Cáritas Diocesana de Huelva atendió el pasado año a 11.077 personas con una inversión total de 2.473.102 €

Huelva, 25 de junio de 2020. La directora de Cáritas Diocesana de Huelva, Pilar Vizcaíno junto con la Responsable del Departamento de Comunicación y Relaciones Externas, Peña Monje, han presentado la Memoria General 2019, un documento que recoge la realidad del trabajo de nuestra entidad y que supone una radiografía muy real de la situación de la Diócesis de Huelva contada desde el trabajo diario de los 75 equipos de Cáritas  Parroquiales que existen en la provincia y desde los Servicios Diocesanos.

Cáritas Diocesana de Huelva ha atendido en 2019 a 11.077 personas, lo que supone una reducción de 3.014 personas con respecto a 2018. Este hecho se produce por la tendencia de estos últimos años, donde ha habido un repunte en la economía, más acceso al empleo y menos personas que tienen la necesidad de acudir a Cáritas.

Este año, el grado de participación de las Cáritas  Parroquiales en la elaboración de la Memoria de Cáritas 2019 ha llegado al 88% del total, lo que hace ver el esfuerzo que están llevando a cabo los centros parroquiales en un ejercicio de transparencia. Hay que reconocer el trabajo de estos equipos, que hacen un esfuerzo continuo para atender a las personas más necesitadas de Huelva.

Las personas atendidas son aquellas que acuden a Cáritas, son los rostros que vemos y que, potencialmente, podrían formar parte de procesos de acompañamiento y participación. Por otro lado, debemos cuantificar las personas beneficiadas de la labor de Cáritas Diocesana de Huelva, que son aquellas que sin acudir directamente a Cáritas se ven beneficiadas por la acción que recibe algún miembro de la familia. Por último, tenemos en cuenta las atenciones realizadas que sumaron 124.805 en total, esto supone una subida de un 2% con respecto a la del pasado año. Esto se debe a que el trabajo con las personas atendidas se realiza de forma integral, acompañando las necesidades de manera específica desde nuestro modelo de acción social.

El marco social en el que Cáritas Diocesana de Huelva ha desarrollado su acción durante el año pasado ha venido marcado por una notable precariedad en muchas de las familias a las que atendemos y también una profundización en un modelo laboral basado en la escasez de recursos económicos de las familias y la falta de formación.

Con este escenario, Cáritas Diocesana de Huelva ha realizado su acción durante el pasado año priorizando el acompañamiento a las personas más vulnerables, proporcionando recursos para ayudarles a salir de su situación o paliar la gravedad de la misma, adaptándolos a sus necesidades y siguiendo con un modelo de trabajo centrado en el acompañamiento. Ya que las ayudas que Cáritas da no se basan solo en la alimentación, es un abanico amplio, que va desde los gastos en farmacia, ópticas, dentistas, electricidad, electrodomésticos, suministros, ayudas para el pago de los alquileres. En definitiva, llegando a esos gastos imprevistos que las familias no pueden asumir. 

Detectamos dos perfiles importantes. Por un lado personas solicitantes de asilo, sin ingresos, en su mayoría con formación pero sin homologar y con familias a su cargo. Por otro lado, son personas nacionales, en su mayoría mujeres con hijos a su cargo, mayores de 45 años, o jóvenes con carencias educativas, escasa experiencia laboral, falta de formación y, en gran medida, con cargas familiares. 

Atención especializada para la promoción y el desarrollo de las personas

Esta es la línea de trabajo que desarrolla Cáritas Diocesana de Huelva con el fin de favorecer la inclusión a las personas atendiendo las necesidades específicas del colectivo al que pertenecen. Así, Cáritas Diocesana de Huelva pone en valor cifras como las 125 personas, de los 311 participantes del Programa de Empleo, que encontraron trabajo el pasado año, la atención a 767 personas sin hogar a través del Centro de Día Puertas Abiertas y las Casas de Acogida, Santa María y Santa María de los Milagros; 1023 personas y familias acompañadas en proyectos de infancia, acompañamiento familiar y mayores y 993 migrantes en el Programa de Atención en Asentamientos.

Más de dos millones invertidos en personas

Cáritas Diocesana de Huelva invirtió el año pasado un total de 2.473.102 . Esta cifra es fruto de la inversión de fuentes públicas, privadas, de donaciones y legados y por supuesto, de los ingresos de las Cáritas Parroquiales. El desarrollo de nuestra acción y la inversión que dedicamos no sería posible sin el factor humano que hace posible que Cáritas esté al lado de quienes más lo necesitan.

Recalcar que un gran porcentaje de estos recursos provienen de las aportaciones directas de la comunidad cristiana onubense a través de campañas, colectas y acciones puntuales promovidas por la Iglesia de Huelva.

Una labor importante la desarrollan los voluntarios que participan en Cáritas Diocesana de Huelva, ya sea en la atención en Parroquias o en los distintos centros ubicados en las instalaciones de la calle Doctor Cantero Cuadrado, sin los cuales sería imposible llevar esta labor. En total, 757 voluntarios han participado en nuestra acción en el año 2019. También queremos agradecer la colaboración de 46 empresas en 2019, que han permitido, de una u otra manera, facilitar recursos muy necesarios a muchas familias y las donaciones y el apoyo de 242 hermandades.

El poder de cada persona, cada gesto cuenta

Es el lema de nuestra campaña de Caridad de este año “El poder de cada persona, cada gesto cuenta” que titula la memoria que hoy presentamos también por este motivo.

Con este mensaje queremos poner en valor la generosidad de miles de ciudadanos que han prestado sus servicios, donado sus recursos o articulado mecanismos desde la más absoluta creatividad para apoyar económicamente nuestra acción social.

Desde la institución agradecemos cada gesto y animamos a la ciudadanía a seguir colaborando con aquellos que están pasando por un mal momento debido a la crisis. Como reza nuestro lema entorno al día de la Caridad, cada persona tiene el poder de cambiar las cosas con pequeños gestos. Es momento de construir juntos y junto a quien más lo necesita.

