Cáritas Diocesana de Huelva sigue dando respuesta a las demandas laborales de personas afectadas por la crisis del coronavirus

Cáritas Diocesana de Huelva ha intensificado sus esfuerzos desde que se declaró el estado de alarma. La entidad, que atiende a las personas más vulnerables de la sociedad, constata como este colectivo se está incrementando a raíz de los graves efectos económicos y laborales provocados por la crisis sanitaria del coronavirus. En la última semana se han atendido las llamadas de cientos de nuevas personas que han contactado por primera vez con Cáritas.

La responsable del Área de Empleo, Antonia Gallardo nos explica que “muchas de las personas que han contactado en los últimos días con Cáritas son trabajadores que han perdido su puesto en sectores como el comercio y la hostelería y que ahora, se reinventan ya que necesitan trabajar y, se adaptan para hacer otros trabajos que nunca antes han realizado, como son las campañas agrícolas”.

Por otra parte las empresas quieren a gente de la provincia de Huelva para trabajar y así, adaptarse a las exigencias del Gobierno. Antes de la crisis, ya había muchas personas en situación de exclusión, pero ahora se ven incrementadas por el cierre de empresas y por tanto, pérdida de trabajo.

Desde el área de Empleo tenemos la experiencia de muchos años trabajando la intermediación laboral, en la cual, contactan con empresas y las ponen en contacto con personas dispuestas a trabajar. “Trabajamos fundamentalmente con personas que nos vienen derivadas de parroquias, promocionando la proyección y el fomento de la persona en su conjunto. En estos últimos días hemos recibido cientos de llamadas, que atendemos y escuchamos. Estamos para eso, para estar cerca aunque sea a través del teléfono”, comenta Gallardo.

Desde que comenzó la crisis, desde el área de Empleo se han conseguido cubrir 130 ofertas de trabajo principalmente en el sector agrícola. Han trabajado con personas que viven en los asentamientos chabolistas, dotándoles de trabajo digno y vivienda, también con personas sin hogar, consiguiendo, de igual manera, vivienda y empleo. Además han atendido a familias en situación de desempleo dándoles la oportunidad de encontrar otro trabajo para que no pierdan sus ingresos.

Son muchas las personas que se ven en una situación de dificultad y tienen que buscar trabajo para salir adelante. Desde Cáritas, entendemos la difícil situación que están viviendo muchas personas, la desesperación que están sintiendo, y la rabia que sienten ya que muchas de ellas nos comunican la desidia de llamar a un teléfono y que detrás del cable no haya nadie para atenderte.

Pese a que el confinamiento ha obligado a cambiar la forma de trabajar, desde Cáritas hemos reforzado la atención telefónica para ofrecer sus servicios a todas las personas que veníamos atendiendo y también a nuevos demandantes.

En el marco de la campaña ‘Ante el coronavirus, cada gesto cuenta’ Cáritas Diocesana de Huelva ha habilitado una cuenta  bancaria (ES38 2100 7434 3722 0024 1033) para recibir donaciones que ayuden a seguir con la actividad de apoyo, atención y acompañamiento de los colectivos más vulnerables durante el estado de alarma, ya que vienen tiempos difíciles para muchas personas.

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Todos tenemos la oportunidad de ser solidarios en nuestra declaración de la renta. ¡Descubre cómo!

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Cuando marcas conjuntamente las casillas de Iglesia Católica y de Fines Sociales estás aportando el 1,4% de tus impuestos al sostenimiento de la Iglesia y a apoyar proyectos de atención a personas en situación de pobreza y exclusión. Recuerda que se pueden marcar ambas casillas y que no tendrás que pagar más ni te devolverán menos.

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Siete preguntas básicas sobre la asignación tributaria a través del 1,4% del IRPF

¿De verdad puedo marcar las dos casillas a la vez?

Sí. Se pueden marcar las dos casillas conjuntamente.

¿Y es cierto que marcando las dos casillas se duplica la ayuda?

Sí, cada casilla marcada genera el 0,7%. Si marcas las dos casillas se destina el 1,4%.

¿Y a mí me cuesta algo?

No, no te cuesta nada. Tú decides el destino del 1,4% de tus impuestos.

¿Y si no marco alguna casilla?

Hacienda destinará el importe correspondiente a otras partidas de los presupuestos generales del Estado.

¿Por qué es bueno marcar la casilla Iglesia Católica?

Porque así puedes destinar un porcentaje de tus impuestos a colaborar con las necesidades de la Iglesia.

¿Por qué debo marcar también la casilla Fines Sociales?

Porque de este modo, un porcentaje de tus impuestos se destina a proyectos sociales en España y en países desfavorecidos.

¿Percibe Cáritas recursos de las casillas de Iglesia Católica y de Fines Sociales?

Sí. Cáritas es parte esencial de la Iglesia Católica y, además, como organización social recibe fondos de la casilla de Fines Sociales.

Ayúdanos a conseguir que cada vez más personas marquen ambas casillas, difunde esta campaña con nuestros materiales descargables.


