Cáritas Diocesana de Huelva presenta su Memoria 2025: más de 16.000 personas acompañadas en un contexto marcado por la dificultad de acceso a la vivienda

  • El acceso a la vivienda se consolida como uno de los principales factores de exclusión en la provincia.
  • La entidad realizó más de 354.000 atenciones en un contexto marcado por la dificultad de acceso a la vivienda.

Huelva, 4 de junio de 2026. La directora de Cáritas Diocesana de Huelva, María Macías, junto con José Antonio Sosa, Delegado Diocesano han presentado la Memoria General 2025, un documento que recoge la realidad del trabajo de la entidad y que supone una radiografía muy real de la situación de la Diócesis de Huelva contada desde el trabajo diario de los 70 equipos de Cáritas  Parroquiales que existen en la provincia y desde los Servicios Diocesanos y todos sus proyectos.

Durante este periodo, Cáritas ha acompañado a 8.756 personas, aquellas que acuden directamente a la entidad y participan en procesos de acogida y acompañamiento. Esta acción se amplía hasta alcanzar a 16.089 personas beneficiadas, al extenderse el apoyo a sus entornos familiares. En total, se han realizado 354.508 atenciones para dar respuesta a situaciones de necesidad.

El incremento del 0,6% en el número de atenciones respecto al año anterior refleja la consolidación de procesos de acompañamiento cada vez más intensos y prolongados. Esta evolución está directamente relacionada con las dificultades que muchas personas encuentran para mejorar sus condiciones de vida, especialmente en lo relativo al acceso a una vivienda digna.

La realidad atendida durante 2025 muestra que las personas acompañadas son principalmente familias, en muchos casos sostenidas por mujeres con menores a su cargo, que cuentan con ingresos insuficientes para cubrir necesidades básicas. A ello se suma la situación de personas en situación administrativa irregular, sin recursos económicos y con carencias importantes en ámbitos como la alimentación, el acceso a bienes básicos o la estabilidad residencial.

El encarecimiento general de la vida, especialmente en alimentación, suministros y alquiler, ha agravado estas situaciones. El acceso a la vivienda se ha consolidado como uno de los principales factores de exclusión, debido a la escasez de oferta, los elevados precios y los requisitos exigidos. Esta situación está provocando un aumento de realidades como el hacinamiento, las viviendas precarias o los procesos de pérdida de vivienda, además de alargar la estancia en los recursos disponibles.

En este contexto, Cáritas constata también un aumento de la vulnerabilidad social vinculada a la falta de acceso a una vivienda digna. Durante este año se ha mantenido un elevado número de personas en situación de sinhogarismo, una realidad que deja de ser puntual para consolidarse como estructural. La entidad muestra especial preocupación por perfiles especialmente vulnerables como personas sin red de apoyo, personas con problemas de salud mental, así como jóvenes que, al alcanzar la mayoría de edad, quedan fuera del sistema de protección.

El ámbito del empleo continúa siendo una vía fundamental para la inclusión, aunque sigue presentando importantes dificultades. Las personas acompañadas suelen encontrarse en situación o riesgo de pobreza, con baja cualificación o formación no homologada, lo que dificulta su acceso al mercado laboral. Desde Cáritas se trabaja a través del acompañamiento psicológico, social, laboral y jurídico, así como mediante acciones formativas y la colaboración con el tejido empresarial, promoviendo oportunidades de inserción laboral y mejora de la empleabilidad.

La acción de Cáritas se desarrolla principalmente a través de las Cáritas Parroquiales, que sostienen una intervención integral centrada en la acogida y el acompañamiento, el apoyo en el acceso y mantenimiento de la vivienda, la atención a la salud, la formación e inserción laboral y el fortalecimiento de la dimensión comunitaria como espacio de encuentro, participación y cuidado mutuo. Esta labor no sería posible sin el compromiso constante de las personas voluntarias. En 2025, un total de 608 voluntarios y voluntarias han hecho posible la acción de acogida, escucha y promoción, siendo el voluntariado una parte fundamental de la entidad y el alma de los proyectos y acciones que se llevan a cabo.

Recursos invertidos

Cáritas Diocesana de Huelva ha invertido en 2025 un total de 2.487.381€. Esta cantidad procede de la aportación de subvenciones públicas y privadas, así como del compromiso de socios, donantes y las Cáritas Parroquiales. El desarrollo de la acción de Cáritas y la gestión de estos recursos responden a un compromiso firme con la transparencia y la apertura de la información.