#ElPoderDeCadaPersona

#CadaGestoCuenta

Cáritas Diocesana de Huelva y ASAJA-HUELVA colaboran en materia de empleo

La organización agraria y la institución promocional han rubricado un convenio marco destinado a conectar con mayor fluidez a empresas del sector agroforestal que necesiten personal con personas desempleadas

A la alta tasa de desempleo que habitualmente presenta la provincia de Huelva se ha sumado en los últimos meses la crisis del Covid-19, que ha ocasionado que aún más personas pierdan sus puestos de trabajo. Muchas de estas personas forman parte de colectivos especialmente vulnerables, con serias dificultades para encontrar empleo: se trata de mujeres, personas mayores de 45 años, migrantes o jóvenes, a los que Cáritas Diocesana de Huelva atiende habitualmente.

Paradójicamente, el sector agroforestal onubense se topa a menudo con serias dificultades para encontrar trabajadores para su contratación en empresas agrícolas, ganaderas o forestales, lo que afecta muy seriamente a su buen funcionamiento y genera, en situaciones muy críticas, incluso el abandono de hectáreas de cultivo.

Por estos motivos, y con la intención de crear las sinergias necesarias que favorezcan la resolución de ambas problemáticas, Asaja-Huelva y Cáritas Diocesana de Huelva han firmado un convenio marco de colaboración que servirá para poner en marcha acciones concretas encaminadas a cumplir los objetivos de ambas entidades, pero sobre todo, tanto la organización agraria como la institución promocional se han comprometido a entablar líneas de comunicación directa y a diseñar mecanismos que permitan el intercambio de información sobre la oferta y la demanda existentes en el mercado de trabajo de la provincia de Huelva.

De este modo, Asaja-Huelva podrá tener acceso a las distintas bolsas de trabajo de las que tenga conocimiento Cáritas, y, al contrario, Cáritas será informada de las ofertas de trabajo que realicen las empresas asociadas a Asaja-Huelva.

Con este acuerdo, al que se ha llegado tras una experiencia previa mantenida este año en la que se ha podido comprobar la fluidez y el buen entendimiento de ambas entidades, se procurará aliviar la situación de personas desempleadas y de sus familias, contribuyendo a su inserción sociolaboral y a su crecimiento personal y la mejora de su proyección de futuro.

Tanto el presidente de Asaja-Huelva, José Luis García-Palacios Álvarez como la directora de Cáritas-Huelva, Pilar Vizcaíno Macías, han querido mostrar su satisfacción por la firma del acuerdo y su confianza en que redundará en bienestar para todas las partes.

El poder de cada persona

No permitas que la realidad te deje indiferente

Ahora tienes el poder, la posibilidad y la oportunidad de mejorar el mundo y la vida de las personas que más sufren. Es el momento de sumar gestos, los tuyos y los nuestros, gestos de solidaridad, de fraternidad y de justicia. Es la hora del compromiso compartido, de tejer comunidades de esperanza que sean fuente de ternura y caridad, de amor gratuito y transformador.

Te invitamos a que participes en el cambio y te hagas activista de la caridad, que tomes partido y te comprometas a realizar gestos sencillos que reflejen tu amor y cuidado por la vida, la naturaleza y las personas que viven situaciones de fragilidad.

Vive con conciencia solidaria y humana, de forma proactiva, al estilo de Jesús: tomando partido por los más vulnerables.

Descarga nuestros materiales y compártelos:

Día del Medio Ambiente: Un consumo más sostenible para minimizar el impacto medioambiental y social

Hoy celebramos el Día Mundial del Medio Ambiente. Las organizaciones católicas de ENLÁZATE POR LA JUSTICIA, entre ellas Cáritas,  presentan su último INFORME y culminan el ciclo “Conecta Pobreza” con el que desde hace más de un año analizan en profundidad cómo afecta al planeta y a las personas nuestros hábitos de consumo y estilos de vida como son el agua, los alimentos, los teléfonos móviles, y los transportes y la energía y que, en plena crisis de la Covid-19 urgen abordarse.

En esta ocasión se analiza la industria de la moda, destacando que es la segunda más contaminante del mundo después de la petrolífera. El algodón utiliza el 10% de todos los pesticidas que afectan al planeta y el 2,4% de las superficies cultivables. Confeccionar unos pantalones vaqueros requiere 7.500 litros de agua y el 20% de los tóxicos que se vierten al agua proceden de la industria textil.

Desde “Enlázate por la justicia” se recurre a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, promovidos por la Agenda 2030, que son un llamamiento a la ciudadanía, empresas y gobiernos para que tomen medidas que permitan acabar con la pobreza, proteger el medio ambiente y garantizar una vida plena y de paz a todas las personas.

La economía circular, inspirada en el modelo cíclico de la naturaleza, es un concepto económico que se interrelaciona con la sostenibilidad y el cuidado medioambiental y cuyo objetivo es que el valor de los productos, los materiales, los recursos y materias primas, se mantenga en la economía durante el mayor tiempo posible, reduciendo así al mínimo la generación de residuos, frente a la economía lineal, basada en el “usar y tirar” (extracción, fabricación, utilización y eliminación).

Desde Cáritas Diocesana de Huelva, disponemos de un espacio de cooperación y solidaridad como es La Tienda de Cáritas. El objetivo del proyecto no es lucrativo, sino que cumple una función social. Con nuestra labor queremos concienciar a nuestras comunidades cristianas para que perciban la dimensión universal de la caridad como uno de los ejes fundamentales de vivencia y testimonio, fomentando los valores de justicia, equidad, consumo justo y responsable.  En ella podrás encontrar una serie de productos que fomentan la economía solidaria, el empleo digno y el respeto medioambiental: disponemos de productos de alimentación, cafés, chocolates, panea… también de bolsos y cojines hechos a mano por nuestro voluntariado, bisutería de países como Bolivia, india o palestina, jabones y velas naturales que respetan el medioambiente.