En el Día del Amor Fraterno

Ante la irrupción del Coronavirus y el sufrimiento que va dejando a su paso, Cáritas Española, junto a la Conferencia Episcopal Española y los medios de comunicación Cope y TRECE, queremos aprovechar la Semana Santa para darle un nuevo impulso a nuestra Campaña “Cada gesto cuenta”, vinculándola a lo que en estos días celebramos como Iglesia: la pasión, muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo y la llamada a vivir la fraternidad, haciendo vida el mandamiento nuevo del amor.

Siguiendo los pasos del Señor y alimentados por la Palabra de Dios, el Pan eucarístico y la oración, abriremos bien los ojos para descubrir los rostros frágiles y necesitados, dejaremos que nuestro corazón se mueva a compasión sin dejarse vencer por la indiferencia, ofreceremos nuestro tiempo, nuestras manos, nuestros donativos a favor de las Cáritas diocesanas, y hasta nuestras personas, para levantar y acompañar al caído en el camino. 

Hacer memoria para amar sirviendo

Cada Jueves Santo hacemos memoria agradecida de la Última Cena de Jesús con sus discípulos y de todo lo que aconteció en el marco de la misma: la institución de la Eucaristía y del sacerdocio, el mandato del amor… Este amor fraterno quiso Jesús significarlo en el gesto del lavatorio de los pies, que es expresión del amor hecho servicio, al que los cristianos estamos llamados.

La Eucaristía es “sacramento de la caridad”. En ella se “actualiza sacramentalmente el don de la propia vida que Jesús ha hecho en la Cruz por nosotros y el mundo entero. Al mismo tiempo en la Eucaristía Jesús nos hace testigos de la compasión de Dios por cada hermano y hermana” (Sacramentum caritatis 88). La Eucaristía es fuente y corazón de nuestra fe, aliento de nuestra esperanza y alimento de nuestra caridad. Quien comulga con Cristo entra en comunión con toda la humanidad y se siente comprometido a ser don para los demás.

El Jueves Santo es el Día del amor fraterno, pues no se puede separar Eucaristía y amor a los hermanos, un amor que se hace servicio concreto, sencillo y gratuito al estilo de Jesús. Efectivamente, no hay amor si no se aprende a conjugar el verbo servir. No hay amor si no se está dispuesto, siguiendo el ejemplo de Jesús, a inclinarse y despojarse de todo aquello que estorba. No hay amor sin ponerse a los pies de aquel que nos necesita. Ahora bien, antes es necesario dejarse “lavar”, acoger agradecidamente el cariño, el cuidado y la cercanía de otros; y desde esa experiencia “arremangarse” para servir gratuitamente, especialmente a los que más sufren y los más pobres.

En el Día del Amor fraterno, Jesús nos invita a sentarnos a su mesa, a compartir el pan y la vida, a aprender la lección del servicio. En el momento actual, este servicio lo hemos de centrar especialmente en los enfermos por el Coronavirus y en sus familias; también, por supuesto, en las personas en situación de vulnerabilidad y exclusión social. “¿Veis lo que he hecho? Haced vosotros lo mismo”. Gracias a Dios, esta fraternidad está manifestándose ya en múltiples gestos solidarios y de cuidados que apuntan hacia la Pascua, pues el amor alumbra nuestra esperanza. Aún así, nos queda mucho por hacer.

Algunas actitudes para vivir la fraternidad.

En estos días tan duros necesitamos potenciar actitudes y valores. Apuntamos algunos que nos pueden ayudar a vivir el amor fraternal.

  • Mirada atenta para descubrir la necesidad del otro, comenzando por aquellos con quienes comparto el hogar y el confinamiento.
  • Humildad para reconocer la propia vulnerabilidad y acoger el cariño y la cercanía del otro.
  • Ayuda mutua. Es la hora de una fraternidad inteligente, ejemplar y creativa para superar el individualismo y descubrir que nos necesitamos todos.
  • Compasión. Sentir con el otro y estar al lado compartiendo desalientos y esperanzas.
  • Responsabilidad para cuidarse y cuidar al otro, asumiendo las consecuencias de las propias acciones.
  • Gratuidad. Amar es dar, es dar-se, ofrecer lo que soy y tengo, aunque parezca insignificante.
  • Acompañar como expresión del amor hecho servicio generoso, entregado y cercano.
  • Orar contemplando a Cristo en su Cruz y mirando con ternura a todos los que sufren.
  • Esperanza, la que viene de Cristo resucitado, una esperanza que ilusiona y abre al futuro porque con la Pascua llegan días de salvación y alegría.[2]

Un gesto: la fraternidad alumbra la esperanza.

Desde Cáritas proponemos un gesto para el día de Jueves Santo. Se trata de encender una vela en el momento de compartir la cena, acompañado de una oración-bendición.

Con este gesto queremos unirnos a Jesús en su Última Cena y a todos por los que Él se entrega. En un día donde se nos pide “aislarnos”, cuando solo hemos podido celebrar la Eucaristía de manera virtual, nos sentimos, si cabe, más unidos entre nosotros, más en común-unión con todos y con toda la humanidad sufriente, alumbrando, de esta manera, la Pascua que esperamos.

