparados, el suministro de artículos no alimentarios para los refugios (colchones, mantas y almohadas) y el refuerzo del servicio de atención primaria a través de sus centros de salud y sus unidades clínicas móviles.

Cáritas Española colabora con Cáritas Líbano desde hace casi 15 años en programas de asistencia médica a familias y comunidades vulnerables del sur del país, con especial atención a familias refugiadas provenientes de Siria, y programas de respuestas de emergencia. 

Ante la escalada bélica, la Asamblea de Patriarcas y Obispos Católicos del Líbano pidió el pasado 5 de marzo “el cese inmediato de la espiral de violencia y el retorno al diálogo constructivo y a una acción diplomática responsable, basada en la búsqueda del bien común de los pueblos que anhelan una vida pacífica fundada en la justicia y la dignidad”. Asimismo, instaron a la comunidad internacional a “hacer todo lo posible por evitar una mayor escalada y establecer soluciones justas que salvaguarden los derechos de los pueblos y protejan la dignidad humana”.

Cáritas Española se suma a este llamamiento, expresando su solidaridad y apoyo a Cáritas Líbano y a todas las Cáritas de Oriente Medio que están siendo afectadas por esta crisis regional sin precedentes.

Cuatro de cada diez hogares sustentados por mujeres están en exclusión social, casi el doble que los encabezados por hombres

La brecha de género es profunda en los hogares monoparentales y mucho más si la sustentadora principal es una mujer migrante. Según el IX Informe FOESSA sobre exclusión y desarrollo social, el 44,4% de las familias monoparentales encabezadas por una mujer están en exclusión social en nuestro país, casi el doble que las sustentadas por hombres (26,8%).

Esta falta de igualdad entre hombres y mujeres mueve a Cáritas a visibilizar y denunciar, con motivo del Día Internacional de la Mujer, las múltiples barreras que deben afrontar las mujeres que acompaña. En los distintos programas de Cáritas, las mujeres representan el 65% de las personas atendidas. El perfil predominante es el de mujeres mayores de 45 años, con estudios básicos y, cada vez más, mujeres migrantes.

“El género continúa siendo uno de los factores que más condiciona la posición social, las oportunidades y la vulnerabilidad”, explica Leticia Escutia, responsable del programa de Mujer de Cáritas Española.

Durante 2025, la mayoría de las personas acompañadas fueron madres solas sustentadoras de hogares enteros con pocos recursos; mujeres migrantes expuestas a empleos extremadamente precarios y a dificultades para regularizar su situación; mujeres mayores con pensiones insuficientes y redes de apoyo debilitadas y mujeres en zonas rurales con menor acceso a servicios esenciales.

“En todas ellas se repiten patrones muy claros: dificultad para acceder o mantener una vivienda estable; obstáculos para el acceso a un empleo digno y compatible con los cuidados; sobrecarga mental y física por asumir en solitario los cuidados y la economía del hogar y procesos administrativos lentos que complican aún más su salida de la pobreza”, indica Escutia.

Pese a la reducción general del desempleo, la brecha de género persiste. En 2025, el paro femenino fue del 11,24% frente al 8,76% de los hombres, y las mujeres siguieron cobrando un 16% menos. A ello se suma la alta parcialidad involuntaria (las mujeres representan el 72% de los contratos a tiempo parcial), la carga desproporcionada de los cuidados, la segregación laboral (horizontal y vertical), la brecha digital y la alta presencia de mujeres en la economía sumergida, especialmente en empleos como hogar, cuidados o limpieza.

Ante esta realidad, Cáritas reivindica el acceso al mercado laboral en igualdad de condiciones, con trabajos dignos y sin discriminación de género. Se exige la formalización del empleo en sectores precarizados como el doméstico, agrícola y de servicios, así como la eliminación de barreras administrativas para las mujeres migrantes, garantizando permisos de residencia y trabajo justos. También se demanda el reconocimiento social y mejores condiciones laborales para trabajos esenciales desempeñados mayoritariamente por mujeres.

“A pesar de las dificultades, muchas mujeres han logrado salir adelante, demostrando una enorme fortaleza, resiliencia y capacidad de superación. Han enfrentado violencia, discriminación y barreras sistémicas, pero con el apoyo adecuado y el acceso a oportunidades, han conseguido transformar sus realidades y construir un futuro digno para ellas y sus familias”, indica la responsable del programa de Mujer de Cáritas Española.