Por otra parte, realizamos cada dos años el encuentro del ‘Mundo Rural’, una jornada de reflexión y convivencia, un espacio creado por Cáritas para mostrar y dar rostro a la vida y dignidad de las personas a través de proyectos e iniciativas con las personas, las familias, los territorios y sus recursos. Surge por la necesidad de crear y articular discursos, mensajes, posicionamiento común y de esperanza sobre el valor y aporte de lo rural. La labor de Cáritas también es animar y fomentar a los pueblos, apostando por lo rural y por la riqueza que tiene toda nuestra provincia.

Por último, te proponemos una serie de cambios en los hábitos personales:

  • Re-ciclar: acabemos con la cultura del desperdicio. Plántale cara al usar y tirar.
  • Re-ducir: disminuye tu residuo textil, tu consumo de ropa, simplifica tu vida. ¿Utilizas todas las prendas de tu armario? Te proponemos crear tu armario cápsula.
  • Re-parar: alarga la vida útil de tu ropa. Si cada persona estira la vida útil de sus prendas de uno a dos años, se reducirían las emisiones contaminantes un 24% según datos de Greenpeace.
  • Comercio justo: estándar que garantiza que no se vulneran derechos laborales.

«Replantearse el Mundo Rural sería realmente necesario, preguntando a los que saben y viven en él». Reflexión de Pilar Vizcaíno, directora de Cáritas Huelva

NOTICIA Y REFLEXIÓN

El Día del Mundo Rural, 15 de mayo, llega este año en una situación especial. Tras más de dos meses de crisis sanitaria nuestros pueblos continúan con su labor constante y silenciosa pero que hoy más que nunca nos ratifican en la preservación de sus valores.

Esta crisis ha puesto de manifiesto que la idiosincrasia del mundo rural y el estilo de vida de nuestros pueblos y núcleos rurales es más necesaria que nunca y que, tras años en segundo plano, cobra una relevancia especial, como preservadora de vida y de cuidados.

En primer lugar, porque gran parte de nuestra población ha continuado produciendo los alimentos necesarios para el conjunto de la sociedad. Las personas agricultoras y ganaderas son esenciales en una crisis como la vivida. Al igual que el personal sociosanitario, de limpieza, transporte o seguridad, el sector primario merece el reconocimiento y el aplauso de toda la sociedad.

En segundo lugar, porque la forma de vida en nuestros pueblos es en comunidad, lo que facilita la cooperación y el cuidado mutuo. En muchos de nuestros pueblos se han creado redes de apoyo y ayuda entre vecinas y vecinos para cuidar de los mayores, proveer a otras familias de las compras y lo necesario para el día a día. Se trata de gestos solidarios habituales en la vida de nuestros pueblos que ahora se multiplican con naturalidad.

Tenemos el privilegio de que, aún confinados, podemos respirar aire puro, sin tener contacto con otras personas, pero sabiendo que están a nuestro lado.  Vivir en un pueblo te protege de la contaminación y el consumo sin sentido, en esta crisis y siempre. Contamos con la madre naturaleza como aliada y protectora para vivir esta situación, pues nuestro entorno y nuestro paisaje, al que le hemos dado un respiro, está más verde y más hermoso que nunca.

Como Cáritas para celebrar el Día del Mundo Rural queremos hacer un llamamiento a preservar todos estos valores. También queremos felicitar a nuestros vecinos y vecinas por su responsabilidad a la hora de adoptar las medidas que el Estado de Alarma ha requerido.

Pilar Vizcaíno, directora de Cáritas  Diocesana de Huelva, nos comparte esta reflexión en el Día del Mundo Rural:

San Isidro Labrador y La Tierra roja de Tara. Hoy celebramos el Dia del Mundo Rural, el mismo en que celebramos la festividad de San Isidro, el primer laico en subir a los altares y al que se le relaciona con milagros de naturaleza agrícola, con el agua, consiguiendo que de la tierra manara toda su fertilidad y riqueza gracias a este don que del cielo nos llega para que las cosechas no faltaran. Sin duda, un hombre de Dios.

He querido hacer mi reflexión de hoy con algo que a mí, personalmente, me evoca un arraigo a todo lo rural, a la tierra, a la naturaleza, a un sentido de pertenencia, a lo que te da fuerzas, a que todo nos es dado, y que en ocasiones, muchísimas ocasiones y por muchas razones, hemos olvidado.

Todos conocemos la mítica frase «la tierra roja de Tara» de Scarlett O’Hara (Vivien Leigh) en la pelicula «Lo que el viento se llevó». Ella, después de tanto sufrimiento, guerra, hambre, sabía que volviendo a Tara recuperaría sus fuerzas, volvería a nacer de nuevo. Tara lo es todo, es pertenencia, es hogar, es familia, es patria, es raíz, es cultura, es naturaleza; pero también es esfuerzo, Tara no brota sola, no se cosecha sola, Tara necesita el esfuerzo y la constancia, el amor de quien sabe que de Tara sacará las fuerzas y la motivación para continuar adelante; Tara es lo que saca a tu familia adelante. En Tara están tus recuerdos, tu pasado, tu raíz, tu verdadero yo, con quien tú te encuentras cara a cara.Tara es tu Tierra.

Tara para mí, es sentido de trascendencia, de conexión con todo lo que viene de Dios. Yo saco las fuerzas también de Tara, cada uno tenemos la nuestra; las mías, mis fuerzas, sin duda, están en la tierra roja de Tara, que me conecta con la naturaleza, que hace contemplar su belleza, con un atardecer en paz, lleno de matices y colores que dejan sin palabras porque sólo habla el alma; que me hace valorar lo más sencillo y humilde; que me hace apreciar la gastronomía pobre de los pastores, donde ni un pedazo de pan duro queda sin aprovechar; que me hace agradecer la compañía de animales que aunque sea un huevo, también comparten contigo lo que tienen; que me hace valorar el esfuerzo de saber lo que es sembrar y lo duro que es; o de quienes son ganaderos y viven en un mundo burocratizado que casi no les deja vivir; de saber lo que es el valor de lo artesano, lo cultural, y que casi no es valorado, hasta el punto que se pierden saberes y oficios de nuestros pueblos porque nadie trasmite, nadie aprende, no tiene apoyos ni tiene rentabilidad al no encontrarse los medios para que esos saberes encuentren dentro del mundo en que vivimos, una actualización sin que se pierdan.