Oración-Bendición:

Gracias Señor, porque nos amaste hasta el final, hasta el extremo que se puede amar: dar la vida por otro.

Gracias Señor, porque en la última cena partiste tu pan y vino, para saciar nuestra hambre y nuestra sed…

Gracias Señor, porque en la Eucaristía nos haces UNO contigo, nos unes a tu vida, en la medida en que estamos dispuestos a entregar la nuestra…

Gracias Señor, porque en el pan y el vino nos entregas tu vida y nos llenas de tu presencia.

Gracias Señor, porque quisiste celebrar tu entrega, en torno a una mesa con tus amigos, para que fuesen una comunidad de amor.

Bendice nuestra cena, Señor; bendice a nuestros hermanos más frágiles y enfermos con quienes hoy nos sentimos especialmente unidos; que la fraternidad alumbre para ellos la esperanza. AMEN.


[1] Cf. Cáritas Española, “Conectados y … ¿Vinculados? Guiones Litúrgicos de Cuaresma Pascua 2020.

[2] Cf. Cáritas Española, “Tu compromiso mejora el mundo”, Guiones Litúrgicos de Cuaresma y Pascua 2018.

Coronavirus: La Iglesia española llama a expresar la solidaridad con los afectados en el Día del Amor Fraterno

En pleno impacto sanitario y social de la pandemia del coronavirus, que está causando una grave precariedad social y un intenso sufrimiento en tantas familias de nuestro país, la Iglesia española, a través de Cáritas, la Conferencia Episcopal y los medios de comunicación Cope, Trece TV y Ecclesia, invitan a vivir la Semana Santa en clave de fraternidad con todos los afectados.

La celebración del Día del Amor Fraterno en el día de Jueves Santo es un momento privilegiado, en estos días que celebramos como Iglesia la pasión, muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, para llamar a vivir la fraternidad y hacer vida real el mandamiento nuevo del amor.

La fraternidad alumbra la esperanza

Hay formas concretas de expresar esa solidaridad y cercanía con todos aquellos que atraviesan por circunstancias difíciles a causa del coronavirus.

Una de ellas es el gesto que Cáritas y la Conferencia Episcopal proponen para el día de Jueves Santo bajo el lema “La fraternidad alumbra la esperanza”. Se trata de encender una vela en el momento de compartir la cena, acompañado de una oración-bendición.

Con este gesto se invita a unirse a Jesús en su Última Cena y a todos por los que Él se entrega. En un día donde, a causa del aislamiento, sólo hemos podido celebrar la Eucaristía de manera virtual, este gesto nos ayudará a sentirnos, si cabe, más unidos entre nosotros, más en común-unión con todos y con toda la Humanidad sufriente por esta pandemia global. Al encender una vela, nos unimos en comunidad fraterna y alumbramos la Pascua que esperamos.

Apoyo económico a las personas más vulnerables

Otro gesto a través del cual es posible expresar en el Día del Amor Fraterno esa cercanía solidaria con los afectados ante el impacto del coronavirus es canalizar ese compromiso a través del apoyo económico a la campaña de emergencia Cada gesto cuenta lanzada por Cáritas Diocesana de Huelva para apoyar las necesidades más urgentes de las personas en situación más vulnerable.

Los efectos del Covid-19 en las condiciones económicas y sociales del país están siendo muy intensos y todo indica que, debido a la crisis de empleo en ciernes y la falta de ingresos a la que ya se enfrentan cientos de miles de familias, las demandas de apoyo urgente van a multiplicarse. En ese escenario, los esfuerzos de acompañamiento de Cáritas estarán, como en ocasiones recientes, allí donde las necesidades de las personas más frágiles sean mayores.

Hacer memoria para amar sirviendo

Cada Jueves Santo, la Iglesia hace memoria agradecida de la Última Cena de Jesús con sus discípulos y de esa experiencia radical del amor fraterno que Jesús quiso expresar en el gesto del lavatorio de los pies, que es expresión del amor hecho servicio.

No hay amor si no se aprende a conjugar el verbo servir, si no se está dispuesto a despojarse de todo aquello que estorba, sin ponerse a los pies de aquel que nos necesita.

En este Día del Amor Fraterno de 2020, cuando Jesús nos invita a sentarnos a su mesa, a compartir el pan y la vida, a aprender la lección del servicio, es el momento en el que este servicio debemos centrarlo de forma concreta en los golpeados por el coronavirus y, especialmente, en quienes están en situación de mayor vulnerabilidad y exclusión social ante la pandemia.

Algunas actitudes para vivir la fraternidad

Dentro de la llamada que Cáritas y la Conferencia Episcopal lanzan para vivir este año la jornada del Amor Fraterno potenciando el valor de la acogida, se apuntan algunas actitudes que pueden ayudar a vivir el amor fraternal:

– Mirada atenta para descubrir la necesidad del otro, comenzando por aquellos con quienes compartimos el hogar y el confinamiento.

