En esta nueva fase, el programa ha acercado el Comercio Justo a jóvenes de distintas localidades de la provincia, entre ellas San Juan del Puerto, Bonares, Bollullos Par del Condado y Punta Umbría. La respuesta del alumnado ha sido excelente, con una participación activa y un notable interés por comprender cómo sus decisiones de consumo influyen en la realidad global.
Durante las sesiones se plantearon preguntas clave: ¿Es el Comercio Justo más caro? ¿Llega realmente el dinero a los productores? Para responderlas, el alumnado no se limitó a escuchar. A través de la dinámica “Bulos y realidades”, contrastaron información y desmontaron mitos muy extendidos. El aula se transformó en un espacio de debate vivo, donde los y las jóvenes reflexionaron sobre cómo el modelo de consumo actual impacta en los derechos humanos.

Este ejercicio les llevó a cuestionar sus propios hábitos de compra y a descubrir el poder transformador que tiene el uso cotidiano del dinero: la capacidad de perpetuar desigualdades o, por el contrario, de apoyar un sistema económico que respete la dignidad de las personas y el cuidado del planeta.
El acercamiento a los productos de la Tienda de Cáritas permitió materializar conceptos que, en ocasiones, pueden parecer abstractos. El alumnado comprobó que el Comercio Justo es una alternativa real, cercana y accesible, y que existen opciones al alcance de cualquiera.
“Comunicar para transformar” continúa demostrando que la educación en valores es esencial para construir una ciudadanía global comprometida. Gracias al trabajo del voluntariado del Área de Cooperación Internacional y al de las Cáritas Parroquiales de los pueblos. También a la implicación de los centros educativos, el proyecto sigue tejiendo una red de jóvenes que ya no miran sus compras de la misma manera: ahora saben que cada elección de consumo tiene el poder de cambiar el mundo.