Se habla mucho de despoblación del mundo rural, de volver al mundo rural, se habla tanto. Pero se sabe tan poco del mundo rural. Como en tantas ocasiones, no se pregunta a los que viven en este medio, no se les preguntan a los que hacen posible que comamos todos los días, a los que han gestionado el mundo rural. Se dan recetas desde los papeles, desde los despachos ¡como siempre!, pero se desperdician esfuerzos y muchos recursos. Replantearse el Mundo Rural sería realmente necesario, preguntando a los que saben y viven en él, a quienes de verdad han hecho una opción, como San Isidro, de vivir en la tierra roja de Tara. Sin duda, la mejor de las opciones.

En el Día del mundo Rural, en el Día de San Isidro labrador, gracias a tantos «isidros» que hoy en día nos seguís llevando a nuestras mesas y a nuestras casas los mejores frutos de nuestra tierra.

Por cierto, tenemos tierras «rojas» como las de Tara en nuestra hermosa y espectacular provincia. Pero hay una que, ciertamente, es roja. Está por las tierras de Candón, y sus contrastes en esta época con los girasoles, te llenan el alma.

Cáritas Diocesana de Huelva agradece el compromiso con los más desfavorecidos de la provincia de Huelva

Cáritas. 29 de abril de 2020. – A raíz de la declaración del estado de alarma con motivo del Covid-19 y el consecuente confinamiento de la población, muchas han sido las repercusiones sociales, familiares, económicas y laborales que han afectado a una gran parte de la población de Huelva. Por ello, siguiendo con su modelo de trabajo de atención a los más vulnerables y excluidos, desde el primer momento Cáritas ha tratado de volcarse con todas las personas que sufren a causa de esta pandemia para procurar aliviarles la situación que tanto el confinamiento como la pérdida o dificultad de trabajar, les ha generado. Así, las atenciones se han incrementado notablemente tanto en Cáritas Diocesana como en todas las Cáritas Parroquiales de la provincia, acudiendo a nuestra entidad multitud de personas que llaman en busca de ayuda y de orientación hacia otros recursos.

Para tratar de dar respuestas a las numerosas situaciones a las que nos enfrentamos, Cáritas Diocesana inició la campaña Cada gesto cuenta para obtener donativos teniendo en cuenta que no sólo el incremento de necesidades es mucho más elevado que en épocas atrás, sino que a ello se une el hecho de que las parroquias, al estar cerradas, no tienen posibilidades de obtener colectas para atender las necesidades que se les plantean por los vecinos de sus barrios o pueblos.

Por ello, queremos agradecer el compromiso con los más desfavorecidos de toda la provincia de Huelva y de toda la sociedad onubense, pues han sido numerosas las personas, entidades, pastorales de la Iglesia diocesana, sacerdotes, religiosas, Hermandades, empresas, asociaciones agrarias o de hostelería, colegios, grupos políticos, profesionales liberales y medios de comunicación que se han volcado en ayudar no sólo con sus donativos económicos, sino con materiales sanitarios para atender a los colectivos vulnerables que atiende Cáritas, así como alimentos y artículos de primera necesidad. Igualmente, queremos destacar y agradecer el gran apoyo que Cáritas está recibiendo y las numerosas llamadas que se reciben a diario para ofrecerse y entregarse al servicio de los más necesitados.

No podemos olvidarnos de la cooperación entre entidades y con las distintas administraciones que estamos teniendo. La generosidad y el sentido de corresponsabilidad y fraternidad que está demostrando toda la sociedad onubense son las que harán posibles que, entre todos, se alumbren respuestas a los que más van a sufrir los efectos de esta crisis de tal modo que podamos vivir estos tiempos siendo sembradores de esperanza.

Por último, Cáritas quiere destacar la importancia del voluntariado que es la esencia de esta entidad, muchos de los cuales son personas mayores o se encuentran dentro de los riesgos de vulnerabilidad de contagio de esta enfermedad, pero que siguen prestando su servicio y su generosa entrega desde sus casas o desde las parroquias acompañando a las familias y colectivos más necesitados. Tampoco queremos olvidarnos de nuestros trabajadores y trabajadoras que no han parado de acompañar la realidad de aquellos que, ahora más que nunca, más nos necesitan.

A su vez, queremos informar de cómo se está trabajando específicamente desde las distintas áreas de Cáritas Diocesana de Huelva:

Cómo se trabaja con las familias

Desde que se declaró el Estado de Alarma a causa de la amenaza que para la salud de la población española supone la aparición del COVID-19, desde Cáritas hemos visto incrementada, de un modo meteórico y muy significativo, la demanda de familias que, debido al cese de la actividad laboral unido al confinamiento, se encuentran en una situación de mayor precariedad, vulnerabilidad e incertidumbre con respecto a la capacidad para solventar sus dificultades en los meses venideros. Las atenciones que Cáritas está realizando tanto en Huelva como en las parroquias de la ciudad y los pueblos se han triplicado con respecto a las atenciones que se hacían antes de la crisis del Covid-19.

A través de las Cáritas Parroquiales se está atendiendo a las familias que atraviesan un momento difícil. Lo que principalmente se da son ayudas para cobertura de necesidades básicas, suministro, alquiler, farmacia, luz y agua. Además, se está facilitando que ellos mismos puedan ir a comprar alimentos con una ayuda económica.