– Humildad para reconocer la propia vulnerabilidad y acoger el cariño y la cercanía del otro.

– Ayuda mutua. Es la hora de una fraternidad inteligente, ejemplar y creativa para superar el individualismo y descubrir que nos necesitamos todos.

– Compasión. Sentir con el otro y estar al lado compartiendo desalientos y esperanzas.

– Responsabilidad para cuidarse y cuidar al otro, asumiendo las consecuencias de las propias acciones.

– Gratuidad. Amar es dar, es dar-se, ofrecer lo que soy y tengo, aunque parezca insignificante.

– Acompañar como expresión del amor hecho servicio generoso, entregado y cercano.

– Orar contemplando a Cristo en su Cruz y mirando con ternura a todos los que sufren.

– Esperanza, la que viene de Cristo resucitado, que ilusiona y abre al futuro porque con la Pascua llegan días de salvación y alegría.

Oración-bendición

Asimismo, y con objeto de acompañar el encendido de una vela en el momento de compartir la cena, Cáritas y la Conferencia Episcopal proponen una oración-bendición:

Gracias Señor, porque nos amaste hasta el final, hasta el extremo que se puede amar: dar la vida por otro.

Gracias Señor, porque en la última cena partiste tu pan y vino, para saciar nuestra hambre y nuestra sed…

Gracias Señor, porque en la Eucaristía nos haces UNO contigo, nos unes a tu vida, en la medida en que estamos dispuestos a entregar la nuestra…

Gracias Señor, porque en el pan y el vino nos entregas tu vida y nos llenas de tu presencia.

Gracias Señor, porque quisiste celebrar tu entrega, en torno a una mesa con tus amigos, para que fuesen una comunidad de amor.

Bendice nuestra cena, Señor; bendice a nuestros hermanos más frágiles y enfermos con quienes hoy nos sentimos especialmente unidos; que la fraternidad alumbre para ellos la esperanza.

AMEN.

#CadaGestoCuenta

#AmorFraterno

El confinamiento en La Casa de los Milagros

Zahra, Hassana, Rachida, Aouitef son algunas de las mujeres que viven desde el pasado agosto en la Casa Santa María de los Milagros de Cáritas Diocesana de Huelva. Una casa de acogida para personas en situación de sin hogar y que además atraviesan una enfermedad. Esta casa se ha convertido en un espacio de recuperación y fortalecimiento de la salud. Durante el periodo que estén en la casa, las personas tienen cubiertas todas sus necesidades básicas, tratamiento médico, acompañamiento, actividades para la mejora personal y de autoestima. Se les brinda un espacio donde se sientan acogidas y queridas, donde se les ayude a serenarse y estar en paz consigo mismas. Además, cuando la situación de la persona es terminal se les acompaña en el duelo y en la aceptación de su final.

Por la crisis del coronavirus y el confinamiento, estas personas que se recuperaban en la casa han tenido que limitar sus salidas. Solo aquellas que tienen que acudir a la sesión de quimioterapia pueden ir al hospital. Estas mujeres vinieron a España para trabajar en la campaña de frutos rojos, muchas de ellas hace más de 13 años que trabajan los campos durante los 9 meses que dura la campaña. Hay que destacar que para sus familias, el sueldo de estas mujeres es el único sustento económico que tienen.

Este año se  encontraron con una enfermedad que les impidió seguir trabajando. Muchas de ellas necesitaban un espacio estable de recuperación, un lugar donde pudieran ser atendidas, un sitio donde pudieran sentirse apoyadas en la enfermedad y poder recuperarse. Y por eso, la Casa Santa María de los Milagros se convierte en el abrazo cálido, en la mano que se tiende al que está derrotado, en la voz que susurra para calmar los miedos.

Ahora, asustadas por la situación y lejos de sus familias, intentan invertir su tiempo haciendo algo útil para ellas y para otros. Esta semana han comenzado a fabricar mascarillas que usarán cuando vayan al hospital a recibir el tratamiento. “Es una forma de entretenerse, de sentirse útil y contribuir para hacer algo ante esta situación”, cuenta una de las responsables de la casa.

Desde Cáritas Diocesana de Huelva seguiremos acompañando a las personas que más lo necesitan, siendo conscientes de la situación y tomando todas las medidas de prevención, pero con absoluta disposición para estar allí dónde nos necesitan. 

URGENTE: Cáritas alerta de una captación de fondos fraudulenta en su nombre a través de redes sociales

Cáritas denuncia los intentos de phishing que están circulando en los últimos días a nivel estatal a través de WhatsApp y redes sociales para recaudar de manera fraudulenta y utilizando el nombre y la imagen de nuestra institución fondos económicos y ayuda en especie para los afectados por el coronavirus.

Estamos trabajando para frenar ese fraude y poner la correspondiente denuncia ante la Policía Nacional.

Rogamos a todos los voluntarios, socios y donantes, así como a toda la ciudadanía, que se abstengan de acceder a esa aplicación fraudulenta y eviten replicarla a través de cualquier medio de comunicación o dispositivo.