8 de Marzo: Cáritas Diocesana de Huelva reivindica el derecho de las mujeres a una vida libre de violencias machistas

Acompañamos procesos que rompen barreras estructurales y fortalecen la autonomía personal y social.

Con motivo del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, Cáritas Diocesana de Huelva pone el foco en la realidad de vulnerabilidad que viven muchas de las mujeres a las que acompañamos cada día. Una realidad marcada por un sistema de desigualdad entre hombres y mujeres, de carácter estructural e histórico, que sigue teniendo consecuencias directas en sus vidas.

Esta desigualdad atraviesa todos los ámbitos de nuestra sociedad y se manifiesta en múltiples formas: desde la brecha de género en el empleo o las dificultades para la conciliación y la corresponsabilidad en los cuidados, hasta expresiones tan graves como las violencias sexuales o los feminicidios.

Desde Cáritas Diocesana de Huelva se trabaja con las mujeres de manera integral y coordinada desde todas nuestras áreas, acompañando sus procesos vitales y respondiendo a las distintas formas de vulnerabilidad que atraviesan sus vidas. Nuestro compromiso es común: garantizar sus derechos, fortalecer su autonomía y ofrecer espacios seguros donde puedan reconstruir proyectos de vida dignos y libres de violencias.

El Proyecto Ammar (Atención a las mujeres en situación de vulnerabilidad) lleva más de dos décadas ofreciendo un acompañamiento integral a mujeres que afrontan situaciones especialmente complejas: cargas familiares no compartidas, falta de documentación, baja cualificación, desconocimiento del idioma, ausencia de redes de apoyo, precariedad económica o haber sido víctimas de violencias machistas. Estas circunstancias dificultan el acceso a derechos básicos como la educación, la vivienda o el empleo. Por ello, resulta esencial ofrecer respuestas que fortalezcan su salud integral y generar espacios seguros que les permitan iniciar procesos de promoción personal.

En esta línea, la acción formativa Taller de Peluquería y Estética se ha consolidado como un espacio de confianza donde crear vínculos, tejer redes de apoyo y favorecer la participación. De manera transversal, se desarrollan también talleres que promueven la igualdad de género como un valor imprescindible para construir sociedades más justas e inclusivas.

Con motivo del 8M, hemos impulsado diversas dinámicas —La Flor de los Derechos, Las Gafas Lila y la elaboración de cartelería conmemorativa— para fomentar el apoyo mutuo, la toma de conciencia sobre derechos e igualdad, la participación activa y el empoderamiento de las mujeres que acompañamos.

Desde el Área de Familia, el trabajo con la mujer se concreta tanto desde el Proyecto de Acompañamiento a familias como desde el Proyecto de Acompañamiento a personas mayores en situación de soledad no deseada. 

El desarrollo humano de estas mujeres está limitado por barreras de exclusión y discriminación que obstaculizan su empoderamiento, el desarrollo de sus capacidades y las conducen a vivir en un estado permanente de inseguridad, vulnerabilidad y de aislamiento personal y social.

Desde el Proyecto de Acompañamiento a familias, se realiza con las mujeres un acompañamiento integral teniendo en cuenta todos los ámbitos de su vida y la de sus familias, y que busca que cada mujer pueda fortalecer sus capacidades, reconstruir redes de apoyo y avanzar con mayor seguridad y autonomía en su propio proyecto de vida, generando un impacto positivo en su entorno familiar y especialmente en el bienestar y desarrollo de sus hijos e hijas. Para ello se trabaja desde un proceso educativo que contempla sus capacidades y posibilidades de desarrollo en diferentes dimensiones: adquisición de competencias personales y sociofamiliares, habilidades domésticas, hábitos saludables, prácticas de autocuidado físico, reducción de conductas de riesgo y prevención de la violencia de género.

La feminización del envejecimiento se traduce en desigualdades que afectan a la mujer mayor, haciéndola más vulnerable: rol de cuidadora principal, mayor tasa de desempleo vivido, menos ingresos económicos, mayor número de casos de maltrato, unido a un aumento de la soledad y aislamiento social y al deterioro de su salud física y mental en esta etapa de su vida. A las mujeres mayores se les acompaña con acciones que permitan su empoderamiento y autonomía, y una intervención socioeducativa que pretende intervenir para prevenir y amortiguar los posibles deterioros físicos y cognitivos, y especialmente para estimular sus relaciones sociales y de apoyo mutuo, su participación social, la comunicación con el entorno evitando su soledad y aislamiento.