Antes de que comenzara esta crisis, ya muchas de las familias onubenses atravesaban una situación precaria, ahora esto empeora porque tienen más dificultades de acceso a un empleo ya que muchas de estas familias se han visto afectadas por despidos o ERTES que hacen que el sustento principal económico que entraba en el hogar desaparezca.  Esto hace que se cree un nuevo perfil de personas que por primera vez acuden a Cáritas relacionado con estos nuevos despidos y ERTES. Por otra parte, las Cáritas Parroquiales de Huelva Ciudad están activas, atendiendo las necesidades nuevas que van surgiendo a través del teléfono.

Desde todas las Cáritas Parroquiales de la provincia onubense

Esta crisis sanitaria, derivada en otra socioeconómica sin precedentes, exige respuestas rápidas, personalizadas y coordinadas con la administración pública, elemento clave en este escenario. De este modo, las Cáritas Parroquiales de la provincia han dado un paso adelante, respaldadas en muchos casos por donaciones desinteresadas de vecinos, hermandades y otras organizaciones de diversa índole, y con creatividad y gran disposición han articulado modos para poder ayudar a esas familias desfavorecidas en estos momentos tan complejos.

Las actuaciones han sido muy variadas, que podríamos englobar en dos bloques principales:

  • Apoyo en cobertura de necesidades básicas: se interviene en coordinación con las entidades locales competentes (ayuntamientos y/o Diputación Provincial) en la detección de familias, organización de recursos, reparto de los mismos y seguimiento de los casos, todo ello sin descuidar el estado de confinamiento ni la seguridad del voluntariado y destinatarios. Otras acciones destacables han sido la elaboración de mascarillas para personal sanitario y residencias de mayores y la creación de grupos en redes sociales para la detección de casos y generar respuestas ante ellos.
  • Apoyo emocional y acompañamiento: el voluntariado está en constante contacto con las personas destinatarias, no solamente para proporcionar recursos, sino para escucharlas, consolarlas y acompañarlas en este duro trance. El teléfono e Internet se han convertido en herramientas cruciales para ofrecer cariño y esperanza.

Las Cáritas Parroquiales movidas por la dedicación y el entusiasmo están dando respuesta a estar realidad desde sus propios recursos así como en coordinación con las distintas entidades locales. Siguen vivas, activas y acompañando el sufrimiento ajeno, demostrando una vez más que #LaCaridadNoCierra.

Desde el Empleo

Desde el área de Empleo se continua realizando la intermediación laboral, en la cual, contactan con empresas y las ponen en contacto con personas dispuestas a trabajar. Trabajamos fundamentalmente con personas que nos vienen derivadas de parroquias, promocionando la proyección y el fomento de la persona en su conjunto. En estos últimos días hemos recibido cientos de llamadas, que atendemos y escuchamos. Estamos para eso, para estar cerca aunque sea a través del teléfono.

Desde que comenzó la crisis, desde el área de Empleo hemos conseguido cubrir más de 200 ofertas de trabajo principalmente en el sector agrícola. Hemos trabajado con personas que viven en los asentamientos chabolistas, dotándoles de trabajo digno y vivienda, también con personas sin hogar, consiguiendo, de igual manera, vivienda y empleo. Además hemos atendido a familias en situación de desempleo dándoles la oportunidad de encontrar otro trabajo para que no pierdan sus ingresos.

Por otra parte, se están tramitando ofertas para personas cuidadoras ya que en estos momentos hay muchas personas mayores a las que sus familias no pueden estar cuidando sea en el hospital o en sus casas.

Son muchas las personas que se ven en una situación de dificultad y tienen que buscar trabajo para salir adelante. Desde Cáritas, entendemos la difícil situación que están viviendo muchas personas, la desesperación que están sintiendo, y la rabia que sienten ya que muchas de ellas nos comunican la desidia de llamar a un teléfono y que detrás del cable no haya nadie para atenderte.

Desde el Área de Exclusión

Se han mantenido todos los proyectos y se siguen atendiendo a los mismos colectivos que antes de la pandemia; para ello hemos tenido que hacer un esfuerzo importante  a la hora de tomar medidas de prevención, tanto para las personas que trabajamos en el día a día como para las personas a las que atendemos.

Para muchas de las personas que atendemos verdaderamente somos el único  soporte vital con el que cuentan, ya que en muchos casos carecen de esa red social y familiar de apoyo tan importante en momentos de crisis.

El colectivo de atención habitual  que se atiende desde el área son las personas sin hogar;  en esta realidad de pandemia que vivimos actualmente y en la que el confinamiento es una obligación, nos encontramos con muchas personas incapaces de cumplirlo,  simplemente porque carecen del espacio físico en el que pasarlo o porque ese espacio no reúne las mínimas condiciones de habitabilidad, o de acceso a agua o luz. Si ya antes trabajamos con personas en exclusión social o en una situación de vulnerabilidad elevada, los últimos acontecimientos han agravado esta realidad aún más.

El cierre o la reducción de servicios que atendían estas realidades unido a la imposibilidad de acceder a los recursos económicos de supervivencia  con los que estas personas  iban sobreviviendo han hecho que muchas de ellas hayan visto agravada su situación.

Se han mantenido los servicios  fundamentales en  el centro de día de Puertas Abiertas, la única particularidad ha sido reducir el aforo manteniendo de esta forma la distancia social y extremar la higiene y desinfección de las instalaciones. Se siguen ofreciendo los servicios de desayuno, duchas y aseo, lavandería, taquillas y prensa. El número de personas atendidas diariamente oscila entre las 40 y 50.

Especial repercusión ha tenido  el confinamiento  en  todas aquellas   personas inmigrantes que malviven en los asentamientos chabolistas de la provincia; no podemos olvidar que en torno a unas 2500 personas están pasando estos días de confinamiento en chabolas construidas con cartón y plástico, sin acceso a los derechos humanos  y a las necesidades vitales más elementales. Es muy complicado para estas personas poder seguir las medidas de higiene que constantemente nos aconsejan ya que no tienen  acceso tan siquiera acceso al agua potable.

Desde las casas de acogida

Las casas de Acogida con las que cuenta Cáritas son tres: la Casa de Santa María, la Casa de los Milagros y la Buena Madre. Las tres continúan su andadura diaria con las limitaciones que sufrimos en cualquiera de nuestros hogares. Actualmente hay 20 personas acogidas en estos recursos residenciales.