Ante cualquier duda a la hora de hacer efectiva a través de Cáritas la solidaridad con los efectos del coronavirus en las personas más vulnerables, aconsejamos consultar los canales habilitados a tal efecto tanto en las respectivas páginas web de las Cáritas Diocesanas como en la web de Cáritas Española, o a través de los servicios de atención telefónica de la Cáritas más cercana.

Cuenta única para apoyar la Campaña de Captación de Fondos de Cáritas Diocesana de Huelva:

  • LA CAIXA: ES38 2100 7434 3722 0024 1033    

No olvide declarar el concepto, ‘Covid-19 Cáritas’ en el momento del ingreso bancario.

Recuerde que para recibir certificación de sus donaciones es imprescindible que nos comunique nombre y apellidos, NIF/CIF dirección completa. Para ello, si lo necesita, puede comunicárnoslo a los correos cgallardo.administracion@caritashuelva.org , nsoto.administracion@caritashuelva.org o a los números de teléfono              627 61 01 13 //  660 17 58 87

Si prefiere otra forma de realizar la donación, envíenos sus datos por la misma vía y nos pondremos en contacto con usted para proceder como considere más convenientemente.

Consultas, dudas, incidenciascomunicacion@caritashuelva.org

#LaCaridadNoCierra – #CadaGestoCuenta

Coronavirus: Cáritas alerta sobre la extrema precariedad social en la que están miles de personas en infraviviendas y asentamientos

La emergencia generada por el impacto en España del coronavirus está empujando a unas condiciones socio-sanitarias extremas a unas 12.000 personas que viven en unas condiciones ya de por sí muy precarias en los asentamientos e infraviviendas de Huelva, Almería y Tenerife.

Las Cáritas Diocesanas de estas tres provincias vienen alertando desde la declaración del estado de alarma de esta grave situación de desamparo, que afecta a un número importante de personas que ya de forma habitual viven en situaciones de exclusión residencial y que ahora ven cómo las medidas de confinamiento les limitan aún más su acceso a los derechos humanos.

Imposibilidad de garantizar el confinamiento

Las Cáritas de Huelva, Almería y Tenerife, que desde hace años están dando respuesta a las necesidades de estas personas y familias, vienen alertando en las dos últimas semanas de la imposibilidad material de cumplir con lo establecido en el Real Decreto-ley 8/2020 de 17 de marzo, en cuanto a la adopción de medidas urgentes extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social del COVID-19.

“¿Cómo pueden hacerlo si donde habitan no pueden tener acceso al mínimo vital necesario para vivir con dignidad, con acceso mínimo al agua, la alimentación o a la salud, y malviven en barrancos, cuevas, playas, asentamientos rurales y urbanos, o casas abandonadas?”, se pregunta uno de los responsables de esas Cáritas. “Para ellos es una quimera la consigna del `quédate en casa´”, añaden.

Esta emergencia sanitaria se superpone a una situación extrema previa a la crisis, caracterizada por una falta de recursos de primera acogida, carencia total de alojamiento alternativo e imposibilidad de acceso a derechos humanos básicos (salud e higiene, agua potable o alojamiento digno), como detalló en su informe Philip Alston, relator especial de la ONU para la Pobreza Extrema, tras su visita a los asentamientos en febrero pasado.

En este sentido, es importante subrayar la recomendación recogida hace pocos días por la Relatoría Especial de Naciones Unidas para una Vivienda Adecuada de “la vivienda como primera medida de contención del COVID-19”, junto a la manifestada también por la Relatoría Especial de Naciones Unidas de los derechos al Agua y Saneamiento el pasado lunes 23 de marzo, donde señala que “no se podrá parar el COVID-19 sin proporcionar agua a las personas en situación de vulnerabilidad”.

Datos sobre las zonas afectadas

En Tenerife, Cáritas indica que actualmente hay alrededor de 1.000 personas repartidas en varios municipios que viven en quebradas, barrancos, casas abandonadas o cuevas.

Cáritas Huelva informa que unas 2.500 personas permanecen en varios asentamientos urbanos y rurales repartidos por distintas localidades de la provincia.

En Almería, Cáritas Diocesana señala que alrededor de 8.000 viven en cortijos abandonados, asentamientos construidos con chabolas de plástico y madera, antiguas balsas y construcciones abandonadas.

Todas estas personas se enfrentan actualmente a estas carencias, que han sido documentadas por las Cáritas locales:

– No están teniendo acceso a agua potable y saneamiento, o, si lo tienen, mediante el suministro a través de camiones cisterna y puntos de agua, las personas afectadas tienen que salir fuera de los asentamientos, además de carecer de recipientes adecuados para su traslado y conservación. En muchos casos, tampoco hay acceso a agua no potable para saneamiento.

– Carecen de acceso a medidas sanitarias de prevención y contención del COVID-19, excepto a los kits de higiene facilitados por entidades sociales, como Cáritas.