Para poder acompañar estos procesos de cambio se generan espacios de relación y encuentro, de confianza y aprendizaje, tanto a nivel individual como grupal. Espacios donde acompañar a las mujeres desde la cercanía y la cotidianeidad de sus circunstancias, donde puedan abrirse y compartir miedos, dificultades y logros, reduciendo el estrés y la ansiedad.

Se busca así potenciar el conocimiento personal y la conciencia de sí mismas, favoreciendo que se reconozcan como personas valiosas y capaces de desarrollar su propio proceso de cambio.

En este 8 de marzo desde Cáritas Diocesana de Huelva renovamos nuestro compromiso con la defensa de los derechos de todas las mujeres y con la construcción de una sociedad más justa e igualitaria. Desde Cáritas Diocesana de Huelva seguiremos impulsando espacios de acompañamiento y protección que permitan a cada mujer avanzar en libertad, dignidad y autonomía, poniendo en el centro sus voces, sus procesos y sus proyectos de vida.

Cáritas Diocesana de Huelva presenta su proyecto de acompañamiento a personas mayores en el CaixaForum de Sevilla

El miércoles 4 de marzo tuvo lugar en el Auditorio del CaixaForum de Sevilla la Presentación de Resultados de la Convocatoria de Proyectos Sociales de la Fundación “la Caixa”, un encuentro que reunió a entidades sociales de toda Andalucía occidental cuyos proyectos han sido seleccionados en la convocatoria 2025.

Cáritas Diocesana de Huelva estuvo presente en este acto con su proyecto “Acompañamiento a Personas Mayores Solas”, elegido dentro del ámbito de atención a personas mayores. Este reconocimiento permitió que nuestro proyecto formara parte de la presentación oficial, un espacio donde se visibilizó el impacto social de las iniciativas apoyadas por la Fundación.

Nuestra compañera Inma Ruíz intervino en el auditorio compartiendo, de manera especialmente emotiva, los aspectos más significativos del proyecto: el acompañamiento cercano, la mejora de la satisfacción vital de las personas mayores y la creación de vínculos que fortalecen su bienestar emocional y social. Su exposición puso de relieve cómo este trabajo transforma la vida de quienes participan y contribuye al fortalecimiento de las comunidades donde se desarrolla.

Agradecimiento a la Fundación “la Caixa”

Desde Cáritas Diocesana de Huelva expresamos nuestro profundo agradecimiento a la Fundación “la Caixa” por su compromiso con las entidades sociales y por impulsar oportunidades que favorecen la inclusión y la mejora de la calidad de vida de las personas. Su apoyo supone un impulso fundamental para que nuestro proyecto pueda seguir creciendo y ofreciendo acompañamiento a quienes más lo necesitan en esta etapa de su vida.

Gracias a este respaldo, continuamos estando cerca de las personas mayores, promoviendo relaciones significativas y contribuyendo a que vivan con mayor bienestar, compañía y dignidad.

Jornada de encuentro del proyecto de acogida en Cáritas Parroquial de Bonares

El proyecto de acogida y atención a personas en situación administrativa irregular de Cáritas Parroquial de Bonares ha celebrado una jornada de convivencia en los salones parroquiales del municipio, reuniendo a participantes, personal técnico y personas voluntarias en un espacio de encuentro y conexión.

La actividad ha permitido compartir experiencias, fortalecer vínculos y profundizar en los valores que sostienen la misión de Cáritas Diocesana de Huelva: la confianza, el respeto, la fraternidad y la centralidad de cada persona en su propio proceso. Estos espacios contribuyen a generar un ambiente cálido, cercano y de calidad, donde cada participante se siente acompañado y reconocido.

Durante la jornada, se destacó la importancia del trabajo comunitario y del compromiso conjunto para seguir construyendo caminos de apoyo y esperanza, especialmente para quienes se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad.

Cáritas Diocesana de Huelva agradece la implicación del párroco, del equipo de voluntariado y de todas las personas participantes, cuya colaboración ha hecho posible el desarrollo de esta enriquecedora experiencia.