En todos ellos se han tomado las medidas necesarias para poder garantizar la máxima seguridad de todas las personas acogidas: realizando actividades de concienciación y formación respecto a esta nueva realidad, restringiendo entradas y salidas, facilitando material específico de prevención, respetando las distancias de seguridad, habilitando espacios de aislamiento por si hubiese algún caso de contagio, facilitando de medios electrónicos para poder continuar con los procesos formativos y/o terapéuticos de manera online.

No podemos olvidar en estos días a los más de 60 voluntarios que colaboraban de forma activa en los proyectos que se desarrollan en el área de exclusión. La necesidad de protegerlos y reducir riesgos ha hecho necesario prescindir de sus servicios de forma temporal. Aunque creemos, que cuando todo esto acabe, vamos a necesitar de todo su esfuerzo, ganas y compromiso.

Cáritas Diocesana de Huelva sigue dando respuesta a las demandas laborales de personas afectadas por la crisis del coronavirus

Cáritas Diocesana de Huelva ha intensificado sus esfuerzos desde que se declaró el estado de alarma. La entidad, que atiende a las personas más vulnerables de la sociedad, constata como este colectivo se está incrementando a raíz de los graves efectos económicos y laborales provocados por la crisis sanitaria del coronavirus. En la última semana se han atendido las llamadas de cientos de nuevas personas que han contactado por primera vez con Cáritas.

La responsable del Área de Empleo, Antonia Gallardo nos explica que “muchas de las personas que han contactado en los últimos días con Cáritas son trabajadores que han perdido su puesto en sectores como el comercio y la hostelería y que ahora, se reinventan ya que necesitan trabajar y, se adaptan para hacer otros trabajos que nunca antes han realizado, como son las campañas agrícolas”.

Por otra parte las empresas quieren a gente de la provincia de Huelva para trabajar y así, adaptarse a las exigencias del Gobierno. Antes de la crisis, ya había muchas personas en situación de exclusión, pero ahora se ven incrementadas por el cierre de empresas y por tanto, pérdida de trabajo.

Desde el área de Empleo tenemos la experiencia de muchos años trabajando la intermediación laboral, en la cual, contactan con empresas y las ponen en contacto con personas dispuestas a trabajar. “Trabajamos fundamentalmente con personas que nos vienen derivadas de parroquias, promocionando la proyección y el fomento de la persona en su conjunto. En estos últimos días hemos recibido cientos de llamadas, que atendemos y escuchamos. Estamos para eso, para estar cerca aunque sea a través del teléfono”, comenta Gallardo.

Desde que comenzó la crisis, desde el área de Empleo se han conseguido cubrir 130 ofertas de trabajo principalmente en el sector agrícola. Han trabajado con personas que viven en los asentamientos chabolistas, dotándoles de trabajo digno y vivienda, también con personas sin hogar, consiguiendo, de igual manera, vivienda y empleo. Además han atendido a familias en situación de desempleo dándoles la oportunidad de encontrar otro trabajo para que no pierdan sus ingresos.

Son muchas las personas que se ven en una situación de dificultad y tienen que buscar trabajo para salir adelante. Desde Cáritas, entendemos la difícil situación que están viviendo muchas personas, la desesperación que están sintiendo, y la rabia que sienten ya que muchas de ellas nos comunican la desidia de llamar a un teléfono y que detrás del cable no haya nadie para atenderte.

Pese a que el confinamiento ha obligado a cambiar la forma de trabajar, desde Cáritas hemos reforzado la atención telefónica para ofrecer sus servicios a todas las personas que veníamos atendiendo y también a nuevos demandantes.

En el marco de la campaña ‘Ante el coronavirus, cada gesto cuenta’ Cáritas Diocesana de Huelva ha habilitado una cuenta  bancaria (ES38 2100 7434 3722 0024 1033) para recibir donaciones que ayuden a seguir con la actividad de apoyo, atención y acompañamiento de los colectivos más vulnerables durante el estado de alarma, ya que vienen tiempos difíciles para muchas personas.

Mejor 2

Todos tenemos la oportunidad de ser solidarios en nuestra declaración de la renta. ¡Descubre cómo!

Todos tenemos la oportunidad de ser solidarios en nuestra declaración de la renta. 

Cuando marcas conjuntamente las casillas de Iglesia Católica y de Fines Sociales estás aportando el 1,4% de tus impuestos al sostenimiento de la Iglesia y a apoyar proyectos de atención a personas en situación de pobreza y exclusión. Recuerda que se pueden marcar ambas casillas y que no tendrás que pagar más ni te devolverán menos.

En tu próxima declaración de renta… Mejor2.

Siete preguntas básicas sobre la asignación tributaria a través del 1,4% del IRPF

¿De verdad puedo marcar las dos casillas a la vez?

Sí. Se pueden marcar las dos casillas conjuntamente.

¿Y es cierto que marcando las dos casillas se duplica la ayuda?

Sí, cada casilla marcada genera el 0,7%. Si marcas las dos casillas se destina el 1,4%.

¿Y a mí me cuesta algo?

No, no te cuesta nada. Tú decides el destino del 1,4% de tus impuestos.

¿Y si no marco alguna casilla?

Hacienda destinará el importe correspondiente a otras partidas de los presupuestos generales del Estado.

¿Por qué es bueno marcar la casilla Iglesia Católica?

Porque así puedes destinar un porcentaje de tus impuestos a colaborar con las necesidades de la Iglesia.

¿Por qué debo marcar también la casilla Fines Sociales?

Porque de este modo, un porcentaje de tus impuestos se destina a proyectos sociales en España y en países desfavorecidos.

¿Percibe Cáritas recursos de las casillas de Iglesia Católica y de Fines Sociales?

Sí. Cáritas es parte esencial de la Iglesia Católica y, además, como organización social recibe fondos de la casilla de Fines Sociales.