Solidaridad onubense

Cabe destacar las aportaciones de las 1.880 personas socias, las 665 donantes, las 242 hermandades y las 31 empresas colaboradoras, así como las aportaciones directas de la comunidad cristiana onubense a través de campañas, colectas y acciones puntuales promovidas por la Iglesia de Huelva.

Por otro lado, hay que señalar la ayuda que Cáritas encuentra en numerosas empresas, no solo en el ámbito económico, sino también en la esfera laboral, posibilitando un trabajo digno y favoreciendo la contratación y la inserción laboral de las personas a las que acompaña la entidad.

Elige amar. Elige comunidad

En un contexto marcado por la prisa, la fragmentación y el crecimiento de situaciones de aislamiento, Cáritas recuerda que la comunidad no surge por casualidad, sino que se construye cada día a través de decisiones conscientes, de gestos que suman y de vínculos que se cuidan.

Con el deseo de poner en el centro la dignidad de las personas y recuperar la fuerza de lo colectivo, Cáritas presenta su campaña de Caridad bajo el lema “Elige amar. Elige comunidad”. Con esta propuesta, la red de Cáritas se une a la celebración del Corpus Christi y lanza una invitación a toda la sociedad a implicarse en la construcción de comunidad, apostando por el encuentro, la cercanía y el compromiso con quienes más lo necesitan.

Para consultar la memoria completa: caritashuelva.org

Cáritas invita a la sociedad a redescubrir la fraternidad como un signo contracultural profundamente transformador

En un contexto marcado por las guerras, el individualismo y la creciente polarización, Cáritas lanza su tradicional campaña de Caridad con una invitación a redescubrir y vivir la fraternidad como un motor de transformación social.

Bajo el lema “Elige amar. Elige comunidad”, la Confederación se suma a la celebración del Corpus Christi, que tendrá lugar el próximo domingo 7 de junio con una multitudinaria Eucaristía presidida por el papa León XIV en Madrid.

Conscientes de que nadie puede pelear la vida aisladamente, Cáritas constata cada día el poder transformador de la fraternidad. “Vivir promoviendo un estilo de vida basado en la fraternidad implica reconocernos iguales en dignidad y asumir el cuidado del otro como una responsabilidad compartida. Estos vínculos que nacen del encuentro con los demás son los que nos sostienen frente a los retos de estos tiempos tan complejos”, explica Eva San Martín, responsable de la Campaña de Caridad.

Hacer hueco a los más pobres y a los que vienen de fuera

La fraternidad no se construye a base de proyectos bien delimitados y reglados -que también son necesarios-, sino con gestos cotidianos de solidaridad como hacer hueco a los más pobres; a los que vienen de fuera buscando refugio y hogar; o a quienes viven enfermos o soportan el peso de múltiples formas de sufrimiento y exclusión.

Los rostros de los que se van quedando al margen de nuestra sociedad siguen creciendo. Según el IX informe FOESSA, la exclusión severa afecta a 4,3 millones de personas, un 52% más que en 2007. La población de origen inmigrante presenta una tasa de exclusión del 47% triplicando la de la población autóctona, mientras que el riesgo de pobreza golpea con mayor intensidad a los hogares encabezados por mujeres.

Frente a la tentación de mirar hacia otro lado para protegernos de la angustia y la impotencia que nos genera la realidad, Cáritas invita a asumir la fraternidad, la corresponsabilidad y el cuidado muto como un signo contracultural profundamente transformador, capaz de anunciar la cercanía de Dios y su amor a toda la humanidad.

Mirar desde las víctimas

En su habitual mensaje con motivo del Día de la Caridad, los obispos de la Subcomisión Episcopal para la Acción Caritativa y Social exhortan a alzar la mirada a Cristo desde “esa escuela de la santidad que son las víctimas de este sistema injusto”.

“Al igual que el grano triturado forma el pan que se transformará en el cuerpo y la sangre de Cristo en la Eucaristía, así la vida quebrada de tantas personas víctimas de violencia nos facilita poner la mirada en el Dios que reconocemos en los pobres y sufrientes”, señalan en su nota bajo el título “Alzar la mirada para encontrarse con la paz de Cristo”.

Ante la realidad de tantas personas que se encuentran en un estado de sometimiento, los prelados invitan a realizar gestos de fraternidad que hagan presente el Reino de Dios: favorecer que la comunidad sea un espacio para tejer relaciones de amistad; realizar signos de entrega y servicio verdadero, y abrir espacios nuevos y acogedores donde activar la caridad para atender mejor, cuidar unos de otros y celebrar agradecidos el don de la vida.