Edificar en comunidad: una reflexión desde el corazón de la Casa Santa María

Hay momentos en nuestra Casa de Acogida Santa María que nos recuerdan que la vida, más que un camino solitario, es una construcción colectiva. Recientemente vivimos una actividad de habilidades sociales que comenzó entre piezas de madera y terminó convirtiéndose en una lección de vida y fe para todos los participantes.

Sentados en grupos, nos enfrentamos al reto del Jenga y al ingenio del Tabú. Fue hermoso ver cómo la tensión de una torre que se tambalea se transformaba en carcajadas, y cómo el esfuerzo por encontrar la palabra exacta en el Tabú despertaba una agudeza mental admirable. Pero el momento cumbre llegó con el ejercicio de imaginación: idear un objeto nuevo y “vender” su utilidad a la Casa. Allí los participantes sacaron a la luz su verdadero talento, demostrando que la creatividad es un don que Dios nos regala para transformar nuestra realidad.

Lo que vivimos no fue una simple competición. Aunque hubo esos piques divertidos por ver quién convencía mejor con su invento o quién ganaba la partida, lo que prevaleció fue una profunda corriente de fraternidad. Nos recuerda la Palabra: “Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros” (1 Juan 4:12). Ese amor se hizo tangible cuando veíamos que, a pesar de ser equipos diferentes, todos se ayudaban entre sí. Si alguien se quedaba bloqueado al intentar vender su idea, el compañero de enfrente le animaba o le sugería una palabra.

Ese día confirmamos algo maravilloso: el idioma no es una dificultad cuando es el corazón quien habla. Entre gestos, risas y la ilusión de crear algo de la nada, los participantes demostraron que la acogida no entiende de fronteras lingüísticas, sino de metas comunes.

Compartimos un momento realmente bonito en el que aprendimos que la imaginación nos hace libres y que el apoyo mutuo es nuestra mayor fortaleza. En la Casa Santa María no solo compartimos un techo; compartimos el ingenio, la alegría y la certeza de que, bajo la mirada de Dios, siempre hay una mano tendida para ayudarnos a sostener nuestra propia torre.

Casa de Acogida Santa María
Cáritas Diocesana de Huelva

La Casa de Acogida Santa María es un recurso residencial abierto todo el año que ofrece un espacio seguro y digno a personas en situación de sinhogarismo en procesos de media y larga estancia. Con capacidad para 15 personas, acompaña de manera individualizada cada proceso personal, garantizando alojamiento, manutención y la cobertura de necesidades básicas. Su labor se orienta a prevenir situaciones de exclusión, promover la autonomía, favorecer la integración social y fomentar una mirada más humana e inclusiva hacia quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad.

Arranca el Curso de Crecimiento Personal en Cáritas Parroquial de Punta Umbría

Cáritas Parroquial de Punta Umbría ha puesto en marcha una nueva edición del Curso de Crecimiento Personal, una iniciativa formativa dirigida a mujeres acompañadas por la entidad y orientada a fortalecer su desarrollo personal, familiar y social. En esta ocasión, el grupo está formado por diez participantes, algunas de ellas veteranas en el programa y otras que se incorporan por primera vez.

El curso aborda contenidos clave para la vida cotidiana y la convivencia, entre ellos valores humanos, habilidades sociales, economía doméstica, relaciones intergeneracionales y educación de los hijos. La finalidad es proporcionar herramientas prácticas que contribuyan a mejorar la calidad de vida de las participantes y favorecer su autonomía en distintos ámbitos.

La formación está impartida por Maite Cruz, psicopedagoga y orientadora familiar de los Servicios Sociales de Punta Umbría. Su participación es posible gracias a la colaboración del Ayuntamiento, que facilita su labor como monitora.

Las imágenes que acompañan esta noticia corresponden al día de la presentación, en el que varios miembros del equipo de Cáritas Parroquial de Punta Umbría acudieron para dar la bienvenida al grupo y animar a las mujeres a aprovechar este proceso de crecimiento y aprendizaje.

Cáritas Diocesana de Huelva sigue acompañando a las personas temporeras en el inicio de la campaña agrícola

Desde el área de Empleo, y especialmente desde el proyecto de Asentamientos, retomamos el trabajo con las empresas de la provincia para facilitar la contratación de personas temporeras.