– Tampoco disponen de kits de alimentación, según se establece en las medidas ordenadas por Ministerios de Defensa y de Derechos Sociales y Agenda 2030 respecto a personas en situación de sin hogar. El único suministro de comida son las bolsas que las entidades sociales les están proporcionando, aunque cada vez con mayores dificultades:

Propuestas

Cáritas está reclamando en los distintos niveles de coordinación y toma de decisiones, tanto local y autonómico como estatal, las medidas necesarias para garantizar en esos asentamientos la aplicación de uno de los ejes señalados en el Real Decreto del 17 de marzo: “Refuerzo del Sistema Nacional de Salud en todo el territorio nacional con el aseguramiento de suministro de bienes y servicios necesarios para la protección de la salud pública, el abastecimiento alimentario, el suministro de energía eléctrica, productos derivados del petróleo y gas natural y ciertas medidas también en materia de transportes”.

Además, es urgente asegurar las medidas de confinamiento en los asentamientos rurales y urbanos e infraviviendas de las zonas donde residen las personas y familias afectadas, tal y como las Cáritas de Huelva, Almería y Tenerife vienen planteando a las distintas Subdelegaciones y Delegaciones de Gobierno, Ayuntamientos y servicios de Protección Civil, así como ante organismos de la Administración estatal.

Para ello, Cáritas pide la convocatoria inmediata de Mesas de Emergencia para facilitar medidas de confinamiento en asentamientos rurales y urbanos e infraviviendas ante la crisis del coronavirus, con la presencia de los tres niveles de Administración pública (local, autonómica y estatal) y las entidades sociales, con el objetivo de coordinarse en la aplicación, seguimiento y evaluación de las medidas que se establezcan.

Entre estas medidas, es indispensable garantizar con la máxima urgencia:

– Abastecimiento permanente de agua potable, alimentos (comida caliente de forma cíclica y temporal) y medidas sanitarias de prevención del COVID-19 con la tutela y coordinación del Ministerio de Defensa, a través de unidades sanitarias especializadas.

– En su caso, y para poder hacer seguimiento de cuarentenas obligadas por la pandemia, utilización de espacios habilitados a tal efecto.

– Dada la especial situación de vulnerabilidad de las mujeres y menores, facilitar alojamientos adecuados a las que puedan ser trasladados.

#CadaGestoCuenta

Cáritas Diocesana de Huelva responde ante la crisis del Coronavirus

Situación actual de la crisis

España es uno de los países de la Unión Europea más castigados por la pandemia. Los casos de personas infectadas no paran de aumentar y se estima que cada cuatro días se duplica el número de casos positivos.

Las instituciones educativas de todos los niveles están cerradas desde el pasado 11 de marzo y la población confinada en sus hogares para evitar el contacto y la propagación de la infección.

El Gobierno declaró oficialmente el estado de alarma el sábado 14 de marzo lo que implica:

  • Severas restricciones a los movimientos diarios de todos los ciudadanos, excepto en casos de necesidad urgente: ir a trabajar, comprar alimentos o atención médica o asistencia a personas mayores u otras personas vulnerables.
  • Todos los viajes nacionales e internacionales están restringidos.
  • Además, el Gobierno anunció un paquete de medidas urgentes para enfrentar el impacto económico y social de la crisis.

Actuación de Cáritas Diocesana de Huelva

Cáritas Diocesana de Huelva está colaborando en el cumplimiento de las medidas señaladas a partir del estado de alarma, evitando el tránsito y la aglomeración de personas. Por ello, se han suspendido temporalmente aquellas actividades (atención presencial, reuniones, encuentros, formación, etc) que podrían suponer un riesgo para las personas, tanto  personas participantes, como voluntarios/as y trabajadores.

Cáritas quiere seguir desarrollando la misión de atender a las personas en situación de mayor vulnerabilidad y riesgo de exclusión social, velando por su atención y cuidado.

Como consecuencia del confinamiento provocado por el estado de alarma decretado, muchas  actividades comerciales y productivas han quedado paralizadas, por lo que muchas personas van a ver agravada su situación económica, viéndose abocadas a solicitar ayudas para paliar sus necesidades básicas, y otras que ya vivían una situación de precariedad,  se van a empobrecer aún más.

Con el objetivo de seguir acompañando y ayudando a las personas más vulnerables (personas mayores, enfermas, solas, familias o mujeres solas con hijos/as, personas sin hogar, etc)  y  organizar el servicio de la caridad en los equipos de Cáritas parroquiales y en nuestros programas y proyectos, para garantizar la respuesta a las situaciones urgentes que se nos están planteando, desde Cáritas Diocesana de Huelva se han elaborado protocolos de actuación con orientaciones adaptadas a este momento concreto y con un replanteamiento de nuestros servicios..

Las Cáritas Parroquiales y Cáritas Diocesana estamos identificando las necesidades humanas y materiales que tiene nuestra provincia, tanto de voluntariado como de material sanitario y de protección, alimentación y productos de primera necesidad, con el fin de poder dar respuesta a las necesidades de las personas más afectadas y con mayores dificultades.