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En el Día del Amor Fraterno

Ante la irrupción del Coronavirus y el sufrimiento que va dejando a su paso, Cáritas Española, junto a la Conferencia Episcopal Española y los medios de comunicación Cope y TRECE, queremos aprovechar la Semana Santa para darle un nuevo impulso a nuestra Campaña “Cada gesto cuenta”, vinculándola a lo que en estos días celebramos como Iglesia: la pasión, muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo y la llamada a vivir la fraternidad, haciendo vida el mandamiento nuevo del amor.

Siguiendo los pasos del Señor y alimentados por la Palabra de Dios, el Pan eucarístico y la oración, abriremos bien los ojos para descubrir los rostros frágiles y necesitados, dejaremos que nuestro corazón se mueva a compasión sin dejarse vencer por la indiferencia, ofreceremos nuestro tiempo, nuestras manos, nuestros donativos a favor de las Cáritas diocesanas, y hasta nuestras personas, para levantar y acompañar al caído en el camino. 

Hacer memoria para amar sirviendo

Cada Jueves Santo hacemos memoria agradecida de la Última Cena de Jesús con sus discípulos y de todo lo que aconteció en el marco de la misma: la institución de la Eucaristía y del sacerdocio, el mandato del amor… Este amor fraterno quiso Jesús significarlo en el gesto del lavatorio de los pies, que es expresión del amor hecho servicio, al que los cristianos estamos llamados.

La Eucaristía es “sacramento de la caridad”. En ella se “actualiza sacramentalmente el don de la propia vida que Jesús ha hecho en la Cruz por nosotros y el mundo entero. Al mismo tiempo en la Eucaristía Jesús nos hace testigos de la compasión de Dios por cada hermano y hermana” (Sacramentum caritatis 88). La Eucaristía es fuente y corazón de nuestra fe, aliento de nuestra esperanza y alimento de nuestra caridad. Quien comulga con Cristo entra en comunión con toda la humanidad y se siente comprometido a ser don para los demás.

El Jueves Santo es el Día del amor fraterno, pues no se puede separar Eucaristía y amor a los hermanos, un amor que se hace servicio concreto, sencillo y gratuito al estilo de Jesús. Efectivamente, no hay amor si no se aprende a conjugar el verbo servir. No hay amor si no se está dispuesto, siguiendo el ejemplo de Jesús, a inclinarse y despojarse de todo aquello que estorba. No hay amor sin ponerse a los pies de aquel que nos necesita. Ahora bien, antes es necesario dejarse “lavar”, acoger agradecidamente el cariño, el cuidado y la cercanía de otros; y desde esa experiencia “arremangarse” para servir gratuitamente, especialmente a los que más sufren y los más pobres.

En el Día del Amor fraterno, Jesús nos invita a sentarnos a su mesa, a compartir el pan y la vida, a aprender la lección del servicio. En el momento actual, este servicio lo hemos de centrar especialmente en los enfermos por el Coronavirus y en sus familias; también, por supuesto, en las personas en situación de vulnerabilidad y exclusión social. “¿Veis lo que he hecho? Haced vosotros lo mismo”. Gracias a Dios, esta fraternidad está manifestándose ya en múltiples gestos solidarios y de cuidados que apuntan hacia la Pascua, pues el amor alumbra nuestra esperanza. Aún así, nos queda mucho por hacer.

Algunas actitudes para vivir la fraternidad.

En estos días tan duros necesitamos potenciar actitudes y valores. Apuntamos algunos que nos pueden ayudar a vivir el amor fraternal.

  • Mirada atenta para descubrir la necesidad del otro, comenzando por aquellos con quienes comparto el hogar y el confinamiento.
  • Humildad para reconocer la propia vulnerabilidad y acoger el cariño y la cercanía del otro.
  • Ayuda mutua. Es la hora de una fraternidad inteligente, ejemplar y creativa para superar el individualismo y descubrir que nos necesitamos todos.
  • Compasión. Sentir con el otro y estar al lado compartiendo desalientos y esperanzas.
  • Responsabilidad para cuidarse y cuidar al otro, asumiendo las consecuencias de las propias acciones.
  • Gratuidad. Amar es dar, es dar-se, ofrecer lo que soy y tengo, aunque parezca insignificante.
  • Acompañar como expresión del amor hecho servicio generoso, entregado y cercano.
  • Orar contemplando a Cristo en su Cruz y mirando con ternura a todos los que sufren.
  • Esperanza, la que viene de Cristo resucitado, una esperanza que ilusiona y abre al futuro porque con la Pascua llegan días de salvación y alegría.[2]

Un gesto: la fraternidad alumbra la esperanza.

Desde Cáritas proponemos un gesto para el día de Jueves Santo. Se trata de encender una vela en el momento de compartir la cena, acompañado de una oración-bendición.

Con este gesto queremos unirnos a Jesús en su Última Cena y a todos por los que Él se entrega. En un día donde se nos pide “aislarnos”, cuando solo hemos podido celebrar la Eucaristía de manera virtual, nos sentimos, si cabe, más unidos entre nosotros, más en común-unión con todos y con toda la humanidad sufriente, alumbrando, de esta manera, la Pascua que esperamos.

Oración-Bendición:

Gracias Señor, porque nos amaste hasta el final, hasta el extremo que se puede amar: dar la vida por otro.

Gracias Señor, porque en la última cena partiste tu pan y vino, para saciar nuestra hambre y nuestra sed…

Gracias Señor, porque en la Eucaristía nos haces UNO contigo, nos unes a tu vida, en la medida en que estamos dispuestos a entregar la nuestra…

Gracias Señor, porque en el pan y el vino nos entregas tu vida y nos llenas de tu presencia.

Gracias Señor, porque quisiste celebrar tu entrega, en torno a una mesa con tus amigos, para que fuesen una comunidad de amor.

Bendice nuestra cena, Señor; bendice a nuestros hermanos más frágiles y enfermos con quienes hoy nos sentimos especialmente unidos; que la fraternidad alumbre para ellos la esperanza. AMEN.