Las primeras incorporaciones ya han llegado a Doñana 1998, una empresa con la que mantenemos una colaboración estable. Además del empleo, las personas cuentan con alojamiento digno durante toda la campaña.

Este proyecto, cofinanciado por el Fondo Social Europeo, continúa impulsando oportunidades reales para quienes llegan a Huelva en busca de un futuro mejor.

Entidades de Iglesia celebran el inicio de un proceso para la regularización extraordinaria de personas migrantes

La Red de Entidades para el Desarrollo Solidario (REDES), la Conferencia Española de Religiosos (CONFER), Cáritas y el Departamento de Migraciones de la Conferencia Episcopal Española celebran el anuncio de un proceso que lleve a la regularización extraordinaria de personas migrantes que viven en nuestro país. Consideran esta medida como un acto de justicia social y reconocimiento a tantas personas migrantes que con su trabajo llevan tiempo contribuyendo al desarrollo de nuestro país aún a costa de mantenerles en situación irregular.

Este Grupo Eclesial de apoyo a la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) considera que la regularización extraordinaria es un complemento imprescindible al Reglamento de Extranjería, al ofrecer respuesta a quienes no pueden acogerse a las vías ordinarias.

El reglamento de extranjería ha supuesto un avance en algunas cuestiones, pero está sufriendo ajustes frecuentes y adolece de algunas lagunas que ameritarían su reforma para consolidarlos. Por ello, este grupo eclesial ha solicitado en reiteradas ocasiones que incorpore, como se ha hecho con anterioridad, una disposición transitoria que permita una regularización extraordinaria.

El Reglamento de Extranjería (RD 1155/2024), en vigor desde mayo de 2025, constituye un paso positivo y necesario para garantizar los derechos y la dignidad de las personas migrantes. Sin embargo, deja fuera a numerosos colectivos vulnerables que nuestras entidades acompañan cotidianamente y que han sido objeto reiterado de las demandas que como entidades eclesiales han hecho en estos años de trabajo por la ILP regularización:

  • Personas sin posibilidad de acreditar los dos años de permanencia exigidos, a menudo por pérdida de documentos en situaciones de precariedad o emergencia.
  • Personas indocumentadas, que no pueden acceder a la cédula de inscripción debido a trámites excesivamente rígidos.
  • Personas con difícil empleabilidad por edad, discapacidad, sinhogarismo o enfermedad crónica.
  • Trabajadoras y trabajadores que, aun pudiendo trabajar, no logran presentar un contrato formal previo debido a la lentitud de la administración.
  • Solicitantes de protección internacional denegada, que quedan atrapados en largos periodos de irregularidad.
  • Familias con niños y niñas en situación irregular que, aun cumpliendo requisitos, no podrán ser regularizadas.

Las entidades eclesiales han trabajado en un proceso participativo que llegó a concitar a más de 900 organizaciones de toda índole y recabó más de 600.000 firmas para la tramitación de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP). Desde el año 2023 las cuatro entidades han participado en multitud de reuniones con actores políticos y sociales exponiendo la preocupación compartida y constatada en el día a día de la labor de acompañamiento que realizan entidades eclesiales por la relación innegable entre irregularidad administrativa y exclusión social.

Según el IX Informe FOESSA sobre exclusión y desarrollo social, casi nueve millones de personas migrantes viven en nuestro país. La situación administrativa irregular en la que están muchas de ellas provoca que el 68% se encuentre en exclusión social. Según los últimos datos publicados por Cáritas, el 47% de las personas acompañadas por la institución en 2024 no tenía regularizada su situación, lo que equivale aproximadamente a unas 550.000 personas. Una cifra que no para de crecer desde 2019.

En este día las entidades eclesiales ponen el énfasis en la inmensa labor de diálogo que se ha llevado a cabo y en la amplia aprobación que tuvo la toma en consideración de la iniciativa el 9 de abril de 2024 en el Congreso de los Diputados. Esta regularización extraordinaria ha sido demandada por amplios sectores de la sociedad por ser una medida de responsabilidad política, ética y social. Ha llegado la hora de dar un paso decidido hacia una sociedad más justa e inclusiva, donde nadie quede relegado a la invisibilidad y la exclusión.