Este nuevo escenario de empobrecimiento, va a exigir de todas las personas comprometidas con Cáritas y solidarias con nuestra sociedad, el hacer frente y colaborar con este nuevo reto que nos plantea la situación de incertidumbre que estamos viviendo. Más aún cuando el principal ingreso de las Cáritas Parroquiales eran las colectas y actualmente, a causa del cierre, esos ingresos se ven mermados.

Realizar una donación mediante transferencia o ingreso en cuenta

También puede contribuir al trabajo de Cáritas mediante una donación puntual realizando una transferencia o ingreso en esta cuenta.

  • LA CAIXA: ES38 2100 7434 3722 0024 1033    

No olvide declarar el concepto, ‘Covid-19 Cáritas’ en el momento del ingreso bancario.

Recuerde que para recibir certificación de sus donaciones es imprescindible que nos comunique nombre y apellidos, NIF/CIF dirección completa. Para ello, si lo necesita, puede comunicárnoslo a los correos cgallardo.administracion@caritashuelva.org , nsoto.administracion@caritashuelva.org o a los números de teléfono              627 61 01 13 //  660 17 58 87

Si prefiere otra forma de realizar la donación, envíenos sus datos por la misma vía y nos pondremos en contacto con usted para proceder como considere más convenientemente.

Consultas, dudas, incidenciascomunicacion@caritashuelva.org

La caridad tampoco cierra en Cáritas Diocesana de Huelva

Desde Cáritas Diocesana de Huelva seguimos acompañando a las personas más vulnerables porque la Caridad no cierra. Queremos seguir atendiendo a las personas que en situación más precaria y que pueden encontrase en una situación de vulnerabilidad aún mayor a causa de esta crisis. Cáritas vive con plena consciencia su compromiso y por ello seguimos atendiendo todas las realidades o áreas con las que cuenta nuestra entidad, con las limitaciones propias de este estado de emergencia y alerta.

La misión de Cáritas es ser esperanza en nuestro mundo junto a las personas que viven diariamente la exclusión. Por ello, desde Cáritas Diocesana de Huelva vamos a seguir realizando la labor de asistencia humanitaria en asentamientos, con las precauciones que esta situación de alarma sanitaria nos impone.

En principio y salvo notificación de la administración competente se va a seguir desarrollando en servicio en la medida de los recursos personales disponibles, aunque extremando las medidas de protección y prevención.

Somos conscientes de  nuestra propia identidad como institución  y de las ganas de seguir atendiendo a estas personas desde la buena voluntad; pero, igualmente sabemos que no es suficiente, por lo que para seguir prestando este servicio es necesario que dispongamos de material preventivo efectivo para el desarrollo de la actividad por parte de técnicos y voluntarios. Creemos necesario asegurar el suministro de alimentos y productos de primera necesidad, para poder seguir repartiendo en los diferentes asentamientos. Además, es muy complicado para las personas que acuden a los asentamientos  la detección de  posibles contagios  por el virus, por lo que  sugerimos  la presencia periódica  de personal sanitario  en la línea de atención presencial a estas personas y  detección  de posibles contagios.

Desde Cáritas Diocesana no podemos dejar de remarcarles la absoluta disposición en la línea de acompañar cualquiera de las acciones que se solicita en las medidas de nuestras posibilidades y con las limitaciones que la administración pueda plantear en este sentido.

Centro de Día Puertas Abiertas

Seguimos prestando el servicio de atención a personas sin hogar en la ciudad de Huelva en nuestro Centro de Día para Personas Sin Hogar, Puertas Abiertas,  extremando todas las medidas de higiene, prevención y control que son necesarias en una situación como esta.

El espíritu general de las medidas propuestas responde a los siguientes objetivos:

– Reforzar la misión de Cáritas de atender, acoger y escuchar a los últimos y más excluidos, velando por su atención y cuidado.

– Proteger y prevenir el contagio entre los agentes de Cáritas, las personas participantes y otras personas con las que desde Cáritas nos relacionamos.

– Observar estrictamente las medidas indicadas por las autoridades sanitarias de cara a la contención del virus y colaborar con las autoridades en las medidas que el Gobierno central y las Administraciones competentes en cada territorio recomienden en cada fase de la crisis sanitaria.

– Colaborar con toda la iglesia para adaptar la vida de las comunidades cristianas a las limitaciones impuestas por la actual emergencia, apoyar la difusión de las recomendaciones oficiales y, sobre todo, transmitir un mensaje de confianza, solidaridad y esperanza al conjunto de la sociedad.

COVID19 Cuando es la hora de un amor inteligente y creativo

Debido a la situación que estamos viviendo por el coronavirus, Vicente Martín, delegado episcopal de Cáritas Española, reflexiona sobre cómo vivir este momento desde la fe. Aquí os dejamos un pequeño texto que ha elaborado y que se puede ver en el blog de la web confederal:  

Ante la situación que estamos viviendo a causas de ese virus que se ha “instalado” en nuestro mundo, llenándonos de temor y recluyéndonos en nuestras casas, me pregunto ¿cómo vivir este momento?, ¿cómo vivirlo desde la fe?.Sin esperarlo, nos vemos obligados a vivir una Cuaresma en modo “cuarentena”, y me digo a mi mismo: ¡qué oportunidad para una sincera conversión!