[1] Cf. Cáritas Española, “Conectados y … ¿Vinculados? Guiones Litúrgicos de Cuaresma Pascua 2020.

[2] Cf. Cáritas Española, “Tu compromiso mejora el mundo”, Guiones Litúrgicos de Cuaresma y Pascua 2018.

Coronavirus: La Iglesia española llama a expresar la solidaridad con los afectados en el Día del Amor Fraterno

En pleno impacto sanitario y social de la pandemia del coronavirus, que está causando una grave precariedad social y un intenso sufrimiento en tantas familias de nuestro país, la Iglesia española, a través de Cáritas, la Conferencia Episcopal y los medios de comunicación Cope, Trece TV y Ecclesia, invitan a vivir la Semana Santa en clave de fraternidad con todos los afectados.

La celebración del Día del Amor Fraterno en el día de Jueves Santo es un momento privilegiado, en estos días que celebramos como Iglesia la pasión, muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, para llamar a vivir la fraternidad y hacer vida real el mandamiento nuevo del amor.

La fraternidad alumbra la esperanza

Hay formas concretas de expresar esa solidaridad y cercanía con todos aquellos que atraviesan por circunstancias difíciles a causa del coronavirus.

Una de ellas es el gesto que Cáritas y la Conferencia Episcopal proponen para el día de Jueves Santo bajo el lema “La fraternidad alumbra la esperanza”. Se trata de encender una vela en el momento de compartir la cena, acompañado de una oración-bendición.

Con este gesto se invita a unirse a Jesús en su Última Cena y a todos por los que Él se entrega. En un día donde, a causa del aislamiento, sólo hemos podido celebrar la Eucaristía de manera virtual, este gesto nos ayudará a sentirnos, si cabe, más unidos entre nosotros, más en común-unión con todos y con toda la Humanidad sufriente por esta pandemia global. Al encender una vela, nos unimos en comunidad fraterna y alumbramos la Pascua que esperamos.

Apoyo económico a las personas más vulnerables

Otro gesto a través del cual es posible expresar en el Día del Amor Fraterno esa cercanía solidaria con los afectados ante el impacto del coronavirus es canalizar ese compromiso a través del apoyo económico a la campaña de emergencia Cada gesto cuenta lanzada por Cáritas Diocesana de Huelva para apoyar las necesidades más urgentes de las personas en situación más vulnerable.

Los efectos del Covid-19 en las condiciones económicas y sociales del país están siendo muy intensos y todo indica que, debido a la crisis de empleo en ciernes y la falta de ingresos a la que ya se enfrentan cientos de miles de familias, las demandas de apoyo urgente van a multiplicarse. En ese escenario, los esfuerzos de acompañamiento de Cáritas estarán, como en ocasiones recientes, allí donde las necesidades de las personas más frágiles sean mayores.

Hacer memoria para amar sirviendo

Cada Jueves Santo, la Iglesia hace memoria agradecida de la Última Cena de Jesús con sus discípulos y de esa experiencia radical del amor fraterno que Jesús quiso expresar en el gesto del lavatorio de los pies, que es expresión del amor hecho servicio.

No hay amor si no se aprende a conjugar el verbo servir, si no se está dispuesto a despojarse de todo aquello que estorba, sin ponerse a los pies de aquel que nos necesita.

En este Día del Amor Fraterno de 2020, cuando Jesús nos invita a sentarnos a su mesa, a compartir el pan y la vida, a aprender la lección del servicio, es el momento en el que este servicio debemos centrarlo de forma concreta en los golpeados por el coronavirus y, especialmente, en quienes están en situación de mayor vulnerabilidad y exclusión social ante la pandemia.

Algunas actitudes para vivir la fraternidad

Dentro de la llamada que Cáritas y la Conferencia Episcopal lanzan para vivir este año la jornada del Amor Fraterno potenciando el valor de la acogida, se apuntan algunas actitudes que pueden ayudar a vivir el amor fraternal:

– Mirada atenta para descubrir la necesidad del otro, comenzando por aquellos con quienes compartimos el hogar y el confinamiento.

– Humildad para reconocer la propia vulnerabilidad y acoger el cariño y la cercanía del otro.

– Ayuda mutua. Es la hora de una fraternidad inteligente, ejemplar y creativa para superar el individualismo y descubrir que nos necesitamos todos.

– Compasión. Sentir con el otro y estar al lado compartiendo desalientos y esperanzas.

– Responsabilidad para cuidarse y cuidar al otro, asumiendo las consecuencias de las propias acciones.

– Gratuidad. Amar es dar, es dar-se, ofrecer lo que soy y tengo, aunque parezca insignificante.

– Acompañar como expresión del amor hecho servicio generoso, entregado y cercano.

– Orar contemplando a Cristo en su Cruz y mirando con ternura a todos los que sufren.

– Esperanza, la que viene de Cristo resucitado, que ilusiona y abre al futuro porque con la Pascua llegan días de salvación y alegría.

Oración-bendición

Asimismo, y con objeto de acompañar el encendido de una vela en el momento de compartir la cena, Cáritas y la Conferencia Episcopal proponen una oración-bendición:

Gracias Señor, porque nos amaste hasta el final, hasta el extremo que se puede amar: dar la vida por otro.

Gracias Señor, porque en la última cena partiste tu pan y vino, para saciar nuestra hambre y nuestra sed…

Gracias Señor, porque en la Eucaristía nos haces UNO contigo, nos unes a tu vida, en la medida en que estamos dispuestos a entregar la nuestra…

Gracias Señor, porque en el pan y el vino nos entregas tu vida y nos llenas de tu presencia.

Gracias Señor, porque quisiste celebrar tu entrega, en torno a una mesa con tus amigos, para que fuesen una comunidad de amor.

Bendice nuestra cena, Señor; bendice a nuestros hermanos más frágiles y enfermos con quienes hoy nos sentimos especialmente unidos; que la fraternidad alumbre para ellos la esperanza.

AMEN.

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#AmorFraterno