Curiosamente, cuando se nos pide evitar lo exterior para no contagiar ni contagiarnos, es cuando puede ser transformado nuestro interior, nuestro corazón. No cabe duda que algo está cambiando.También me pregunto qué podemos aprender de todo esto que acontece, porque si es importante saber qué ha pasado y por qué, más aún lo es descubrir qué hemos de hacer y aprender.

Me gustó la reflexión de una psicóloga italiana, Francesca Morelli, en la que manifestaba que, ante ideologías discriminatorias, el virus nos hace sentirnos “discriminados” de alguna manera, sin poder cruzar fronteras aun siendo de raza blanca, occidentales, y con recursos económicos.En una sociedad basada en la productividad y el consumo, nos vemos forzados a un parón para aprender a vivir de otra manera.

En una época en la que la crianza se delega por causas mayores, nos vemos obligados a pasar más tiempo en familia. En un modelo social en el que pensar en uno mismo y en los propios intereses es la “norma”, el coronavirus nos lanza un mensaje claro: la única manera de salir de esta situación es vincularnos, hacer emerger en nosotros el sentimiento de ayuda al prójimo, de pertenencia a una familia, a una comunidad, a un país, siendo algo más grande que la propia individualidad, de corresponsabilidad, sintiendo que de mis acciones depende la suerte de otros, y que yo dependo de ellos.

Creo, honestamente, que si vivimos esta crisis sanitaria, con repercusiones económicas y sociales, desde criterios realmente humanos, desde responsabilidades compartidas, asumiendo cada uno su misión, como dijo el Presidente de Gobierno, todo esto puede ser un punto de partida para otro modo de vivir, para otro mundo posible, como decimos en Cáritas.

Esta situación nos enfrenta con nuestra propia vulnerabilidad: en cualquier momento podemos dar positivo. Reconocer esta vulnerabilidad, es camino para hacer frente a un “bicho” que amenaza nuestra vida en común, nos aísla y, al mismo tiempo, nos hace ver la gran mentira del individualismo; nos hace caer en la cuenta que nos necesitamos unos a otros, que no tenemos vida si no es compartida, que es imposible ser, si no es con otros; nos avisa, en fin, de la importancia de la común-unión y del bien común.Lo que inéditamente estamos viviendo, nos muestra que el dolor y el sufrimiento nos une y puede acrecentar en nosotros el amor al prójimo.

Precisamente, la dificultad para entrar en contacto físico va a requerir un amor inteligente, creativo y operativo, capaz de nuevas formas de presencia.San Juan Pablo II nos animaba a echar imaginación a la caridad. Yo percibo en estos momentos ese amor creativo en tantos padres, que inventan tareas y juegos para sus hijos, intentando compaginarlas, además, con el teletrabajo; en tantos profesores, que no interrumpen su labor educadora ni su apoyo a sus alumnos; en tantos profesionales de todos los campos, servidores de lo público (sanitarios, investigadores, camioneros, taxistas, limpiadores…), que cuidan y posibilitan que la vida de este país no se pare por completo; en esos responsables políticos que, con altura de miras, articulan medidas económicas y sociales para no dejar a nadie atrás; en todos aquellos que viven el ayuno y la abstinencia cuaresmal haciendo real el eslogan “quédate en casa”; en tantos voluntarios que, bien a título personal o desde sus organizaciones sociales, sean eclesiales o civiles, siguen estando ahí, con generosidad, en favor de los más débiles de la sociedad; en tantos religiosos y sacerdotes que oran y celebran la eucaristía, acogen y escuchan a sus feligreses alentándoles en la esperanza que viene de Dios.Es la hora de una caridad creativa y responsable para decir a los más vulnerables: ¡no os dejaremos!

Es la hora de testimoniar el evangelio de la misericordia y hacer presente la cercanía de Dios. Es la hora de inventarse nuevas formas de presencia para no estar solamente “conectados”, sino vinculados. Es la hora de agradecer la bondad y generosidad de tantas personas que se arriesgan y entregan, dispuestas a perder, pero amando a sus familias, vecinos, conciudadanos, y a los más pobres. Vaya mi reconocimiento a todas ellas. ¡Es emocionante ver cómo cada noche se abren nuestras ventanas y en el silencio irrumpen los aplausos!

Es la hora de sos-tenernos para aliviarnos en nuestras incertidumbres, miedos y tristezas; de alentarnos en la paciencia y la esperanza. Es la hora de tener muy presente a los enfermos y no olvidarnos de los difuntos y sus familiares. Es la hora, en fin, de confiar en Dios, que nunca abandona a sus hijos.Estoy seguro que, con su ayuda, saldremos adelante cantado de nuevo “Resistiré” y contando con el apoyo de tantos que sacan lo mejor de sí mismos en tiempos víricos. “A los que aman, todo les sirve para el bien”. Mi reconocimiento y admiración a todos vosotros y vosotras. 

Vicente Martín.